martes, febrero 18, 2014

El corazón en tu angustia que se convierte en la piedra en el zapato


"She was a heart in your heartbreak", cantan The Pains of Being Pure at Heart. Cambie el "she" por un "he" y tendrá la ecuación que sí define la historia que quiero contar hoy aquí. Y es que han existido ya demasiados "he". Es ir  y enamorarse de ellos. Le explico.

Las historia es incluye a una "she" clavada del típico maltratador e indiferente que te encuentras por la vida que le dice al presentarse "soy un maltratador psicológico, un pelín violento y mi súper poder es la indiferencia". Inserte aquí muchos suspiros de la "she" en cuestión: cae lo que sigue de rendida por el "he". Se baña, se arregla, se perfuma para su "he" adorado: lo quiere , a la de ya, de marido. El "he" medio se engancha de ella, medio le encanta la idea de estar ahí, pero tiene como mil tapujos emocionales que lo colocan en el estatus de "no estoy disponible emocionalmente", pero se envalentona o emociona de alguna manera porque la "she" es medio linda, medio algo: no se parece a lo que idealiza (inserte aquí a la ex novia dorada, la pareja de media vida, el algo que está en su cabeza aunque bien a bien no existe en la realidad), pero le hace una ilusioncita por ahí. Igual era que el "he" llevaba un rato solo y le apetecía que aquello perdido (llámese llama de la pasión o hacer "check" en todos los casilleros vacíos de la vida tales como coche, casa, perro, significant other) hiciera las veces de "llenar el hueco de aquello perdido". O vaya usted a saber. El caso es que colisionan, porque el "he" en realidad no está "disponible emocionalmente" por lo que quieran y gusten, mientras que la "she" quiere, quiere, quiere querer con muchas ganas. Así que le parten su corazón (aquí ya tenemos el ingrediente "heartbreak"), el "he" la ignora como bien sabe hacer y la "she" se clava aunque pueda tratarse del típico papanatas. 

La cereza del pastel es que justo cuando ella está en medio de esa angustiosa situación que representa tener el "heartbreak", se le aparece un pan de dios, un "heart" de cabo a rabo, que le extiende sus cálidos sentimientos y la quiere abrazar. Pero, será el puto destino de estas "she" de mierda, que sólo tendrá ojos para el "he" que NO tiene "disposición emocional". Entonces el "heart" evoluciona y, de tanto sufrir, se vuelve ese "he" que tanto odian las "she". Ése del que luego van y se enamoran ad nauseam. Y tan, tan, fin de la historia.

Suspire o llore. Da absolutamente lo mismo. Es como si fuera ley de vida.

TROMPITA: No nos gusta no. La situación apesta, pero no como composta que alimentará los campos de la razón. Alimenta esa mierda, basura de corazón disléxico. Porque aquí, de razón, nada. Bah.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No te angusties, querida. Cómo siempre te digo, primero aprende a estar sola contigo misma, sin desear "he" alguno. First, be she.

Anónimo dijo...

Ah! Por cierto, el título del post te quedó bien literario. Como siempre te digo también, deberías ponerte a escribir ;)

Anónimo dijo...

Querida: yo creo que sí se trata del típico papanatas.

mariana m* dijo...

Querido, no te preocupes que soy la más "she" que puede estar sólo consigo mismo del momento. No tendrías que preocuparte por eso; porque no escribo, sí :(

Anónima querida: ¿será que sí sabes que sí es el típico papanatas de quien supuestamente hablo? En realidad es un caso imaginado, basado, por supuesto, en muchos reales de la vida. Pero proyectémonos, por qué no ;)