miércoles, noviembre 30, 2016

Telepatía tranqui

La sola idea de comprarme un coche me perturba tanto y demasiado que prefiero no pensar que me voy a comprar uno. Pero, he de decir, ¡viva dejar la adolescencia de una puñetera vez!

Y como no sólo de pan vivo, lo he vuelto a dejar: fui presa de una gastritis profunda, resultado de estreses varios. Y eso que ya he aprendido, poquito, a soltar.

Confío en ponerme más delgada, porque estoy llegando a los 40 y me está entrando una cierta vanidad por verme ultra jovial. Por lo menos deseable. Bueno, muy deseable. O algo.

Como sea, he pensando... He pensado que me hace falta bailar. Bailar e ir de fiesta. Fiestas que, aunque olvide, pueda dejar medio hiladas por ahí detrás de una chamarra de piel o de un vestido negro.

Extraño ser yo. Yo plena. Yo, muy yo. Me he extrañado. Supongo que podría decirme "bienvenida: hoy diste un paso, así, nomás, tranqui".



PRFM: Hay veces que, definitivamente, no recuerdo olor ninguno de personas que como vienen, se van. Amigos, amigas, compañeras de trabajo, extraños que me crucé. Pero todos llevan un olor particular. Todos. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo una imagen que lee:
It's ok. You just forgot who you are.
Welcome back.

mariana m* dijo...

Eso, que se puede olvidar. Pero como sea, lo que uno es siempre vuelve.