jueves, febrero 06, 2014

Vade retro


Si bien a bien no sé dónde está el fantasma, para ser eso, un puto fantasma, me acompaña con demasiada corporeidad, creería yo. Pero es fantasma al fin y al cabo: uno que no está del todo, pero que de tanto en tanto se me aparece. Tan es así que hasta siento la seguridad, la puñetera certeza de que es un amor verdadero lo que siento por él las más de las veces. Como sea, lo que sí es cierto es que al ser un fantasma letrado, correcto, inteligente, interesante, con un humor repiqueteante, bien parecido, buen mozo, de ideas firmes, perseverante, responsable y con buena ortografía, es difícil espantarlo.

No voy a decir que me desagrade que el fantasma esté, como quiera que sea que está. Ya hace tiempo decidí que tendría que conocerlo de cualquier forma, saber quién es de verdad luego de que fui capaz de despojarlo de tanta expectativa y mamadas que proyecté injustamente en él. Pobre fantasma, qué culpa tenía de toda esa carga que llevo a cuestas y estoy tratando de desenmarañar en terapia, cada jueves por la tarde, puntual, en una casa esquinada en el barrio de Coyoacán.

Como sea, si alguien desea, quiere, aspira, anhela convertirse en mi fantasma futuro, que sepa que para esta damisela de ojillos achinados es muy, pero que muy importante que la buena ortografía. Para cogercito, diversificar y anexas, el arte de saber cómo vergas se escribe, se valora mucho. MU-CHO.

BLASTFROMTHEPAST: Una de vaqueros. Volvemos a sacar la artillería pesada para manifestarnos ya no contra los fantasmas, sino contra los malos escribientes. Chicos, un sms o "guasá" también cuenta como escenario para escribir con pelos y señales.  

1 comentario:

Sgt728 dijo...

De las pocas veces que veo que una mujer se interesa por la ortografía a tal grado.