miércoles, febrero 25, 2015

La posterapeútica levedad del ser



No es que me quite el sueño si la gente practica o no la conjugación de volver en el plural del presente de indicativo. Yo ya me compré una chamarra nueva, yo sigo cargando conmigo. 

Fueron dos hombres, ¡no!, tres, ¿quizá cuatro? Todos al mismo tiempo, consecutivos, aislados. Se me hace que fueron hasta cinco. Y no importa. Ya en sueño, vía telefónica, en otro pasillo. No importa. Todos tenían, tienen, bocas que alimentar. Bocas, labios. 

La adultez no es complicada, no. Pero estamos locos. No decimos la verdad y estamos locos. Y el monstruo aparece.

TREN: Iba con mi padre y alguien más volviendo de Figueres. Era casi la misma, pero como si el vagón se hubiera desbocado, me rompí, me disloqué, quedé hecha pedazos. La rehabilitación me trajo entera a esta otra parte de la vida. Neurosis recuperadas y todo. Juar.

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