lunes, agosto 05, 2013

Cualquier versión castaña, cualquiera


Pensé que no iba a suceder, pero en mi edificio, sí notan mis ausencias. En fin, pensé.

Siempre pienso cosas: fatídicas, hermosas, poéticas, desechables, suicidas, terribles o adorables. Voy de un lado a otro. Como cualquier mujer cualquiera que se vuelve loca por culpa de las hormonas para luego ser un dechado de paz y amor. Cualquiera, pienso.

Juego. Me revuelvo en viejos dichos. Dichos con 14 años de antigüedad. Escritos por gente que me quiso, me quiere o algo. Voy a casa de mis padres y juego a encontrarme en todo eso que fui. La ganancia es entender, que entonces, no entendía nada. 

Y decido no meterme en camisa de 11 varas. Decido no perderme. Es gracioso cómo, cuando ya no buscas, hay quienes te quieren encontrar. Me gusta decidir, sentirme clara. Yo ya encontré algo demasiado hermoso. Y quiero que siga siendo así.

CASTAÑITA: Ahora que lo pienso, nunca probé de esas castañas calientes que en las calles de Barcelona venden como los camotes acá. Pero vamos, la delicia del marrón glacé tuve a bien probarla. Me imagino que puedo ser un sabor tan exótico como ése. Me imagino, a veces.

3 comentarios:

el7palabras dijo...

Ajuuuua! El amor obra maravillas, no es sólo haber pasado el escollo mensual, parece.
Esto se pone bueno de nuevo.

Sulectorforever.com

Manuel dijo...

Guapa.

mariana m* dijo...

Y vino Manuel. Y me siento la más hermosa :D