martes, noviembre 04, 2014

Una mujer hecha

Apenas son días, meses. Pero es ya bastante decir que son días, meses, cuando hay toda una vida detrás. 

...


Leche derramada en el suelo sólo cinco minutos antes de tener que salir corriendo a la oficina. El típico bus que te deja atrás lejos y que tenías que tomar para llegar a tiempo. Llegar a tu destino que, casualmente es tu casa, sin llaves. Peor aún, haber tomado un taxi para haber llegado a toda prisa ahí, sin las putas llaves. Recibir un cheque con tu paga en viernes de quincena y llegar al banco para montarte en la fila más larga del universo. Todo eso junto y yo sin chistar. Y casi que podría no ser capaz de explicarme por qué no reniego, por qué no me quejo de mi suerte de mierda, pero sí puedo, sí sé por qué estoy tan bien, por qué veo los días tan luminosos y el frío que choca contra mi cara por las mañanas lo siento como toda una delicia.

Me ha costado un gran trabajo reconstruirme. Más, sostenerme yo solita. Mucho más creer en mí. He pasado las de Caín con tal de tenerme paciencia, pero he podido establecer un diálogo directo con todas las Marianas que habitan en mí: queda, insisto, mucho por hacer, pero haber ganado esta estabilidad, esta certeza de que soy yo y luego yo y nadie va a estar más que yo aquí, conmigo, que las únicas ganas que tengo de llorar ahora son de felicidad. 

Soy una mujer hecha que se ha pasado la vida buscando lo que estaba justo aquí dentro. 

Vaya novísima sensación. Vaya tela.

...


Y sí, sabemos, todos sabemos, qué es lo que va a ocurrir.





CLICHÉ: "Con esta cara los leo", acostumbran decir tuiteros y tuiteras del mundo. No es burla, pero me hacen reír. Mucho que me hacen reír.


2 comentarios:

el7palabras dijo...

Ay Mariana.
Ay.

Me fascina pues, y me hace reir deveras.

mariana m* dijo...

Menos mal, colega, que ya me estoy pensando que voy a aburrir a la humanidad entera con este discurso de los últimos tiempos ;)