lunes, diciembre 15, 2014

Pequeñas delicias

"Creo que en el fondo de mi corazón considero de muy mal gusto que alguien le vaya al América. Ya si encima le va al Real Madrid, califica como naco, ¿no?", asestó el hombre y su acompañante gacela se quedó pensando en por qué su respectivo en turno se sentiría tan distante de las pasiones que viven los americanistas o madridistas, en su caso. Mientras la perorata proseguía, se imaginó que el valedor debió haber vivido en Barcelona, por ejemplo, o en alguna provincia de Cataluña, como para haber desarrollado una predilección particular por en Barça. "Podría ser, ¿por qué no?", pensaba para sus adentros. "O, ¿por qué tanto desprecio? Como ahí, ¿qué?", se cuestionaba así de pronto.

Y él casi que no se detenía en el cuasi monólogo que ya se había montado y ella que aprovechaba rauda y voraz para deglutir el delicioso postre, "porque en Maximo Bistrot siempre tiene buenos postres", se decía a sí misma relamiendo la cucharilla.

"Los nacos siempre me han dado un repelús", pegó de golpe el hombre como remate a todo lo argumentado. Ella entonces lo supo: vivió en alguna parte de España, que eso sólo lo mientan por allá. "¿Repelús? Aquí nadie tiene repelús, pero sí asco", masculló al tiempo que soltaba la cucharilla sobre la mesa y le pegaba un buen sorbo a su café.



POSTRE: El que me quiero comer. Porque no será secreto eso de que amo comer y la comida. Y ahora, con tanta restricción de delicias. De todo tipo, delicias.

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