jueves, septiembre 01, 2016

Hater again

Odio mucho a la CDMX estos días: mucha marca ciudad, pienso, pero ¿y esas putas latas de sardinas llamadas micros que van a todo motor con clase obrera trabajadora hacinada de Chapultepec al Estadio Azteca? Y que todavía le da las gracias al conductor –lo crea usted o no– que se la pasó en pleno acto laboral –que representa conducir un vehículo– en llamada de celular pidiendo "su Whatsapp de él", porque no lo tiene, y avisando que "le va a dejarle sus cosas de él al rato". "Su puto Whatsapp de él", pienso. Acto seguido me monto en el tema "gente que habla como escribe, es decir, mal" y que va por la vida así, hablando con el puto culo –tan bello que es hablar bonito, cómo la RAE manda– contaminando a otros "con su leguaje de ellos". Dios santo.

La razón por la que estoy tan amargada es porque estoy hasta las trancas de trabajo, y todavía no sale el sol. Lo curioso del asunto es que lo que me trae chata no es el trabajo que hay que hacer en sí, sino las gracejadas que se gasta la gente de oficina, de la mía, esas bonitas personas que me rodean y no mandan mails o mandan mails exasperantes e ilógicos. Y no sé por qué me lo tomo tan a pecho, pero es que sin pasión, ¿qué sería de mí?

Así que vuelvo a mi etapa hater del DF. De la CDMX. De su puta madre. Y me quiero ir, no quiero seguir jugando a la ser la provinciana en la capital. Estoy muy harta y muy insomne y muy estresada y así, me intento dormir.



CLAVE: Dicen que Mercurio está retrógrado, que tenemos que cuidar lo que se dice, se escribe, porque se puede mal entender. Hace más de 20 años de esta rola. Y no, no quiero que desaparezcas, pero los niños rotos se tienen que ir al taller de "Reparaciones necesarias para ser adultos medianamente felices".

2 comentarios:

El cachalote dijo...

Que loco pensar que leo tu blog desde hace 10 años, medio intermitente, pero aquí sigo dándole tiempo a tus letras. Siento que te conozco muchísimo y al mismo, como es lógico, creo que no se nada de ti... quizá porque nunca te he visto y ni hablado fuera de este espacio virtual.

En fin, te dejo un abrazo y que sea leve la jodienda de la rutina.

mariana m* dijo...

¡Abrazo de vuelta! Gracias por estar ;)