jueves, abril 28, 2016

Al vuelo

Con el tiempo no me he hecho menos neurótica, pero con el paso de los años he dejado de lado un montón de prácticas que ya me son innecesarias. Eso de menos peso en el equipaje, funciona muy bien para mí.

Es raro que esté un jueves a esta hora en casa, pero hoy no pude más que elegir lo importante antes de irme a casa.

Siempre imaginé hacer una lista de todas las cosas que tenía que haber hecho antes de los 40. Pero sólo hay dos cosas que sí voy a disfrutar mucho sea cual sea el momento en que lo haga: tirarme en paracaídas y tener un hijo. El amor, ya lo encontré.

Me pongo sentimental: me ha estado pasando la vida por delante y por detrás. Se crea un cierto pasmo al tiempo que no paro, no dejo de moverme. Y deseo hacer todas las cosas que no he hecho y siento que se me va el tiempo, que lo necesito todo de nuevo. 




DRAGON: Bonitos, porque disfrutar de su música me han dejado. Ah, las uniones. Oh, todas las experiencias que traen. En estos días aprendí lo que es estar de verdad, estar, querer hacerlo, querer que funcione, querer y amar. Estar y amar, Amiel, estar y amar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hoy me acordé de tu blog. Que bonito encontrarme con esta entrada.