martes, noviembre 25, 2014

Martes de terapia: un sueño

"El camino era fácil, hasta encontrar su habitación fue fácil", aseguré, pero he de confesar que desconozco los entresijos de eso que sucede en mis sueños. "Luego abrí la puerta segura de que iba a encontrarlo con otra mujer", continué. "Y sí había una mujer, pero era su hija. Ella saltaba y cantaba alrededor nuestro. Nos escuchaba sin dejarnos a nosotros escucharnos, aunque ya sabía qué me iba a contar". Todo en medio de una gran convención, así que más claro, ni el agua. Mientras tanto, en tierra firme me corroía una ansiedad asquerosa, como las mentiras que decimos todos. "Lo malo", le dije casi al final de la sesión a mi terapeuta, "lo malo es que últimamente la que miente no soy yo. Y lo más feo es darse cuenta".


CAT: Te pensaré al pensar. Te soñaré al soñar. Y me tocaré #versionados.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es fácil descifrar ese sueño: Dado el complejo de Electra, la otra mujer con quien temes encontrar al hombre deseado, es tu madre, (se pensaría que a quién te ibas a encontrar con ese hombre, sería a tu madre, pero no fue así por que "Las emociones de los adultos para Freud, siempre relacionadas con la esfera sexual, son demasiado fuertes para dejarse ver, por esta razón el subconsciente las disfraza, recubriéndolas con otros símbolos, en donde cada imagen y cada detalle ocupan el lugar de otro que no podamos admitir y reconocer como nuestro. Así soñamos con el gato, la serpiente o el caballo en lugar del pene y la agresión , etc.". Tú sigues mintiéndote a ti, jejejeje).

Llega una edad en que las mujeres se empiezan a convertir en su madre, y la empiezan a entender, deja de ser el rival para poder convertirse en la aliada (se llama madurez o en otras corrientes "tomar a mamá") por eso viste a la hija, que algún día fuiste tú, a lado del hombre deseado (el padre), Tú, ya convertida en tu madre. Eso puede ser muy alentador por que empieza a gestarse la madurez.

Puede sonar aterrador el complejo de Electra donde la madre es la rival y el objeto deseado es el papá, y, si el papá lo acepta (dentro de su inconsciencia) puede llegarse a un incesto energético. Pero con un poco de madurez, la solución es muy sencilla: sólo fue el deseo de una niña, tan inocente como eso: "Puedo dejar atrás ese deseo por que ahora soy una mujer y estoy lista para tomar a un hombre, sólo para mí, en mi Voluntad de sentirme, encontrarme, entregarme y recibirme, me siento, me encuentro, me recibo y te recibo a TI Amado y me manifiesto como tu Amada."

Todo sucede solo, si dejamos a un lado las fantasías infantiles que, creemos, nos hacen especiales, para pasar a la naturaleza simple y sin artificios de encontrar una pareja y aparearse.

mariana m* dijo...

¡Vaya input más bueno!!! Sin duda todo eso se trabaja en la terapia: tanto en la imaginaria, como en la real. ¡Gracias!!!!