viernes, marzo 15, 2013

Aquí, es así: Bitácora de #soloenDF



Me levanto, hago mi meditación (15 minutos de pie apenas, que voy aprendiendo). Siento el frío que ha caído en DF desde hace unos días y que me recuerda que es todavía invierno: No puedo cantar de alegría, a la primavera le costará llegar así como vamos. Desayuno y me sigo congratulando del frío sabiendo por qué, quedándomelo para mí sola (¡anda dinos! Y no, que no digo nada). 

Todavía me sabe rara la vida en esta ciudad. Una ciudad demasiado herida. Se siente el dolor aquí y allá. El dolor de la pobreza, de la incultura, del no saber. Siento que todos asumen que así es la vida. La gran mayoría, he de corregir, y es así porque no tienen punto de comparación: La vida es así y punto, el cotidiano incluye ríos de gente en el metro, que no respetan tu espacio vital y que les importa una mierda si te están clavando el codo o la lata de refresco yendo en metro o microbús, porque es así la puta vida y punto.

Me da tristeza, pero lo entiendo todo. Entiendo al pobre ignorante que tiene que montarse el tinglado en plena banqueta para vender lo que sea: Tiene que comer. Y el hambre está cabrona. Eso yo lo aprendí en un contexto bien distinto. Me costaba 1 euro ver las caras de otros pobres que, como yo, éramos fieles asiduos al Lidl. Pero aquí es así. Y aquí no soy tan pobre, aunque sí. Casi que prefiero no venir a escribir esto, porque es mi país y es mi gente. Casi que mejor no hablo, ni respiro ni existo. Casi, pero no.

FELIZ: Al mal tiempo, buena cara. Total, si tengo qué calzar y qué comer y a quién amar, ¿qué más podría importar? Vaya reflexiones de tercer mundo.

1 comentario:

EuckenDJ dijo...

Wow!
Excelente publicación. Punto de partida para una buena reflexión. Gracias!