lunes, abril 15, 2013

Incendio


No soy conjuro, soy lo que quiero. Soy la fuerza de todos mis mares dormidos, temblor de mis ganas apagadas. 

Te perdono y me perdono.

Soy la que empuña la pluma. Soy ésa y no otra. La que quiere un amante para ella sola. Un hombre fuerte, más fuerte, más valiente, más libre. La que escribe su propia historia.

Los perdono y me perdono.

No soy sino magia. 

Me verás arder.

ESPEJO: Todas las Marianas. Somos muchas y a veces no nos dejamos dormir. Lloramos mares, alimentamos playas. Grande. Viene la sacudida final.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

primer paso hacía la libertad de amar trasparentemente. No pares.. que no paren las Marianas!!
.. e poi, si vive una volta solamente!

mariana m* dijo...

¡No pararán! ñ_ñ