miércoles, mayo 14, 2014

Postales urbanas

Tengo la impresión de que, a veces, hablo demasiado. Despepito más de lo necesario cuando me pongo ligeramente nerviosa o no: estoy comenzando a creer que es parte de mi encanto natural. Hoy me olvidé la ropa del yoga en casa de Jack. Me ocurrió así, porque la coloqué en una silla y el asiento de esa silla quedaba oculto por la mesa, de manera que cuando me fui no vi el bulto y no volví a pensar en él hasta que me planté justo frente a la fachada de la casa que alberga al centro de yoga al que acudo presta casi cada día entre semana. Aunque fuera sin fusil a la guerra, entré y subí hasta la recepción para toparme con el recepcionisto guapo, a quien le conté mi contratiempo y de quien obtuve ayuda. Mientras se le ocurría cómo auxiliarme yo hablaba y hablaba e intentaba encontrar una solución: la primera fue bajar a la tienda que tienen y encontrar un short o malla que diera el gatazo, pero todo era como tres tallas menos que la mía o valía más de 500 pesos que no iba a pagar por dicho descuido. Mi verborrea era tal cual mi fluir de conciencia. Él me contestaba, dialogaba al tiempo que me observaba (creo que le gustan mis tatuajes). Hasta que descartando las caras y diminutas opciones, pregunté por algún cesto de objetos perdidos donde hubiera un short. Como no lo hubo, estaba lista para irme, pero salió él con un glorioso short: es de la directora, me dijo mirándome fijamente a los ojos, mis ojillos achinados que se abrieron como plato. ¡De la directora! 

Esta tarde hice yoga sin importar que fuera desprovista del ropaje correcto. Esta tarde tuve suerte.

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La suerte de la selfie, la fea la desea. Anoche lo pensaba. Y no, no me brotó de la nada dicho pensamiento. Soy fan de los selfies, porque soy fan de la autofoto, pero no cualquiera, amigos, no a cualquiera ama la cámara. Y soy tan fan de la selfie, como lo soy de la autofoto de desnudo, dicho sea de paso. Comencé a tomarme fotos por allá de un tardío 2007 en un intento del todo vano por atrapar la atención de un entonces ex novio que me partió el corazón en mil pedazos y por quien decidí desterrarme en Barcelona durante 6 años. Mi intención era seducirlo. Quería que me deseara, que extrañara mi cuerpo y pensara en mí, un deseo claramente infantil, de berrinche total, pero eso derivó en una autoexploración que generó una vasta colección de fotografías que yo misma me he tomado y que valoro, no sólo por la valentía de pararme en pelotas ante la cámara, sino porque hay algunas que considero pueden tener algún valor artístico. La intención de seducir quedó lejos y se vio superada por la necesidad de expresar algo a través del cuerpo. Ya no es sólo una tía mostrando las tetas porque sí, hay una composición de por medio que busca transmitir algo a alguien.

Aunque calientes siempre han habido, siempre ha llegado aquel que ha visto alguito más allá de un simple par de tetas.


SELFIE: Yo sé que les va a gustar. Porque una vista tan linda, no cualquier día. Que lo sepan.

6 comentarios:

Carlos Pancrazi dijo...

y ahora, como te voy a ver la próxima vez que nos encontramos?... jajaja.. en serio, muy bien la foto, en todos los sentidos: NO PARES!!!

Celeste McCartney dijo...

Qué bonita vista!!.. la de los edificios :p

Yahkve dijo...

...como encontrarse una flor en un desierto; el contraste que hace el fondo grisáceo de la ciudad con el carne, amarillo y azul que forman tu silueta son hermosos al ojo humano por su belleza

Yahkve dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Que hermosa cola, llegue a Ti por ella....eres hermosa!

Daniel de Argentina dijo...

Dices...."Ya no es sólo una tía mostrando las tetas porque sí, hay una composición de por medio que busca transmitir algo a alguien...."

Aunque calientes siempre han habido, siempre ha llegado aquel que ha visto alguito más allá de un simple par de tetas.

Siiii,tienes razon,he visto esa cadera irresistible,en esa postura,ocupas el paisaje,una muy buena foto, anulas el paisaje, desde Mexico,hasta Aqui en Argentina!
No pude dejar de comentartelo.... estás Divina y te ves muy,muy sexual...o acaso no era esa la intención? Bendito sea Carlos que se sirve de ella!