sábado, febrero 22, 2014

Quemada


Me desperté con la noticia de que capturaron a El Chapo, con que WhatsApp se cayó. Cansadísima y con hambre. Así que herví agua para el té y lo bebí mientras chambeaba un ratito. Y ya no me pregunté lo que casi siempre me pregunté los últimos 16 sábados, sólo seguí con la actividad del día: tender la cama con las sábanas recién traídas de la lavandería, ordenar el resto de la ropa limpia, mirar algo de House of Cards, buscar comida para esta pobre alma y esperar a que cayera la noche para tener algo así como una cita con un marciano en lo que podríamos definir como tierra de intelectuales. Cambiamos los libros por las anchas ruedas de una Harley para variar y no morir del tedio que todo ese conocimiento me puede causar a veces. El tedio y el daño: ésos que leen, hieren como lobos hambrientos.

RED: Ardo en deseos. Ardo. Así que me voy y me quemo.

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