miércoles, mayo 15, 2013

Al mal tiempo que ni siquiera mal tiempo es


Siempre quise ser reportera de la sección cultura de un periódico y lo logré. Siempre me quise ir a estudiar al extranjero y lo logré. Siempre quise vivir en España y lo logré. Después, vivir en DF y lo logré. Siempre soñé con ser Community Manager, lo que sea que esto signifique, y lo logré. Todo esto me hace pensar que en realidad no quiero ni sentar cabeza ni tener hijos, porque no lo he logrado. O quizá es que esto me da miedo de verdad. 

Cada vez, cada inminente ruptura, hacen que repliegue un poco esas ganas locas de amar. Sé que nadie me va a amar como yo quiero que me amen, pero al menos sé cómo no quiero que lo hagan. Con migajitas de "amor", con condiciones de cómo sí y cómo no, con el narciso por delante. Para eso ha servido la terapia, para saber lo que no. Estamos cerradas por reparaciones: Averiguar el cómo sí de una puñetera vez nos tiene un poco ocupadas.

SONRISA: La Marianica sonríe. Ni todo es tan malo ni se va a acabar el mundo. Qué hueva el drama. Y ya vio que al Dragón se le da. Al menos se le da muy bien eso de ponerse a la defensiva a la primera de cambios. Y que, como quiera que sea, ponerse en los zapatos del otro no está en su lista de "Cosas que estaría bien hacer de vez en cuando por el otro". Creo que ni siquiera existe esa lista. Juar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese Dragón mandalo a Tomar fanta :)
you know who*

mariana m* dijo...

JAJAJAJAJAJA. Cómo me has hecho reír you know who ;)

Anónimo dijo...

Me sigo quedando con que el amor, quizá, es simple cuestión de suerte...así que, nunca descartes nada.