miércoles, septiembre 30, 2015

Mujer al agua





Desde hace tres meses y medio me tiro, algunas mañanas, en la piscina y nado alrededor de 30 minutos. Son entre 14 y 16 vueltas que suman algo así como 700 metros. Como suele suceder, me tomó algo así como un mes y medio para agarrar condición, para entender y llevar a la práctica una buena respiración que mantengo alternando dorso con cralw, para no morir del sofoco, porque será el sereno, pero me costó un huevo recuperar un camino ya transitado antes. Es chistoso que, a pesar de nadar con furia las más de las veces, hay neurosis que no se me quitan: aunque tenga claramente identificadas según qué conductas que se me disparan con "ciertos estreses", todavía no las puedo controlar como ya me gustaría. Como sea, estamos trabajando para que eso suceda con mucha menos frecuencia de lo que sucede en la actualidad. 

Casi que fue al primer contacto, de esta temporada de nado, con el agua, que me di cuenta de lo mucho que amo nadar, de lo maravilloso que es pegarle a la brazada y patear con ganas, vamos, dejarse la piel sumergida ahí. Y con ese recuerdo me viene siempre el maravilloso de mi padre enseñándonos a mí y a mis hermanos a nadar: con el rigor que lo caracteriza, puedo asegurar que nos dotó de una de las herramientas más útiles y bondadosas en la vida. En algunas ocasiones, todavía me lamento por no recordar según qué episodios de mi infancia, que muy seguramente deseché por supervivencia, pero me agradezco haber conservado este. Uno de los pocos y uno de los felices. Como he dicho por ahí, ni tanto que queme al santo, ni tanto que lo ilumine. Y en esas también andamos: en reparar la torcedura del camino y por encontrar las causas correctas para estar en desacuerdo con las cosas que siempre reprobé. Porque es así, ni tanto y ni tanto. Pinche Electra. Está cabrón. 

INTRÍNGULIS: El tiempo que tengo practicando natación, es el mismo tiempo de mucha paz por aquí. Si bien no me entendieron de viva voz, creo que entendieron los trazos de mi pluma. El mejor insecticida ever. Simplemente el mejor. Gracias totales.

martes, septiembre 22, 2015

La situación actual

A veces sólo tengo que voltear y mirar por encima de mi hombro; otras, sólo es cuestión de cerrar los ojos para ver que es mucho lo que ha sucedido en los últimos casi 90 días. Unos, de felicidad pura. El resto, de sensaciones variopintas. De todo tenía que haber, porque no se conoce a la gente cuando nomás hay bonito, ni nada más se trata de pasarlas putas. Como que soy un mar indómito para seguir una pura línea recta, que luego me aburro y me pongo creativa: hay que recorrer todas las partes, hacer todas las posibles lecturas; recabar toda la información en esos gestos, agotar las interpretaciones y encontrar las nuevas. 

Hay, porque sí hay, varios pasos que desandar. Más vale. Que no por detrás ni por delante: es justo al ladito que va. Y, así, vamos.




VÍDEOS: De pelirroja a castaña. Y, en honor al tono, en el camino de la comprensión, porque no, no es necesario echar todas las castañas al fuego, que quemarse no está de moda. Eso quedó en otro lugar.