sábado, febrero 11, 2012

Síndrome de Estocolmo, mi amor ♥


No te lloré mucho y me dijeron que debía hacerlo. Pero no quería. Sólo sabía que había salvado la vida y pasé de sentir esa mano tuya rodeándome el pescuezo, invisible a la vista de los demás, a la libertad.


Y ya no sé cómo son tus ojos o tus labios. Tendría que recurrir a las fotos, pero da igual: ya no eres el que fue mío, ya te esfumaste en otras pieles, en otras bocas, te perdiste en la incomprensión. El cauce de la vida, siguiendo su curso.

Sigue siendo extraña esta, la fase de echar de menos a alguien que casi me extermina y acaba con lo que soy. 






CHICKFLICK: No es que quisieras una mujer florero, pero tampoco me querías a mí. Estábamos tan necesitados, nos urgía creer que al amor sí existía, que pasamos todas las alarmas por alto. Yo no digo que sea la perita en dulce que no soy. Es sólo que no te manejo el pasivo-agresivo, el chantaje grandes ligas. Siempre haciendo lo mismo: es separarse, la distancia e idealizar cabrón. ¡Me-cago-en-tó! Por cierto, el blogger anda falluco y mamón, como de costumbre, nomás ver la foto. ¡Por dios!

2 comentarios:

Neurotic Bipolar Rocking JC dijo...

Comentario estúpido para un gran post con título aún mejor: "Síndrome de Stuck-colmo". Me hiciste recordar, querida... afortunadamente hace mucho dejé de evocar sentimientos del pasado; ahora los recuerdos permanecen únicamente en la mente para futuros aprendizajes.

mariana m* dijo...

Mucho mejor que Estocolmo, ciertamente. Si no fuera porque es tan reciente, diría lo mismo que tú.