jueves, enero 31, 2013

En el fondo del placárd

No he venido. Me la he pasado dando unas vueltas enormes por otros universos. No me ha dado tiempo. No sé qué pensar o qué hacer. Quizá guardar los guantes. Ya no hace frío. La neurosis dejarla en el fondo del placárd, como si estuviera en Argentina o así. Algo, para remediar esos fantasmas que se agolpan, esos piensos que desarman. Eso.

FOTOGRAFÍA: En llamas y del mismísimo ojo de Cintain de Fuego. Vaya enerito, venga febrerando.

miércoles, enero 09, 2013

Y fueron 36


Decir que utilizar el metro me saca ronchas es poco, no obstante me he convertido en usuaria regular del servicio por necesidades de transporte. Todavía me da entre miedo y asco utilizarlo, una porque tengo la nariz más pedante; otra porque tengo una burbuja que abarca 10 metros a la redonda. Y es así, prefiero mil veces tomar un taxi y aprovechar lo barato que es en DF que tener que chutarme los perjúmenes de los pobladores habituales de subterráneo chilango.

La ventaja es que ya me aviento, ya me dejo llevar un poquito más, si podemos decir que eso sea una ventaja. Paso a pasito es que nos vamos llenando las manos de lodo, que soy la más reacia a los cambios, lo cual se incrementa conforme pasa el tiempo y justo ayer me hice un año más viejorra. Y suspiro, porque el año que entra serán 37 y si bien no debería futurizar por salud mental, me impone un poco pensar que entonces estaré a 3 del cuarto piso. Gulp.

Fue mi segundo cumpleaños en esta ciudad. El segundo y contando que no tenemos para cuándo moverle al piso. No por ahora, digo yo.

SPLASH: La fotico del recuerdo potosino que nos envolvió en su frío y nos recibe con sus delicias gastronómicas siempre. Menos mal que se come bien por allá, juar.

martes, enero 01, 2013

Una chica del montón


En pocas palabras: Soy tan del montón que espero que me besen con hartas ganas justo al terminar las campanadas que indican que ya es año nuevo y lloro si no es así. Hasta me duele la panza del coraje.

Esperemos seguir así de convencionales este 2013. Si bien no vamos en el big escalator del amor, sí queremos seguirnos dando de catorrazos en el camino del autoconocimiento y comprensión del happy together.

Aunque, para no ir en ningún big escalator hacia ninguna parte, ya conocí a los papás de mi respectivo en turno, que lo sepan. JUAR.

TANTIAUGURI: Corro, vuelo y me acelero, como ya he dicho alguna vez antes. Y les guiño el ojito y les deseo ser tan felices en la cama, como yo. En otros rubros también, por supuesto.