miércoles, enero 28, 2015

Galleta de la suerte


La última vez que emprendí el regreso de Guadalajara rumbo a DF, sentí una nostalgia abrumadora. Algo parecido a un vacío mezclado con un dejo de tristeza cuasi enorme. Mis muchas expectativas rotas por las casualidades del destino me cayeron encima justo en el momento en que el bus se puso en marcha. Todo fuera como dejar los anhelos y las ilusiones por ahí perdidas, huérfanas de toda intensión, abandonadas por mi nombre.

Y, luego, un día cualquiera como hoy, basta leer lo más parecido a una galleta de la suerte para imaginar que para dos nacidos bajo el mismo signo suena la delicia. O algo. Todo se ilumina con volver al ranchito amado así, de repente.

ATARDE: Si lo único que necesito seguir haciendo es respirar, mucho, desde bien adentro hasta bien afuera. Como si no hubiera un mañana, solían decir.

2 comentarios:

Carlos Pancrazi dijo...

¿Cuantos abrazos y señales de amor sincero necesitamos cada día?...
..ultimamente leo tus post y recuerdo una parte de mi pasado: la necesidad de sentirse circundad@ cotidianamente por los amigos mas queridos, la familia elegida.
Habrá que pensar a un plan innovador !!!
Menos resistencia y mas acción Hermana: tu puedes!

mariana m* dijo...

¡Cómo me encantó tu frase!!! Más acción, en eso estamos hermano ;)