martes, marzo 27, 2012

*sob*

Tengo gastritis, así que siento como si tuviera hambre casi todo el tiempo. La rajada en la panza, que le dicen. Es normal, dicho padecimiento, porque trabajo en un medio online y mi sección es política, así que, como dice Lilián, estoy muy malita de mi estrés. No hay manera de llevar política (en tiempos o no electorales) y sentir que los huevos se te suben hasta la garganta cada vez que el idiota de Peña Nieto se tira un pedo o Josefina mama la reata con todos los iPads que regalará a todos y cada uno de los mexicanos cuando, disque, gobierne.

Y así. Obvio que cuando toca subir de #AMLOve no me quejo, je.

Alguien, a quien quiero enormidades, perdió a alguien a quien quería enormidades. Y estoy muy triste. Pensé mucho en Nate Fisher. Pensé en los vacíos insondables que puede dejar la partida de una persona. Sobre todo si se fue para siempre. Me duele mucho. Daría lo que fuera porque no estuviera pasando por eso. Pero no se puede. Hay que caminar. Tirar pa'lante pues.

FLICKYS: El espacio laboral ahora, bastante sobrio, austero, lleno de cables (imagen que le debía al 7palabras). El de antes era mucho más animado y divertido. No sé por qué se me ocurre pensar que cuando uno piensa que se está mal, es porque no se sabe lo que viene. Vamos, que hay que disfrutar, y mucho, el aquí, el ahora. La perspectiva, sólo la da el tiempo.




Aquí y ahora.


Antes, lejos.


NOTA: Por aquello de la postal de Bisbal, se aceptan críticas. No me agüito ni un pelo. Aguanto vara como las machas.

Alborada




Salía de trabajar y vi a una señora aproximárseme, carreola en manos. El tiempo, la distancia, años y kilos de más nos impidieron (al menos creo que fue mutuo) reconocernos a la primera. O quizá ella se hizo la loca, da igual, yo la reconocí en el último segundo, al cruce, al roce, ahí nomás. Nunca fuimos amigas, sólo trabajamos en el mismo lugar hace demasiados años. Al parecer ahora vive a la vuelta de mi chamba y se da la vuelta por la Issste Tienda que está ahí al lado. 


No es una señora, es una mujer de mi edad y tiene un hijo y yo, yo ya no quiero hijos, quiero un tatuaje o dos o tres. Y quiero una novia en lugar de un novio. Y veo cómo es un hecho que no era yo todas las mujeres que creí que tenía que ser o debía ser.



El problema radica en que todavía no sé, porque quizá no me quiero enterar, si lo correcto es no ser eso que tenía o debía ser. ¿Será que me estoy perdiendo la revelación de la vida? ¿Será? Si yo así me lo paso tan bien, si apenas puedo con una planta. ¿Es eso que no tengo la verdadera felicidad? O, ¿sólo el pretexto para no ser feliz aquí y ahora? Como dice el poeta, el filósofo, el amigo:



¿Te llevarán al mar, oh nave, nuevas olas?
¿Qué haces? ¡Ay! No te alejes del puerto.
¿No ves cómo tus flancos están faltos de remos
y, hendido el mástil por el raudo Ábrego,
tus antenas se quejan, y a duras penas
puede aguantar tu quilla sin los cables 
al cada vez más agitado mar?


Horacio




¿Es que te das miedo, Mariana? La felicidad da miedo, sí.

INSTAPIC: Con Eliete, en el Vive Latino - y Calamaro de fondo aquí, ahora (qué cosa más rara)-, y rara en sí, descubriendo piel, ojos, alborada batiente próxima como el destello primaveral, ahí estamos *sonríe y se va, como el se queda y se graba*.

miércoles, marzo 21, 2012

Sin instrucciones



Saqué la basura a la calle. Como un ladrón me escabullí por los pliegues del asfalto y la banqueta. La casa comenzaba a apestar a vaca muerta. Y mi casa es muy pequeña como para permitirme ese apestadero.

Y me pregunto si podré volver a volar o es sólo que el resto del camino después de la "gran" aventura que fue conocer al idiota del Verde en esta vida va a ser así: desierto y apestadero. ¿Es eso? Y la ciudad comiéndome a veces y yo dejando que me sepulte debajo de todo lo que considero su inmundicia. 

····Ser la que alguna vez fui ante mis ojos. Y querer ser en los tuyos, preciosa····

Es mucho más difícil de lo que pensaba eso de entregar cuando se tiene tanto miedo. Entonces soy como el perro de mi amiga: a la primera de cambios recuerdo el golpe y corro a esconderme debajo de la cama. O debajo del alma o debajo de un montón pretextos.

Y como no queriendo, en mi interior se enrosca un regalo de este mundo al que he llegado. Faltan sólo 17 días para terminar con un montón de antibióticos. La rajada en la panza.

VÍDEO: Mark Ronson viene y me recuerda eso de que naiden nos salva, porque nosotros solitos somos los culpables del paradero de nuestros traumas. Yo, my dear, sé cómo llegué hasta ahí. El problema, el gran, gran problema es salir. El "no sabe, no contesta" que es también un "sin instrucciones" que le dicen.


viernes, marzo 16, 2012

Estrella






Iba contigo ese día. El día de las fotos en la barra de una tal Xampanierya. Estábamos en lugares realmente distintos. O no. Porque sentías algo, quiero imaginar, y yo sentía lo mismo. Pero las posiciones no nos acercaron del todo en aquel momento. 

A mí me rebasó una fuerza tal, del golpe, del susto, de la caída, de la gran sacudida, que no pude sino quedarme quieta. Y aún así sucediste, sucedes. Nada fue forzado. La flor se abrió.

Quizá bastó con desearlo o haber paseado por la idea de tenerte. Fuiste de lejos a cerca. De un lugar a otro. Me tienes aquí.

LIGHTS: Es raro el amor, canta Zoé. Lo raro, digo yo, sería no permitirse la entrada, el redescubrimiento de ser en un espacio de dos que se cree tan conocido. A todos nos han roto los labios, pero aquí sólo nos queremos cuidar, con todo.

viernes, marzo 09, 2012

Limonada


Mañana, con esta conejita me voy a ver Blade Runner al Autocinema Coyote. Una de las cosas más lindas del DF, la conejita de la foto. A ella no le encantan las palomitas. Yo comeré una tonelada y algo encontraremos para ella. Porque como que no hay Slurpee, dice.

CHICK: La vida, sabia ella, pone delante tuyo lo que amerita la ocasión. Hay limones, algo se hará *suspira profundo, muy profundo, se deja llevar o al menos lo está intentando*.

jueves, marzo 01, 2012

Pr_c_p_c__


Si digo que ir de compras en México es verdaderamente deprimente, no me lo tomen a mal: encontrar algo que me guste es como dar con la aguja en el pajar. No piensen que estoy sobrevalorando la vieja Europa, pero es que la experiencia iba así: era entrar en casi CUALQUIER pinche tienda y flipar con esa media naranja de tela con diseños cuasi espectaculares que, además, te costaban una nada (más si eran rebaixes). Es un #mecagoentó perpetuo cada vez que deambulo por cualquier apartado del grupo Inditex, Mango y anexas. No me lo tomen a mal, insisto, no es un renegar por renegar. Es más bien un “qué pedo qué chingados vale verga todo”. En fin. Eso y las banquetas, la pura lindura.




Ocupo besos. Montones de besos. Quiero que me besen por HORAS y HORAS. Algo está pasando. ¿Será la futura primavera? Lo veo venir. O me veo llegar. Me da un miedo del copón, pero está ahí. Ni a enunciarlo me atrevo todavía. Así que lo dejo sin vocales: el pr_c_p_c__. Y no estoy satanizando algo que antaño me era de lo más común, pero digamos que le perdí el gustito. Se lo debemos a ya saben quien. El regreso, me lo debemos a mí, casi, casi pues. Los agradecimientos públicos vendrán en su momento. Dejaré de ser provinciana, pues’n.

FLICKS: La noche de esas fotos me di cuenta que yo también puedo estar viva o, más bien, disfrutando de la vida. La ciudad ya no está a un lado, estoy yo inmersa en ella. El efecto post ranchito amado, baño de pueblo y de familia. Fue una cantinona en plena Condesa. Un algo así como feeling good today perpetuo. La sensación pervive.