martes, mayo 12, 2015

La levedad no tiene nombre


Supongo, y debo suponer bien, que a nadie le encanta mojarse con la lluvia. Por lo menos a mí no. Pon tú que sea porque llevo gafas y, en mí entender, aquel que use gafas no va a encontrar divertido que su campo de visión se vea nublado por gotitas o gotones. No. Me caga. Pero como sólo era lluvia a la que me encontré al salir de la oficina, decidí caminarla y llevarme así a casa. La ropa no se iba a dañar, los zapatos gracias a dios eran unos Melissa de plástico puro, al bolso lo podía meter en la bolsa que de emergencia llevo para la compra. No había una pérdida evidente, más que de mi tiempo si me quedaba a guarecerme de la tormenta en la recepción de mi trabajo.

Cabe destacar que todo lo anterior no hubiera sucedido si el viernes por la noche no me hubiera dejado el paraguas en el restaurante a donde fui a cenar –al cual marqué ayer que me percaté del olvido y, ¡por supuesto!, era tan hermoso que nadie me lo iba a devolver–, pero bien lo sabemos: el hubiera no existe y las apariencias engañan (Maria Daniela dixit).

Debo confesar que el trayecto a casa bajo la lluvia fue divertido. En algún momento –sobre Torres Adalid a la altura de Nicolás San Juan, ya en la Narvarte– me quité las gafas y, gracias a las luces de las farolas del alumbrado público, veía a las gotecitas caerme encima. Hasta me sentí como en la playa de frente al mar en medio de un aguacero, salvo por el frío cabrón que, poquito, pero calaba. Y es que, alguna vez, me tocó mojarme por una intempestiva lluvia que me cayó en pleno Veracruz, la cual me maravilló porque era tibia. 

Así las cosas en la viña del señor, donde la gente se encuentra cuando se tiene que encontrar.

CHICA: Quizá no, quizá el amor no nos salve. Sólo uno mismo se salva. De uno y de los otros. Bonita práctica, no la echéis en saco roto, amigues.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Porqué ya no te tomas fotos bichi? ¡es agradable leerte y recrearse la pupila!

mariana m* dijo...

Tomaré en cuenta la sugerencia. Pero si no ha habido, es porque las preferencias, ahora, van para otro lado.
¡Saludos!!!