lunes, diciembre 30, 2013

Renuncias, tormentas, fondos


A diferencia de otros días hoy no sentí el frío. Quizá porque estaba regresando de Guadalajara, donde los termómetros descendieron más que en DF por culpa de un frente de su puta madre que trajo días de pura lluvia. Hermosos. Así que no sufrí el fío, porque ni lo sentí: yo hasta pude sentir un cierto calor.

El asueto me alejó de la sensación de dolor. Miro las cosas desde otra parte al renunciar a mi propia cárcel. Quiero conocer, saber qué es, de qué se trata pero desde otro lugar, con otra perspectiva. Sin expectativas: no espero, porque no quiero. Y porque no puedo también.

Creo que me morí un poquito ayer, anteayer, el otro día. Me fui a tocar mi propio fondo para entender mejor eso que tengo que hacer. Me fui de verdad. No mentí. Intentaré esto de la vida lo mejor que pueda. Me voy conmigo a otra parte. Irónicamente esa otra parte reside en mí.

PISTA: Voy a seguir mi bonito perfume. Ése que lleva mi piel sin aroma ninguno y que puedo dejar adherido en mi almohada, en mis letras, en mi rastro nocturno. Voy a seguirme. Hoy, hasta volví a tomar fotos. Qué gracia.

viernes, diciembre 20, 2013

Me voy, me fui, adiós


Aquellos que tienen la sensación de que me fui, de que me voy, quizá tengan razón: tras el golpe de perder mi estúpido iPhone 4S luego de ser hurtado y de tener de vuelta un teléfono inteligente, un iPhone 4, no soy la misma. Todos pensarán "es un estúpido teléfono". Y sí, "es un estúpido teléfono". Pero era el mío. Era uno por el cual pagaron 5,000 pesos de tajo para que yo lo tuviera en mis manos. E, independientemente de eso, era mi amigo, mi compañero, mi confidente, sin que tuviera que darle nada a cambio, únicamente alimentarlo con la paga de su manutención mensual. 

Y se fue.

Desapareció.

El fin de semana, después de que se esfumara, lloré como magdalena. Sentí el desasosiego, la desazón apoderarse de mí. Y todo se disipó cuando tuve en mis manos su reemplazo. ¿Qué nos dice todo esto?

Que ha sido suficiente. Ja. Necesito cerrar la temporada, el capítulo dejarlo atrás. Quiero hacer reset y pensar en lo que viene: ¿es este el país en donde debo estar? ¿Debo estudiar algo más para ser feliz? ¿Qué tengo que hacer para sentirme realizada? 

Cada día, después de abandonar el asiento en la oficina, atravieso parte de la ciudad para cuidar a Jack: lo paseo durante poco más de una hora, a veces hasta una hora y media casi dos. Cuido que disfrute de un paseo en el que nos encontraremos con otros perros: ladrará, morderá, correrá, olisqueará y anexas. Y, generalmente, Jack es un perro feliz. Y yo soy feliz paseándolo. Aunque he pensado cuál será el final de mi etapa ahí, paseando a Jack cada tarde, rigurosamente.

Quizá me vaya, quizá no. Quizá ahora, quizá en seis meses. Mucho voy a averiguar durante la vacación, la cual necesito de urgencia. Como necesito que termine este año, uno que ha sido de lo más desgastante a nivel emocional. Necesito descanso, pero no cejaré en el intento: averiguaré qué quiero e iré a por ello. Nadie tienen nada qué temer.

FLICK: Cuchillos. ¿Alguien quiere uno? Yo ocupo un tantito para cortar según que vínculos. Y es que deja tú lo cornudos: lo pendejos que pueden llegar a ser. Pamplinas.

lunes, diciembre 16, 2013

La piña



La piña catalana era una piña de verdad. Fue una familia. Y yo, necesito una ahora. Una de verdad. Llegar a esta conclusión me hizo entender un poco más por qué aquí no me hallo, como dicen por ahí. Y no es la violencia en la que me veo inmersa en mi día a día, a la que me veo obligada a padecer y aplicar. Y no son los recientes quiebres, las ausencias, las desconexiones. Ni las pérdidas, como la del celular, por la que me he sentido manca. Es que no he encontrado una nueva familia. Y en este momento de la vida, ocupo un tantito de una. Así que voy por la mía.

SELFIE: Una de las últimas con el viejo-nuevo celular. Fue un regalo, así que me sabe mal la pérdida. Pero más que el objeto en sí, me pareció una putada que se lo llevaran, así, de huevos y yo no pudiera hacer una mierda. Blah. Me hizo sentir tan vulnerable. ¡Quiero mi piña de verdad!

viernes, diciembre 06, 2013

Lo acumulado

Acumular experiencias eróticas es como sumar lecturas: su rastro es virtual, pura memoria. Robar o comprar libros o que te los regalen significa poseerlos: para un lector sistemático la configuración de su biblioteca puede leerse, si no como un correlato de su vida entera, al menos como un paralelismo de su construcción como persona durante la juventud, cuando esa posesión es decisiva.
— Jorge Carrión, Librerías.

jueves, diciembre 05, 2013

El algo, la nada


El "Here lies love" con el que me convencieron de algo. El "tenemos más qué ver de lo que me gustaría" que no me encanta, porque hasta nos rayamos en el mismo mes un pajarito en nuestra propia imaginería. El "me estás lastimando con tu comentario casual" que no acabo de entender, pero existe ahí en entremedio de los dos. Esos dos. Nosotros dos. 

El vecino acaba de reconectarme al mundo virtual y no sé qué pensar. Pero he venido a postearlo para no perder la costumbre. 

BIRDS: Los mismísimos. Un sueño. Y duelen. Y me hicieron pensar en lo raro que es vivir realmente desde el dolor. Pero no son eso. Son un recordatorio de lo libre. Soy libre. Siempre lo he sido, a pesar de las cárceles que suelo imaginar y hasta creer reales. Soy libre.