sábado, abril 13, 2013

Olvido



Fui a ver Oblivion y me sorprendió totalmente que se tratara de una película de mujeres engañadas. Me moría de la risa. Me hizo el día. Es una muy buena película de ciencia ficción de esas redondas. Tendrían que ir a verla.

La veía y pensaba en lo mucho que me gustaría estar en otro mundo: Ser abducida, tomada y emprender una aventura allá, lejos, en otra parte. Podría yo misma hacer mi sueño realidad, porque definitivamente el DF no me encantó nunca. Ya cualquier esfuerzo futuro es nulo. No me gusta tanta gente, el caos, la mierda que flota en el ambiente, aunque tiene su encantillo por ahí escondido. 

Tengo que ser completamente sincera y confesar que parte del encanto era Cintain, pero Cintain ya no está en mi vida como yo quisiera. No está por engaños y mentiras, porque me cansé de soportar tanto peso, de escuchar tanto ruido. Y no se lo recrimino: Todos mentimos, todos hemos engañado alguna vez. Pero duele porque el acuerdo, el compromiso fue honestidad brutal. Sé que eso se curará con el paso del tiempo, porque en realidad las mentiras ya no me importan más, si había o no más tías. Tenía que ser libre el Dragón, tenía que volar y de eso se trató siempre, pero ¿cómo congratularme porque volara si yo era la última en enterarme siendo parte de un vínculo primario y de un acuerdo muy claro de honestidad? Muy complicado. Lo que sentí con la traición me volvió loca y supe desde que escuché la confesión que no sería más, que no podía estar más ahí. Y lo quiero tanto. 

Yo tampoco fui honesta del todo ni conmigo misma ni con él. Me repetí muchas veces, se lo repetí a él, pero no podía acabarme de creer que eso del poliamor funcionaría para mí. Quise y querría, es sólo que viviendo en un mundo "mono", hacerle al "poli" me parece una tarea titánica, entre muchas otras cuestiones. Desde el primer instante en que me escupió en la cara que era lo que él quería hacer, algo así como un mes después de haberlo conocido, quise vomitar y salir corriendo al mismo tiempo. Sin embargo me quedé, me seguí quedando aún ante la falta de honestidad: Era más fuerte lo que sentí cuando toqué por primera vez al Dragón que la realidad que tenía en frente. Así que perseguí mi corazonada y avancé, sintiendo todo el tiempo que hacía un esfuerzo monumental para acercarme, para llegar hasta él, para ir cambiando mis estructuras de "mono" a "poli", todo para que por segunda vez en quince días me estuviera ocultando información. Una vez, pasa, pasó; dos veces, lo sentí como una burla, sobre todo porque me reveló un cortejo realizado durante el acuerdo que hicimos de estar solos él y yo por algún tiempo hasta poder abrirnos hacia afuera. Nunca se pudo abrir del todo hacia adentro. 

Como me volví loca, podría creer que estoy pagando el precio, porque no lo veré en mucho tiempo ni estaré con él como quisiera. La verdad es que me volví loca y supe. Tuve claro que ya todo se había acabado. Así que acabé con su paciencia y sus ganas. Acabando con eso todo podría acabar: Soy una cobarde que teme al dolor, sólo estaba postergando su llegada.

Sí, es complicado. Doloroso y triste también. Pero es lo que hay. Au revoir Dragón. Ya me cambiaste la vida. Supongo que ese cambio tan grande que promoviste en mi visión de las relaciones es lo que viniste a hacer aquí.

Yo ardo en deseos de construir un vínculo fuerte y sano y duradero, pero pues no hay valiente, chingao.

Y, ¿qué hay del mundo "poli"? Creo que podría ir a averiguar si de verdad es para mí. Si hay verdad en los otros, que sería algo muy valioso. Me lo voy a pensar.

BIENAL: Mi hermana expone en el CNA. Ganó una bienal de fotografía. Espero verla pronto y sentir su cariño. La extraño y sólo pienso en lo bien que me vendría un poco de familia. Un abrazo de alguien que sí me quiere.

3 comentarios:

Iván Carmona dijo...

Pues ... Creo q sí voy a ver Oblivion! Grax

Chica Canibal dijo...

Pues yo si creo que hay que recriminarle las mentiras, y no me lo tome a mal Marianita, pero el mundo "poli" es para los egocentristas y esa gente nunca tendrá una pareja como la que quiere usted. Un hombre guapo, que sea "hombre" y que la cuide, que la proteja y que le peine su flequito cuando se despeine.

el7palabras dijo...

Se ve.

Se siente.

Esto está en camino, ya encarrilado y embalado. Va.
No se detiene.
No espera.

No trae prisa.

Nos vemos en el Nirvana Mariana (si es que llego por allá yo también), apárteme un lugarcito.
<3