lunes, diciembre 19, 2016

La persona

Se puede tener en el más absoluto de los olvidos lo que se siente ver a alguien que te toma hasta dos días bajar avión, por la impresión que te causa. Pueden pasar hijos, tatuajes, uñas rotas, felicidades y tristezas, pero tu persona, es tu persona para siempre. Al menos, eso me dejó en claro una comida a la que asistí el sábado, por la que esperé casi 7 años. No exagero.


GREAT HEIGHTS: Las pecas de los ojos que se alinean, los putos planetas, el valor para escribir un correo y preguntar, de frente, cómo estás, qué es de tu vida, en lugar de dar mil vueltas; la emoción, los nervios previos, las ganas de quedarse ahí para siempre, como quise que hubiera sido en lugar de esa historia que se dibujó casi que sola, porque no tuve las herramientas para haber evitado toda separación, todo olvido. 

miércoles, diciembre 07, 2016

Pasar de todos

No es que esté pensando todo el tiempo en que la puta ciudad es un caos y su puta gente, un asco. Pero basta con dar un paso fuera de casa para constatarlo conforme avanzo hacia mi destino. Voy a pie, en bus, en tren ligero, en metro, en taxi, en Uber, a pie. Haber salido de mi burbuja me tiene desconsolada, y luego de haber ido a trabajar a la colonia de al lado durante 5 años, al tener que atravesar la ciudad por perseguir la chuleta, pienso que no soy una mala persona y que no voy a dejarme llevar por la ola de caos y absurdo total en el comportamiento de la gente. 

Si bien soy una neurótica de dicho fenómeno, una apasionada de por qué la gente es cómo es y de cómo putas se convirtió en la mierda que es, no voy a jugar el juego del desorden, del nonsense absoluto, de una tierra de todos y de nadie. 

Me quiero libre. Voy a liberarme incluso de eso.



PASE: Si al menos yo, para ser feliz, tengo que sonreír a todo cristo, lo voy a hacer. Yo no soy una bola de odio y negatividad. Puedo ver todo lo horrible, pero ¿y sí dejo de ver eso? ¿Si me centro es sólo colaborar con un poco de amabilidad? Que la ciudad no me trague, imploro.

jueves, diciembre 01, 2016

Necesidades del crecimiento

Necesito un amante. Ocupo, pues, como dirían algunos. Quiero saber si alguien quiere bailar conmigo. Vacilar, pero del vacilar que permanecerá, si eso. 

Pero sólo por hoy. Porque hay que crecer.



BOMBA: La próxima vez que vengan, no me los pierdo. En una de esas se echan una sesión como aquesta y pues chingo a veinte.