lunes, diciembre 30, 2013

Renuncias, tormentas, fondos


A diferencia de otros días hoy no sentí el frío. Quizá porque estaba regresando de Guadalajara, donde los termómetros descendieron más que en DF por culpa de un frente de su puta madre que trajo días de pura lluvia. Hermosos. Así que no sufrí el fío, porque ni lo sentí: yo hasta pude sentir un cierto calor.

El asueto me alejó de la sensación de dolor. Miro las cosas desde otra parte al renunciar a mi propia cárcel. Quiero conocer, saber qué es, de qué se trata pero desde otro lugar, con otra perspectiva. Sin expectativas: no espero, porque no quiero. Y porque no puedo también.

Creo que me morí un poquito ayer, anteayer, el otro día. Me fui a tocar mi propio fondo para entender mejor eso que tengo que hacer. Me fui de verdad. No mentí. Intentaré esto de la vida lo mejor que pueda. Me voy conmigo a otra parte. Irónicamente esa otra parte reside en mí.

PISTA: Voy a seguir mi bonito perfume. Ése que lleva mi piel sin aroma ninguno y que puedo dejar adherido en mi almohada, en mis letras, en mi rastro nocturno. Voy a seguirme. Hoy, hasta volví a tomar fotos. Qué gracia.

2 comentarios:

Juan Chifla dijo...

Te lees frágil. Te mando un abrazo de letras, desde el otro rincón del laberinto.

mariana m* dijo...

Frágil, por eso estamos reforzando la coraza, la protección. Armándonos de fuerza, pues ;)