miércoles, octubre 10, 2012

Karmas fatales


No quiero escuchar eso que tienes que decirme. Si llegaste a tocar o sólo moriste momentáneamente porque quisiste ir más lejos. 

No quiero estar ahí, no puedo. Tendría que tomar una decisión que prefiero dejársela a las bifurcaciones de nuestros caminos. 

De esas veces que no quieres ser bruja y sólo deseas devolver los polvos mágicos de la percepción a la vida, decirle "gracias, pero no quiero sentir esto que siento a la distancia y con tan pocas pistas, no quiero". La distancia que es daga y te hace esos cortes tan finos.

Pienso en los karmas, en que una vez yo me fui lejos, en el infierno que debió haber sido y no para mí.

Y regreso a ese lugar, donde está él: nunca me engaño así, él nunca lo hizo. Por eso regreso.

TRUCO: No voy a cerrar los ojos, aunque los cierre. Sólo me necesito. Sola me necesito.

4 comentarios:

el7palabras dijo...

Es una de sus mejores tomas, Mariana.

Dicen que las almas atribuladas son las que mejor arte producen. ¿Será?
Pues será el sereno, pero disfruto mucho estos posts telegráficos que dicen tanto y nada a la vez.

Pura fibra, pues.
Pura vida.

Iba a decir pura madre, namás para seguirle, pero mejor así la dejo.

Un abrazo.

mariana m* dijo...

¡Colega! Pues medio atribulada, pero es como cuando en el desierto te topas con un oasis: pura falsedad. Soy una falsa que se enreda con demasiada facilidad de fuegos fatuos. El avance de esta temporada es que lo tengo bien identificado, nomás que todavía no le agarro el tranquillo para zafarme: me sigo enredando. Vaya lío conmigo. Pero gracias infinitas, colega, por esta ahí. Lo quiero <3

La Blu dijo...

LA FOTO ES HERMOSA.
Me encantó y la amé.
Tus posts codificados me recuerdan tanto a otras almas atribuladas, claro está... sin ese arte en los autorretratos.

Besos rojita.-

mariana m* dijo...

Me dices eso y no sé si pensar que son secuelas de "ese" episodio en particular o ya de plano soy la consecuencia de todos mis actos (sin nadie a quien culpar). Quién sabe. Pero sí, todo tiene qué ver. Vamos, todo pasado tiene todo qué ver con el presente que vivimos, digo yo.

Besos de vuelta ;)