martes, octubre 22, 2013

Semper vehemente


El 2013 fue el año en el que dejé de teñirme el cabello para que afloraran mis hermosas canas. También, el año en el que desee con más fuerza tener un hijo y en el que dejé de beber cerveza con la vehemencia de otros tiempos.

Ha recibido una revolución interna, en la que estoy comprendiendo, quizá un poco a punta de palos, que no son los demás, sino yo la que tiene que cargar entera con esta humanidad que soy, en todos los sentidos. Algo bueno saldrá de esto, aunque no me encanta que me manden tanto al carajo: por la mirilla de la puerta alcanzo a ver que gracias a que la cierran, es que voy a aprender por fin.

El año de ver cada vez más de Mariana en la pared, desnuda, con todo por hacer. Sólo falta el movimiento. Y volverme loca de pasión por lo que hago. No es tanto, o ¿si?

JET'AIME: Pilar detrás de una litografía de la extinta galería CMVTV. Las calles de Barcelona y su relajado, pero cosmopolita, estilo de vida. Las bambas raídas, pero el alma contenta. Sin tantos tapujos ni apariencias que llevar a cuestas. Extraño esa calma chicha de ser quien quieras ser. Como esa mujer atrapada en cuerpo de hombre atrapado en cuerpo de mujer. Yo, el eterno conflicto.

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