viernes, abril 27, 2012

Niñerías

Dicen que mi espalda es lo más lindo. Yo no opino del todo eso. Claro, si no me la puedo ver. Y raro así, como todo eso que no puedo ver, voy y lo interpreto como el culo. Mariana y el eterno pretexto, su hueva mental, su letargo fabuloso. Y pues no.

Todas las veces que intenté tomar el bus con destino a la vida de "la camioneta y los perros", no pude. Desvié el camino, es decir, descendí y cambié de ruta. ¿Por miedo? ¿Por aburrimiento? Porque esas veces que fui "rescatada" de mi propia incertidumbre, me las cobraron y bien caro. Aprendí que, sin duda, más vale sola, y que no soy mujer para depender o doblegarme. Alguien tomando el control de mi persona, de mi vida, de mi rumbo, porque yo así lo quise o porque parecía que era lo que se tenía que hacer, es la muerte, la aniquilación y a pesar de que soy un pelín cobarde y elevo mi propia resistencia a la décima potencia, no soy para vivir así.

Los miedos pueden caer, pero los hierros impuestos por otros, son bien difíciles de romper. Ser la eterna niñata de mierda por más de 30 años, no más.

Y he aquí el último encriptado:

Si no sabes tú por qué no dejo al viento despeinarme, yo menos. O es que en esta esquina, muy rara esquina, descubrimos que queremos seguir mamando de la teta que nos dio la vida o recibir la eterna aceptación, la palmadita en la espalda.


Quién sabe, pero hemos vuelto.





ETERNAS: El miedo, eterna virtud. No sé cómo se coló así, entero, imponente, soberbio. Qué hijoputa es el miedo.

5 comentarios:

El Director dijo...

Se ven muy bien tus uñas (sí..., las uñas, ja)

mariana m* dijo...

Sobre todo. El color de la temporada :-P

Mandarina Concupiscente dijo...

Estoy de acuerdo: el miedo es un hijo de puta.

Y respecto a la foto, no me queda mas que manifestar mi envidia como una vil ardilla ante la vida, que no fue tan venébola conmigo en cuanto a ese atributo físico.¡Qué bonitas las uñas y las chichis! Me parece que reflejan tu infinita capacidad creativa y protectora. :).

el7palabras dijo...

Qué miedosa v a ser... primero, eso de encuerarse del alma, pararse enfrente del espejo, y verse entera y objetivamente, es un acto de valentía. Uta, y luego, quedarse encuerada y exponerse a esta ventana indiscreta, y luego, encuerarse materialmente... no. No veo a la Mariana miedosa.

Será otra talvez, pero no a esta que queremos y seguimos.
Quiero y sigo.

Mi admiración, oiga.

mariana m* dijo...

¡Cómo los quiero! En serio, puras flores acá. Aunque ya no sé si es miedo o decidia. Estamos averiguando pues, la terapia va viento en popa :-D