lunes, mayo 14, 2012

Rastros




Como en una pinta, leí por ahí eso de "dejo mis rastros de olor por las esquinas". He pasado largo rato pensando en cómo hacer exactamente para encontrar esos rastros y emborracharme con ellos, siempre llegando al mismo punto: hay que esperar. Pero de esperar no vive el hombre, ni la mujer, que soy yo, en este caso. 

Es imperante satisfacer necesidades basiquísimas que, como las de cualquier ser humano, luego de tanta sequía, se desbordan de manera vulgar y, aunque parezca que no, al primer guiño ya está una pensando una bola de babas, como las del nopal, que son sólo babas, pero nos recuerdan otras cosas, así sea en pleno comedor, rodeada de compañeros de trabajo.

Vamos a impulsar medidas deportivas para que el agua no me llegue a los aparejos y salga, felizmente, toda esa energía que de manera multiorgásmica podría salir. No hay de otra. Quién iba a pensar que los chilangos in situ fueran tan, no sé, escasos e incluso timidones. ¡Bah!

Y mientras, imaginar ese rastro: el sabor y olores perdidos allá, en alguna parte de sudamérica.

VÍDEOS: De su servilleta y rescatados en una búsqueda por reunir una vasta muestra de mi trabajo fotográfico para la terapia. Estamos en el apartado "Resistencias", porque parece que eso de meter freno o salir huyendo a la primera de cambios, es más que una especialidad, una forma de vida. Me cago en tó.

1 comentario:

CHICO CHANGO dijo...

que hermoso rastro has dejado en nuestros corazónes. Hoy es día de sant joan y yo en cama. Me has hecho feliz recordar tan bellos momentos juntillas :)
Love U!!!