martes, marzo 04, 2014

La burra parda, los pelos en la mano


(Versión ampliada)

¿Hombres? Dejé de llevar la cuenta la década pasada. Ya no tengo memoria. Ni ansiedad o prisa. Me la pelan, pues.
¿Mentiras? Las he dicho. Incluso mirándote a los ojos. Tantas, como carnes tiene el pasado. Siempre por una buena causa o, ¿qué? Tú, ¿no me has mentido? ¡Con un coño!
¿Hambre? Toda. El invierno se llevó mi inapetencia. ¡Mentira podrida! Ha vuelto el apetito más brutal, más voraz de mi universo. Menos mal que voy al yoga.
¿Placer? Está ahí, dentro. Se siente tan bien. Aunque bueno, ¿quién vive demasiado tiempo sin diversificar? ¿Quién?
¿Algo? Nada. Aquí, no hay más que decir.

PELSDEBOJA: La locura que guardan mis ojos. El desparpajo con que me miro. El viaje personal ha comenzado. Au revoir les enfants, como ya he dicho antes.

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