miércoles, marzo 21, 2012

Sin instrucciones



Saqué la basura a la calle. Como un ladrón me escabullí por los pliegues del asfalto y la banqueta. La casa comenzaba a apestar a vaca muerta. Y mi casa es muy pequeña como para permitirme ese apestadero.

Y me pregunto si podré volver a volar o es sólo que el resto del camino después de la "gran" aventura que fue conocer al idiota del Verde en esta vida va a ser así: desierto y apestadero. ¿Es eso? Y la ciudad comiéndome a veces y yo dejando que me sepulte debajo de todo lo que considero su inmundicia. 

····Ser la que alguna vez fui ante mis ojos. Y querer ser en los tuyos, preciosa····

Es mucho más difícil de lo que pensaba eso de entregar cuando se tiene tanto miedo. Entonces soy como el perro de mi amiga: a la primera de cambios recuerdo el golpe y corro a esconderme debajo de la cama. O debajo del alma o debajo de un montón pretextos.

Y como no queriendo, en mi interior se enrosca un regalo de este mundo al que he llegado. Faltan sólo 17 días para terminar con un montón de antibióticos. La rajada en la panza.

VÍDEO: Mark Ronson viene y me recuerda eso de que naiden nos salva, porque nosotros solitos somos los culpables del paradero de nuestros traumas. Yo, my dear, sé cómo llegué hasta ahí. El problema, el gran, gran problema es salir. El "no sabe, no contesta" que es también un "sin instrucciones" que le dicen.


4 comentarios:

Mandarina Concupiscente dijo...

Yo me pregunto si algún día se está realmente listo para volver a empezar, ¿cómo saberlo? Sobre todo si el miedo prevalece y contamina la situación. Envidio tanto a quienes van de un lugar a otro cándida y exitosamente, que llego a pensar que tanta conciencia aniquila la buena fe, la esperanza.
Te mando un abrazo muy fuerte, deseando con todo el corazón, que el amor prevalezca sobre todas las heridas.

*AquellaChica* dijo...

Bueno, por lo menos ya lo reconoces como idiota, esa es una muestra de que la etapa de negación está terminada.
¡Vamos bien Mariana!
Te apoyo aunque sea desde la trinchera :P

Anónimo dijo...

Claro que lo superarás. Si su ex-esposa pudo, siendo una escuinclita, que no pueda un mujerón cómo tú.
Saludos :)

mariana m* dijo...

Jajajaja. No creo que estuviera en negación, es decir, lo idiota se lo reconocimos atrás tiempo, pero dejar, aunque sea a tu captor, a veces cuesta trabajo. Pasar página pues.

Y, envidia o no, estamos listos sólo cuando estamos listos para zarpar y llegar a otro puerto (o que otro puerto llegue, eso pues ora sí que no se sabe).

¿Mujerón? Por los años, la escuinclita pinta pa' mucho, pero todo a su tiempo, creo yo.

Abrazos, totales <3