martes, mayo 15, 2012

La ironía, las ausencias y así




Extraño el olor a limpio que produce una lavadora en ciclo de prendas delicadas; luego, a su centrifugado machacón.

Y a Barcelona una noche en la que Álvaro y yo hablábamos de los novios represores y castrantes frente a un cajero, esperando a Shari, sobre Universitat, al ladito del Mercado de Sant Antoni o así, a punto de ir a un bar al Raval.

O al Manchester con su preciosa selección musical y esas pláticas que sólo se podían acabar porque nos cerraban.

O mi corazón cuando estaba henchido de amores, de amor. 

Y así. Tan, tan.

Momentos de todo y nada.

La práctica, que hace al maestro. Las pláticas, el te.

Follar como si fuera la última vez, como si fuera verdad esa treta de que el mundo se va a acabar. Con el mendigo, con el dios de ojos azules, con la gata arañándote las entrañas.

Pero amar o creer que lo haces, que estás con quien tendrías que estar, porque en el fondo no lo crees para nada. Sentir la embriaguez, el golpe del enamoramiento que estupidiza y así.

Vivir sin recordar, sin sentir vacíos. ¿Se puede?

No la sensación de que vas medio despierta, que eres una muerta en vida.

Creo que soy la más estúpida: me engaño. Quedito, soy la más feliz. Es quedito, es así.

FLICKY D's: No siempre, pero sí era de las que iba a McDonald's a hincharse de hamburguesa, patatas deluxe y Mahou. De a poco se quita eso de ser tan roñosa y extrañar. Claro, como que allá no hay su taquito de lengua, de suadero ni los deliciosos campechanos con su rica mugrita mexicana. De a poco, pues, que soy reacia al cambio.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Salut Mariana!
Tengo mucho placer a leerte de vez en cuando.
Espero que estas bien, saludos.
Mathias

el7palabras dijo...

Me gusta la letra grandota, porque es como hablar fuerte.

Me gusta la foto de la hamburguesa, porque a mí también me gustan las macdónals.

Me gustan los recuerdos, porque las evocaciones, las reseñas y lo sentido de traerlos de vuelta, me hicieron leer la primera vez.

Y le sigo.

Y ya.
Eso de darse cuenta que es un muerto en vida es fuerte, per revitalizante.

Ajúa.
Le dejo un beso.

mariana m* dijo...

@Mathias: Vaya sorpresa. Me da gusto saber de ti. Gracias por pasarte a saludar n_n

@Colega: Revitalizante al fin, porque se sabe y se analiza. ¿Qué sería una sin esa parte? Andar muerta en vida y pendeja, no, ya sería el colmo. De pendeja nada, nomás me gusta a veces hacerme la loca o la que la virgen me habla :-P
Gracias pues.

Eve*kamikaze* dijo...

Mujer, también me he preguntado si se puede vivir sin recordar y sin sentir vacíos.....imposible, es mi respuesta.
Así vamos todos por esta bonita vida, fragmentados, rotos, bien quebrados, pero no paramos.
Si en verdad quedito eres feliz, pues sigue así mariana...pasito tún tún!
Siempre es un regocijo leerte.

Anónimo dijo...

He de reconocer que no encuentro inico y fin pero he sido encapsulado por las vivencias y modos de confesar y redactar, me quito el sombrero por tus aportaciones. dejanos conocer más de ti... Literal

P.D. Gran Trabajo