viernes, junio 30, 2017

El último viernes de un mes muy bonito

Hoy no escapé de la lluvia, pero libré Calzada Tasqueña –yendo por Tlalpan de sur a norte– y agradecí a todos los dioses el haber podido cruzar esa frontera con desniveles que disparan la posibilidad de inundaciones de mierda, pero pues ya estamos en plena temporada de lluvias, que ahora sí empezó cuando tenía que empezar, aunque se vino con todo.

Y así las cosas hoy.


SHNV: Estoy recuperando la escucha de mis entrañables podcasts, que tuve que cambiar porque noticieros e información al momento, coyuntura y demás. Los extrañaba. Y a la lluvia no tanto, pero ahí si no hay manera de controlar. Se han presentado unas inundaciones perras. Estas manifestaciones de la naturaleza las desconocía: el sur, al menos, no estaba en mi mapa hasta que cambié recién de chamba. Pero pues qué brutalidad.

miércoles, junio 21, 2017

Enferma

Todo es inútil, pienso, y no, no quiero entrar en mis cabales. Quiero montar un berrinche del tamaño de una avalancha que me arrastre y pierda en el abismo. Todo hubiera sido más fácil de no haber nacido. Un suicidio contundente y certero me habría ahorrado un montón de cuitas y desencuentros. Por si no fuera suficiente el sufrimiento que viene implícito a la vida, se me ocurrió aceptar el tratamiento de ortodoncia que me ofrecieron como la cura a mi bruxismo recalcitrante. Ahora, no nada más aprieto los dientes por las noches como bendita, sino que me da pereza comer: los fierros que ahora sobresalen de mis piezas dentales pueden llegar a causar heridas que, con tal de no despertarlas, prefiero no comer.

La falta de alimento, ya lo noto, me ha hecho perder peso. No obstante, sigo nadando como loca y cuando puedo, porque tampoco voy diario. Si voy dos días consecutivos, me dan calambres. Pero sí, sí estoy un pelín obsesionada con el peso, sobre todo luego de haber ganado tanto. Quiero a mi gorda interna, pero la quiero sólo ahí. Todavía no me amo como debería o no llego al Olimpo de la terapia como para no exigirme una puta perfección que todavía no doy con dónde la pesqué y por qué la sigo queriendo tanto.

Podría asegurar que la culpa de todo la tiene Yoko Ono, es decir, los padres. Pero, ¿de qué me sirve atorarme eternamente ahí? Ya poco a poco he conseguido hacer avances y encabronarme un poco más, de lo que jamás me había permitido, con mi padre, aunque estoy segura de que podría alcanzar niveles dignos de mi abuelo paterno, a quien detesto abiertamente y me caga la madre desde que tenía alrededor de 5 años, y ahora tengo 40. Clara de que uno ni elige venir a este mundo y ni a la familia que nos toca, en algún punto del camino decidí que sólo porque no me he permitido enojar con mi padre, no lo desabuelaba, pero muero por hacerlo; lo malo es que hierba mala nunca muere y el desgraciado vivirá más allá de los 95, segura estoy, porque va a salir tan longevo que su sacro santa madre, a quien él odiaba. Típico caso, pues, de un Edipo mal llevado, creería, que no sé de dónde desarrolló a un narciso tan hijo de puta que juró que su misión en esta vida era repoblar al planeta, porque tuvo de hijos como quiso, porque me queda claro que no se cuidó jamás. A mi abuela la embarazó 14 veces –sólo tuvo 4 hijos, pero ella feliz de la vida, no crean que fue imposición, ya que suponemos (hablo aquí de mi núcleo familiar) creyó que a base de chilpayates retendría a ese, su hombre, mal cálculo que sólo le desgastó el organismo al punto tal que ella es más chica que él y actualmente se ve mucho mayor que el señor "ese, su hombre"– y no le llevo la cuenta, pero otros 5 sí tiene.

El punto es que hoy quisiera hacer un berrinche gigante: me encantaría decirle a mi ex que es un cabronazo por haberse metido con alguien de noviembre, que lo dejamos, para acá; porque yo no me he metido con nadie y he pasado un periodo considerable de abstinencia sexual del tipo "me cago en todo", pero abstinencia al fin, no que él, que me tenía azorrillada con el tema de la infidelidad y juraba que le puse 5 mil cuernos, se buscó a la primera de cambios a alguien, porque, cito, "decidió seguir con su vida"; claro, no tenía que luchar por Mariana, no, para qué chingados si hay tantas mujeres más con quienes diversificar y anexas, ¿no? Pero por más que me den ganas de armar el mega Pancho, no puedo: soy una mujer adulta que, como él, decidió seguir con su vida y posó sus ojitos en una chica y consideró correr a seducir al ex novio de toda la vida, también conocido como el Sujeto T. A ver, que la verdad no tengo perdón de dios. Y sí, sí lo entiendo, no puedo hacer berrinche, porque NO puedo. Ni debo. En fin.

Complicada como soy, se me complica la vida: se me revuelve el estómago, literal, y lloro como Magdalena ante la realidad: mi ex sabrá dios en qué esté metido y con quién; saber si siquiera le pasa por la cabeza venir a proponerme nada; ni puta idea de qué quiere o no hacer, que no sé si sea mucho e, independientemente de eso, a mí ¿qué? ¿Lo busqué porque lo quería de regreso como pareja? ¿Estoy sacada de onda porque me hizo sentir cosas por él que pensé que estaban muertas de por vida? ¿Me siento de la verga porque a él me llevó una ola de desajustes familiares que sabrá dios si algún día se van a acomodar?

Y así las cosas. No sé si marchar el sábado o quedarme en este lugar, pero me debo y quiero festejar esos lugares que me he dejado explorar y que me encanta y quiero en mi vida. Abrazar a los dos mundos no estaría nada mal para variar, para dejar de pelearme conmigo misma. Oh, contradicciones hoy.


DSPCT: Ni yo me lo creo, pero sí, me dejé caer en el éxito del momento malpedísimo.com. Y así voy, permisible hasta la pared de enfrente, o represora como la peor carcelera de deseos y ganas. 

jueves, junio 01, 2017

Ya no

Me gusta mucho esa hora del día en el que poco a poco se comienza a ir la luz. En Horario de Verano sería entre las 7 y las 8 de la noche. La luz se va y la penumbra que despierta me antoja a hacerme ovillo en la cama y cubrirme con una cobija ligera. Y como afuera llueve, se antoja aún más.

Llegué temprano a casa por la amenaza de lluvia, que después de que el lunes se cayera el mundo y se inundara todo Cristo, permitió convencer al jefe de abortar la misión de trabajar como obreros hasta el final de la jornada, si por culpa de la tormenta por venir nos íbamos a quedar atorados en la oficina hasta muy tarde. Fue fácil.

Y después de odiar al universo, toqué suelo. No se puede vivir odiando a la humanidad. Me caga, las más de las veces, pero es necesario hacer contacto y hasta empatar en ideas y gustos. Así que vuelvo a mis cabales y trato de llevarla lo más ligera posible. 

La otra: esto de estar sola me está gustando mucho o, como era destino por terapia, llegué a ese punto en el que, si ya no tengo necesidad de seducir para engancharme porque ausencia de padre; si ya no necesito manipular emocionalmente a nadie para que caiga rendid@ a mis pies, porque ya no necesito retener a nadie para no estar sola (porque me daba pavor estar sola) porque medio resolví el conflicto con mi sacro santo padre, entonces voy a estar sola lo que sea necesario. 

Gracias a eso ya no tengo por qué irme a la cama con cualquier huevón o huevona que se me atraviese, me emborrache o me endulce la oreja e infle el ego. GRACIAS, DIOS DE LA TERAPIA. 

Y, quizá, por eso salgo corriendo de tanto en tanto, para salvar el pellejo, que hueva mil coger porque codependiente de mierda que teme como a la peste estar sola: pereza infinita. O ya no creo en ese amor que no era amor sino espejismo de infantil de mierda que no se entera de un carajo.



RRRT: Pues vaya tela que me encuentro más soltera que nunca y sin ganas de emparejarme. Ni para echar un polvete se me antoja (claro está que el quién lo cambia todo). Es raro. Pero es bueno, que así no experimento roce alguno, para lo neurótica que soy (a veces).

miércoles, mayo 17, 2017

Calor padre

Incipiente, el verano, pero se le está colando padre a esta primavera que ya fue. Es inusual el calor de la última semana, por lo menos. Aunque ya me lo parecía así el que hubo en abril. Y siendo la más de las honestas, con demasiadas novedades. "Le gustan especiados", pienso. Como a mí. "Nada", repito, "nada 5 kilómetros". Como yo. "Su celular lleva cubierta roja", esbozo. Como el mío. Y así.

Abril fue un mes difícil –porque cero puentes, sólo semana santa, no tengo perdón de dios–: me topó con una contractura astral –porque Mercurio retrógrado y esas cuestiones estelares, de estrellas– y con demasiadas ganas de encontrarme a la chica de frente, de cerca –lo cual nunca sucedió–.

Ha sido mayo, ah, pinche mayo, que me trajo la sorpresa de poder escuchar su voz y seguirla descubriendo la mar de interesante, sin afán de idealizar. Pero sí, se me antoja lo que sigue de interesante e inteligente y –porque hay que decirlo– sabrosa.



FLUTES: Bang, bong. Ah. No. Esa es otra canción. La cosa es encontrar a dónde nos lleva el hilo si tiramos de él. Porque no es cuestión de hombres o mujeres, sino de algo que traigo ahí atorado. Algo que lleva ahí demasiado tiempo. Algo que no he podido ver a pesar de todo lo caminado. Como sea, no se mareen. 

martes, mayo 16, 2017

Poquitos

Y yo sintiéndome mal por ser persona de pocas personas, pero resulta que, afuera, hay más como yo, lo cual, de una manera u otra, me hace muy feliz. Que no todo el tiempo quiero estar sola. De tanto en tanto, me da por relacionarme con unos pocos.



ONDINE: Más de dejar atrás tiempo, otro episodio que inicia. Pero de la descomposición, nacen botones.

jueves, abril 13, 2017

Oro puro

En los últimos años dejé de hacer la mitad de cosas que me hacían francamente daño. Eso implicó borrar del mapa a la mitad de la gente –tóxica, por supuesto– y hacerme a un lado.

No se lo tomen personal: la salud emocional y la paz mental que nos di, es oro puro.


DARE: Una power song para animarlos a depurar. Porque no tenemos por qué quedarnos en donde nos hagan daño, pasen por encima de nosotros o nos usen. Sigo en esta línea. Siempre voy a seguir por ahí. 

jueves, marzo 30, 2017

¿Desgracia de género?

Si te topará mañana, te pediría el número de tu estilista como pretexto para traspasar esa distancia que ahora existe. Es tan fuerte. Y es así.

...

Nadé la amargura de topar con niñatos en la jerarquía laboral. Esa es la vida.

Entonces pienso que por algo estoy tan decepcionada del género. Luego, lueguito me cuestiono si es por eso que la elegí. Y no quiero. No quiero que nada, absolutamente nada de lo que elija sea por las razones equivocadas. No quiero hacerle daño a nadie, empezando por mí misma.


GAGA: Como quiera que sea, me quité de un gran peso asumiendo según qué cosas que no podía dejar más tiempo ahí, en la esquina o debajo de la alfombra. Ya no más. Y eso da mucha fuerza, mucha seguridad. Aunque implique lucha, ahora sí la quiero. Estoy lista, que le dicen.

sábado, marzo 25, 2017

Es sábado

Hoy quise volver a ser pelirroja, solo por gustarte. Quiero ir a espiarte porque sí. Te he estado imaginando en casi todas partes.

Esto está mal. 

Soñé a Pilar con el cabello corto y analizo el pasaje como queriendo descifrar por qué el cabello corto. Pero ya sé por qué.

Leo a Guadalupe Nettel, "El cuerpo en que nací". Me piqué. Es sólo que hay que pintar las uñas para los compromisos.

A veces puedo ser tan ecuánime. Lástima que eso no suceda en Jalisco. Jamás.


FST: La encontré, de nuevo está aquí. Y ya me pregunto si te gustan los conciertos, Feist, o si preferirías pasar la noche en un hotel en la ciudad sólo por diversión. Quiero saber tantas cosas...

viernes, marzo 24, 2017

¡Terapia, por favor!

Los "miércoles de terapia" se convirtieron en "martes de terapia" y ahora serán "lunes de terapia". Y hay mucho que depositar en terapia estos día, así que más me vale llegar a la próxima cita. Diana es sólo uno de ellos. Y llegar al meollo de Diana es, por otra parte, lo que más quiero. Hay algunas similitudes con otros capítulos semejantes en mi vida, lo cual me hace pensar que no debo meterme en ahí ahora. No debería pasar tan poco tiempo sola y en detox de la anterior relación, sino todo lo contrario. Por eso ahora es mejor postergarlo todo.

Pero como soy Mariana, no pude dejar de hacer un profundo análisis en sus redes sociales para detectar que es soltera, podría vivir en la Narvarte, le gusta el rojo, ama las causas justas, es súper feminista, parece un tanto grinch a veces, odia los tacones y los considera armas letales, puede ver la intervención de Lady Gaga en el Super Bowl... Y podría seguir. Sólo quiero destacar que son unos cuantos los puntos coincidentes, diría yo.

Mientras persigo a mi terapia, me sincero con la vida: independientemente de que no vaya a buscar encontrármela de forma activa, no tengo ninguna duda en que me encanta y de que, de una vez por todas, tengo que asumir unas cuantas cosas y quedarme con la calma, que nada grave va a pasar con decirlo: soy bisexual.


LN/LV: Supongo que ir sin miedo por la vida es una de las felicidades más grande del planeta. Como en el destello de diciembre, estoy clara y consciente de que bien nada puede suceder por mi bien y el de todos, pero hasta en ese caso, me encantará pasar por donde tenga que pasar en todos los sentidos. 

jueves, marzo 16, 2017

Que venga

Pienso en lo que posteo de últimas. Luego pienso en la Diana: la traigo atravesadica y ya no da miedo. Pienso también en lo mucho que cambió mi vida de noviembre para acá, en cómo he aprendido nuevas cosas, en que me han servido enormidades los conocimientos aprendido en los últimos tiempos y, sobre todo, en los frutos de la terapia, que me ha mantenido "libre como el aire" de infortunios y pecados múltiples.

Y no es que desee mantenerme así de "pura": es sólo que tocaba hacer LA pausa y estar un poco a solas conmigo y nada más. Pero luego pasan cosas y, aunque "pura" del cuerpo, empiezo a darle vueltas a según qué que me inquieta. Porque sí, me inquieta. Por lo demás, no sé. No sé si el viajero del Japón vaya a reaparecer como he fantaseado que, como sea, también da igual. Si al final nadie se a morir porque no pase lo que me gustaría controlar que pasara, pues que todo ruede. Y así.



SHKR: Vuelven los tiempos de reguetón violento. Pero no se preocupen, yo ya acepté que me gustan todas esas cosas que solía llamar "placeres culposos". Me gustan y ya. De lo demás, sólo díganle a Diana que venga.

viernes, marzo 10, 2017

Quiero ser valiente

Supongo que decir tremenda es poco. Pero, ¿qué le digo a la vida? "Perdón, pero así era desde chiquita", o "no era mi intensión, pero me brota de la entraña algo así como una inquietud eterna por todo y aunque parezca tranquila, dentro de mí hay más de una la revolución que se gesta en pos de nuevos entornos, personas que leer y descifrar". No tiene ni puto caso: soy una cabra loca. Caprichornio al fin. E independientemente de eso, aunque me sigan impactando según qué acciones que me dicen que realicé, me gusta ser así y estoy convencida de que esta no es la misma opinión de la gente, los otros, esos que se me atraviesan en el camino y a quienes les he pasado por encima aplanadora en mano, así que...

La verdad es que me veo re tranquila, yo digo. Sin pinta aparente de romper vajilla ninguna, aunque ya llevo unas varias. Entre no aparentar 40 y que no rompo un plato, así se me va la vida.

"Me abrazaste con todos mis defectos", le escuchó decir a la Lafourcade, y sueño. Porque eso es lo que me está pasando todo el tiempo. Mantener a la bestia quietecita y encerrada, ha sido y es toda una proeza. Quiero todo, todo, todo ya. Tratar de ser paciente y esperar el momento para coincidir con la persona –si es que es de las personas que sé dónde encontrar– es tortura china para esta alma atormentada. Pero ya aprendí, quiero pensar.

"Tú sí sabes quererme... ", canta, porque sigue cantando más. Yo sigo soñando y ya no quiero. 



NTL: Me la topé otra vez, después de muchos años de no seguirla tan de cerca, y me volvió a gustar como en aquel incipiente comienzos de siglo. Me retrata. O algo.

jueves, febrero 09, 2017

Llámame nostalgia

Y me entraron unas ganas, avasalladoras ganas, de escuchar a Silvio Rodríguez después de unos 10 mil 500 años sin sentir esa necesidad que protagonizó varios años de mi estancia en la universidad. Si nos ponemos a pensar que estudié Letras Hispánicas y no Marketing, se entenderá ese gusto por la trova. Si escarbamos un poquito más, quedará claro que era un poco bohemia en esa época. No creo que lo sea hoy día, pero vaya que me supe camuflar de todo aquello e ir acorde a los tiempos que corrían.

Escucho las canciones y me envuelven, literal, en una sensación extraña de ese pasado: me parecen tan familiares y lejanas al mismo tiempo; me las sé, y a la vez las desconozco casi que del todo, además de llevarme a personajes de antaño, en su mayoría hombres, que poblaron esa etapa de mi vida.

Me puede y me toca hoy Silvio. Mañana, quién sabe. 



SLV: En el fondo creo que me conquistó porque cantaba una canción con mi nombre. Siempre me ha fascinado que me engorden el ego, pues.

jueves, enero 19, 2017

El sabor de todos los helados

"No quiero no estar a tu lado", entona Zahara con todo el sentimiento. El corazón se me hace chiquito desde hace unos días y no sólo por escucharla cantar eso. Normal: me vino el periodo y tuve un ataque de gastritis del copón. Esto, porque realmente tengo problemas con las personas aprehensivas que, en situación laboral de estrés, se ponen en modo "chicken without a head" y gritan y ordenan y no se aclaran mucho que digamos. Esto me pone como un manojo de nervios. En pocas palabras, no reacciono bien a la violencia y estoy hasta la madre de estallidos y revientes ajenos, pero achacados al otro, el cercano, el que se chinga.

La rajada en la panza hace de las suyas y me preocupo: no estoy pudiendo pasar por encima de las reacciones de los otros. Tendré que hacerme a un ladito y dejar de echarme santos que no son míos. Prefiero ser isla mil veces, que cargar por ahí.



ZHR: Y como Zahara quiere vivir en agosto, por aquello del desvelo, yo querría quedarme a vivir en diciembre. Aunque las fiestas me pongan muy malita de mi control freakness, si me quedo ahí como en el Groundhog Day podría cambiar según qué cada vez, hasta lograrlo. Pero no va a ser así. Ya llegó enero.

domingo, enero 08, 2017

Ya son 40

Pienso en mucha gente –los que están, los que ya no–, en las mil y un pendejadas que he hecho a lo largo de mi vida, en que estoy viva... vivísima y tranquila, justo como no sabía que iba a estar algún día. Qué bonita sorpresa que se guardaba este enero de 2017 para mí.

Llego ligera, ligerísima de equipaje al cuarto piso. Vértigo leve y toda la cosa. Ese es el festejo: tener la certeza de que todo va a estar bien y que nada es para tanto nunca. 

Todo ha pasado por razones que no son misteriosas, sino sabias. Hoy puedo dar fe.

  

BAILAR: No voy a regodearme de lo feliz que estoy por este hito en mi vida, pero estar así como estoy, sola y tranquila, lo vale todo. TO-DO. Y así, quiero bailar. Adiós para siempre pioresnadismo, no te voy a extrañar.