miércoles, noviembre 18, 2015

Pasajes de un mundo tan normal

Las oficinas encarnan universos paralelos en los que transitas algunas cuantas horas al día. Esto, por lo bizarro que resultan las más de las escenas, circunstancias y personas, como un todo que se retuerce al tiempo que se endereza, todo que va acompañado por el chasqueo de cables eléctricos chispeantes como rotos. Son entornos tan hostiles, como aparentemente amables, y lo preocupante es que de ese tipo de personas está compuesto el mundo. Si no fuera por los pocos seres sensatos y con onda, estaría al borde del suicidio –cutter en mano–  a cada tanto, aunque el fondo de ahorro me diera algunas esperanzas.



RAREZAS: O algo así como piezas extrañas de este mundo, al que se le cuelan tantos a veces.

martes, noviembre 03, 2015

Revisita no more

Lo que pasó
Si sobreviví a nuevas tormentas, como a mí misma, ¿soy más madura, más fuerte o más pendeja? Esto último, por aquello de las recaídas, las reescrituras hechas en torno a viejas neurosis bien amadas, porque no las dejamos ir. ¿Por qué? De algo les sonará que se me hayan metido hace demasiado tiempo, como para que no costaran tantas zarandeadas para dejarlas ir.

Lo que pasa
La nueva nave la monté rumbo a tierras desconocidas y sigo en la misma ruta. Realmente es nueva esa sensación de comodidad casi absoluta. Que alguien me entienda y me haya sabido leer tan, pero tan bien, es la experiencia más rara, maravillosa y absoluta. Ya me puedo morir, como dicen los que saben. Pero todavía no quiero, que quede bien claro. 

La que todavía no sabemos
Dentro de algún tiempo estaremos debajo de un edredón fresco, bien calientitos. Y aunque desconocía "Palitos I. Del argot barriobajero del DF y su zona metropolitana", ya tú me lo habrás enseñado.


VISTA: Para un lado. Para el otro. Tantos caminos. Sólo que ahora es diferente. Lo más conveniente del paisaje es justo eso. No es lo mismo ni es igual. Es otra cosa. Bien que eres viaje.