miércoles, agosto 13, 2014

Real y realidad

Me acordé de todas sus sonrisas. Afloró la adversidad. En el mismo renglón, gozo y dolor. ¡Que duela nada!, gritó.

PUM: Como cuando tienes la palabra en la punta de la lengua, como cuando en los dedos algo conocido consquillea. La bruja que soy a veces vislumbra en su bola de cristal un algo que está a punto de pasar.

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