viernes, enero 17, 2014

No te extraño, no


Amas hasta que dejas de hacerlo. Ríes hasta que rompes en lágrimas. O algo.

Hoy extrañé demasiado, pero, en lugar de llorar, ahogué el sentimiento en un malísimo English Breakfast del Starbucks y di de regalo muffins para el desayuno.

Debe ser la luna y el premenstrual, porque no, no te extraño cuando lo hago.

REGINA: Ando muy así. No me empalaga tanto y hasta me anima. Cosas de los 37.

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