miércoles, diciembre 26, 2012

Decembrero

Es diciembre y los días transcurren lentos: pasaron las navidades, pero las vacaciones persisten y nos recuerdan que existe el tiempo para procrastinar cualquier tema laboral para ocuparnos de ello en enero si acaso.

Me gusta esa languidez de los días, me encanta que el decorado permanezca casi igual, pero haya menos coches transitando por las calles, persianas cerradas y un calma casi total. Me encanta que sea tan difícil encontrar un taxi por las mañanas, que pueda ir en el colectivo al laburo, que no tenga que correr ni sentir estrés ninguno.

Diciembre se me resbala y casi se va. Me abre las puertas a mi cierre de ciclo, mi cierre personal. Me regala el asueto unos días, me deja, se va.

ANUNCIO: El hombre detrás del agua. Casi de casualidad y luego de un atracón de comida japonesa. Así las cosas por aquestos lares. Bien y de buenas, jo.

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