domingo, febrero 23, 2014

Como el sol, como el mar


Me encantaría estar en las playas del Bogatell. Aunque sea invierno y el frío duela. Porque la verdad, sólo quisiera poder quedar con Lulú o Shari a tomar un café, o un Hendricks con pepino o lo que sea. Quiero quedar con otros corazones de mi vida a tomar algo. Quiero algo. Quiero. A ver qué pasa,

DESPEINADA: Vuelvo a casa. De día y dormida. Pero vuelvo. Qué importa el impromptum. Qué importa.

sábado, febrero 22, 2014

Quemada


Me desperté con la noticia de que capturaron a El Chapo, con que WhatsApp se cayó. Cansadísima y con hambre. Así que herví agua para el té y lo bebí mientras chambeaba un ratito. Y ya no me pregunté lo que casi siempre me pregunté los últimos 16 sábados, sólo seguí con la actividad del día: tender la cama con las sábanas recién traídas de la lavandería, ordenar el resto de la ropa limpia, mirar algo de House of Cards, buscar comida para esta pobre alma y esperar a que cayera la noche para tener algo así como una cita con un marciano en lo que podríamos definir como tierra de intelectuales. Cambiamos los libros por las anchas ruedas de una Harley para variar y no morir del tedio que todo ese conocimiento me puede causar a veces. El tedio y el daño: ésos que leen, hieren como lobos hambrientos.

RED: Ardo en deseos. Ardo. Así que me voy y me quemo.

jueves, febrero 20, 2014

Rutinarias y pacíficas


Salir del curro. Pillar un bus. Correr al metro. Rebasar a los transeúntes más lentos. Pillar el vagón menos lleno. Leer el libro en turno. Medio llorar, a veces, por culpa del libro en turno. Pedirle al dios que sea que no se pare más de 5 minutos en una estación el pinche metro. Salir de ahí. Seguir rebasando a los transeúntes más pinche lentos. Subir corriendo las escaleras. Llegar al primer destino. Pasear a Jack. Dejarlo caputs. Correr para pillar el trole. Medio jugar Apalabrados en el camino. Medio contestar el "guasá". Rogar a todos los dioses que el recepcionisto guapo del yoga esté en su lugar y me diga "Mariana Islas, ¿verdad?". Correr al vestidor y despojarme de la ropa para quedarme en yogui outfit. Invocar a los dioses más comprensivos que no me toque junto al idiota que casi pisa mis lentes el otro día en clase. Hacer "om". Estirar y desconectar de todo y de todos. Salir corriendo para pillar el trole, para pillar el metro, para volver a casa. Leer a la Montero, chillar un poco quizá. Arribar a Eugenia y pensar "cansada, pero contenta". Cenar un yogurt. Tontear en la computadora. Dormir.

OH: En el centro de mi universo retumba mi voz. Oigo truenos y bendigo la paz que ha vuelto. Paz emocional. Paz entre mexicanos, porque no sé qué tienen algunos que me han vuelto loca.

martes, febrero 18, 2014

El corazón en tu angustia que se convierte en la piedra en el zapato


"She was a heart in your heartbreak", cantan The Pains of Being Pure at Heart. Cambie el "she" por un "he" y tendrá la ecuación que sí define la historia que quiero contar hoy aquí. Y es que han existido ya demasiados "he". Es ir  y enamorarse de ellos. Le explico.

Las historia es incluye a una "she" clavada del típico maltratador e indiferente que te encuentras por la vida que le dice al presentarse "soy un maltratador psicológico, un pelín violento y mi súper poder es la indiferencia". Inserte aquí muchos suspiros de la "she" en cuestión: cae lo que sigue de rendida por el "he". Se baña, se arregla, se perfuma para su "he" adorado: lo quiere , a la de ya, de marido. El "he" medio se engancha de ella, medio le encanta la idea de estar ahí, pero tiene como mil tapujos emocionales que lo colocan en el estatus de "no estoy disponible emocionalmente", pero se envalentona o emociona de alguna manera porque la "she" es medio linda, medio algo: no se parece a lo que idealiza (inserte aquí a la ex novia dorada, la pareja de media vida, el algo que está en su cabeza aunque bien a bien no existe en la realidad), pero le hace una ilusioncita por ahí. Igual era que el "he" llevaba un rato solo y le apetecía que aquello perdido (llámese llama de la pasión o hacer "check" en todos los casilleros vacíos de la vida tales como coche, casa, perro, significant other) hiciera las veces de "llenar el hueco de aquello perdido". O vaya usted a saber. El caso es que colisionan, porque el "he" en realidad no está "disponible emocionalmente" por lo que quieran y gusten, mientras que la "she" quiere, quiere, quiere querer con muchas ganas. Así que le parten su corazón (aquí ya tenemos el ingrediente "heartbreak"), el "he" la ignora como bien sabe hacer y la "she" se clava aunque pueda tratarse del típico papanatas. 

La cereza del pastel es que justo cuando ella está en medio de esa angustiosa situación que representa tener el "heartbreak", se le aparece un pan de dios, un "heart" de cabo a rabo, que le extiende sus cálidos sentimientos y la quiere abrazar. Pero, será el puto destino de estas "she" de mierda, que sólo tendrá ojos para el "he" que NO tiene "disposición emocional". Entonces el "heart" evoluciona y, de tanto sufrir, se vuelve ese "he" que tanto odian las "she". Ése del que luego van y se enamoran ad nauseam. Y tan, tan, fin de la historia.

Suspire o llore. Da absolutamente lo mismo. Es como si fuera ley de vida.

TROMPITA: No nos gusta no. La situación apesta, pero no como composta que alimentará los campos de la razón. Alimenta esa mierda, basura de corazón disléxico. Porque aquí, de razón, nada. Bah.

jueves, febrero 13, 2014

Todos los por qué y ninguno

¿Por qué pasarse una relación sin estar ni ahí para luego pasarse extrañando lo que ahí se tuvo? ¿Por qué al día de hoy no sé qué fue lo que te pasó a ti? ¿Por qué no la dejas de buscar en todas partes? ¿Por qué tuve que conocerte entonces? ¿Por qué no te abriste conmigo? ¿Por qué tienes tanto miedo? ¿Por qué soy tan ingenua como para preguntarme todo esto a veces? 



BANGS: El 2013 fue particularmente desastroso en lo que a cortes de pelo se refiere para mí. Opté por borrar el flequillo de aquel 2012 tan movidito. No por eso fue un año calmo. Todo lo contrario. Pero no tuve agallas para defender flecos o cortar para siempre lo que ese mar rojo nos dejó. Aún no puedo.

miércoles, febrero 12, 2014

Caso perdido

La señora se quejaba porque la chamaquita que le cedió el lugar la estaba casi, casi pisando. O algo. El vagón, atascado de gente, le comenzó a poner atención a su perorata. Que quítate niña, que te estoy grabando con mi celular, que voy de aquí directo al ministerio público, que estás lastimando a una minusválida. La adolescente le había cedido el lugar que se les cede a los mayores, embarazadas o anexas, pero no tenía dónde ponerse porque el puto vagón iba como lata de sardinas un día cualquiera a eso de las 22:00 horas. Me dieron ganas de voltear y decirle a la pinche vieja que se callara, porque tenía suerte de ir sentada y no como una, rodeada de más féminas salvajes que se retacaron en el vagón porque ya llevaban más de media hora esperándolo. Que guardara de una vez silencio y fuera prudente porque la niña no tenía dónde más ponerse. Que dejara de mamar la reata un poquito. Pero decidí callar. A cómo estaba, seguro me iba a pegar una gritiza. Además, eso de ponerse a nivel verdulera, no está padre. Ya una carga con sus propios pesares. Que es caso perdido, pues.

Y salí de ahí. Y caminé a casa. 


LAVIDASIGUE: Para todos. Nos guste o no. Hasta para los bichos más malos que te hacen caer enferma y guardar reposo casi absoluto. Hasta para esta roja de bote. Hasta para ti, queridísimo y guapo fantasma. 

viernes, febrero 07, 2014

Me cago en la leche


Hago muy mala cara, pero me siento peor de lo que luzco. Me empeñé en hacer todas y cada una de las cosas que tenía que hacer durante el día, incluido pasarme por el súper y comprar vitamina C, pasear a Jack, trabajar, ir al yoga. Pero por ahí de la hora de la comida comencé a sentir frío, demasiado e irracional, en el cuerpo, además de una ligera picazón en la garganta.

Llevo parte de la noche pensando en AH1N1. Ya alguien me lo ha recordado. Alguien muy consciente de que los descuidos tienen graves consecuencias, creo yo. Así que mañana mismo me paso por el médico, si amanezco, claro, porque de camino a casa desde la clase de yoga, me arrastré hasta aquí. Todo el rato pensando que el dolor en el cuerpo era por esas posturas que tanto trabajo me costaron ayer. Tanto, que me dejaron dolorida y machacada. Y luego mi humor de perros, no en el camión que me deja en el metro, sino ya bajando al anden y luego de sentir crujir mis rodillas estación abajo. La cereza del pastel: que no pillé asiento, así que coloqué la pequeña compra que llevaba acuestas en el suelo del vagón casi atestado, pensando "ya falta menos, ya falta menos, ya falta menos", intentando a toda costa mantenerme positiva, sin pensar en el dolor y en los enfrenones de miedo del puto conductor, porque sí queridos y queridas, también hay malos choferes de metro. Con eso sí me cagué poquito en todo.

Tuve fuerzas por adquirir unos Vitapyrena en la farmacia. Más para llegar por fin a casa. Poquitas más para escribir esto y no dar crédito: en el yoga hasta un parado de cabeza hice, aunque sentí ganas de vomitar todo el tiempo.

Que dios, el del Internet, el de todas partes, me acompañe. O algo.

FLACK: No me gusta ser quejica cuando de verdad duele. Pero la puta fiebre en el cuerpo se siente de la verga. Ahora, a dormir.

jueves, febrero 06, 2014

Vade retro


Si bien a bien no sé dónde está el fantasma, para ser eso, un puto fantasma, me acompaña con demasiada corporeidad, creería yo. Pero es fantasma al fin y al cabo: uno que no está del todo, pero que de tanto en tanto se me aparece. Tan es así que hasta siento la seguridad, la puñetera certeza de que es un amor verdadero lo que siento por él las más de las veces. Como sea, lo que sí es cierto es que al ser un fantasma letrado, correcto, inteligente, interesante, con un humor repiqueteante, bien parecido, buen mozo, de ideas firmes, perseverante, responsable y con buena ortografía, es difícil espantarlo.

No voy a decir que me desagrade que el fantasma esté, como quiera que sea que está. Ya hace tiempo decidí que tendría que conocerlo de cualquier forma, saber quién es de verdad luego de que fui capaz de despojarlo de tanta expectativa y mamadas que proyecté injustamente en él. Pobre fantasma, qué culpa tenía de toda esa carga que llevo a cuestas y estoy tratando de desenmarañar en terapia, cada jueves por la tarde, puntual, en una casa esquinada en el barrio de Coyoacán.

Como sea, si alguien desea, quiere, aspira, anhela convertirse en mi fantasma futuro, que sepa que para esta damisela de ojillos achinados es muy, pero que muy importante que la buena ortografía. Para cogercito, diversificar y anexas, el arte de saber cómo vergas se escribe, se valora mucho. MU-CHO.

BLASTFROMTHEPAST: Una de vaqueros. Volvemos a sacar la artillería pesada para manifestarnos ya no contra los fantasmas, sino contra los malos escribientes. Chicos, un sms o "guasá" también cuenta como escenario para escribir con pelos y señales.  

lunes, febrero 03, 2014

Extraterrestrial


La noche del sábado acudí a un bar sola y tengo un problema con asistir así a los locales de sana diversión: no falla y el gerente, dueño o manager se acercan a hacerte plática. Pareciera que sienten que eres desvalida o persona con capacidades diferentes. Un extraterrestre. Algo que nunca han visto. Les entra lástima porque vas solita. En todo caso, prefiero ir al cine sola, no se meten tanto contigo. Cosas de solteras rumbo al cuarto piso. O algo. Juar.

PICKY: De la serie de #selfies de últimamente. Para no aburrirse o no morir.