lunes, febrero 20, 2012

Nivel planta



La cuestión, dicen, es empezar por la planta para luego pasar al nivel mascota. Yo, hablo con la mía y la regaba cada dos días hasta que en terapia corrigieron mi exceso de atención: a un pelo de ahogarla estuve y creo fervientemente que así sería como madre. Quizá, como me dijo mi hermana hace no mucho, no debería tener hijos. Vaya lindo deseo, premonición o lo que sea.

En uno de mis dislates más sonado de los últimos días, osé beber demasiados whiskeys en un festejo típicamente tapatío. Más tarde, vomitar me costó una de las relaciones que  más valoraba o una de las que más. Se puede perder tanto por vomitar, por una pérdida de conocimiento, por egoísmo etílico. Y voy a parar aquí, no voy a ir al despeñadero al que el mentado ex del momento me llevó. Pero sí voy a admitir algo: no estoy en mi mejor momento. También: no estoy para egoísmos de sobrios, para juicios de alguien que parecería no se puede ver en un espejo y verse de verdad. Quisiera pensar que sí se ve y es sólo la circunstancia. En realidad, no quisiera pensar nada al respecto. Es sólo que da la casualidad que no soy la única persona con la que se ha enemistado a menos de un grado de parentesco inmediato.

Decía de la planta, es una maravilla tenerla tan cerca. Vino cargada de amor y buena vibra. Lo del amor me da pánico de sólo escuchar la palabra nombrar. Es cuestión de ir lento. Fluir. Esa es la cuestión. Y el tiempo dirá.

Pronto: nivel mascota. Entonces, tendré el salchicha con el que tanto sueño. Ya que tenga una vivienda con un patio al menos, porque me parece un crimen tener perro en tan poquitos metros cuadrados, crimen total.

LUNARES: Cargadita de pilas vengo yo, de un viaje que más que terrestre, sentí como personal, como de reencuentro verdadero. Te puedes aclarar tanto aún en las rupturas o rompimientos. Al final las cosas se rompen por algo, pero tener las cosas claras es algo que valoro demasiado. Un "no soy yo, eres tú". En este caso, me van a disculpar, pero es así. Ni hablar mujer...

5 comentarios:

NTQVCA dijo...

Pues hasta cuando uno anda de malas hay que aprovecharlo y sacar todo lo que uno trae adentro.
Justo andaba yo ideando escribir algo acerca de las mascotas, sin animos de pecesitos opté por plantas, me encantaría un perro, pero pobre, quién lo cuida? Por cierto, mi primer planta se llama "Marianita" así me dijo la señora que me la vendió que se llama.

mariana m* dijo...

Ja, ja, ja. Marianita, la planta. Vaya cosas con las plantas. El que me la regaló, se sorprendió demasiado del gran acontecimiento que trajo a mi vida con esa planta. Amor de planta.

Mandarina Concupiscente dijo...

Es curioso: yo siempre he reprobado el "nivel planta", sin embargo he tenido muchísimos animalitos a mi cargo (perros, gatos, tortugas, peces) y creo, que no lo he hecho tan mal. Ahora estoy en el "nivel hijo" y me valgo de todo recurso a la mano para asumirlo sin estoicismo. Mi siguiente reto es que entre los dos (mi hijo y yo), podamos por fin superar el "nivel planta", ya que nos urge otro ser vivo en casa y en este momento no tengo ni un ápice de espacio para un ser que requiera paseo, higiene y atención médica.
Por cierto, me encantó tu concepto de los niveles, qué divertidos. :D

el7palabras dijo...

El pagüer está en aplicar el "no soy yo, eres tú" y salir caminando o valseando del lugar.

Lo de los hijos, yo opino que es un asunto sobre valorado de a madres, porque a ver, los perritos, los gatitos, los empleados, los desempleados, los adolescentes los tienen... y ¿qué?

La cosa es esa: si los planeas, porque los calientas demasiado, si nomás un día te caen; se desatan las iras de aquellos que no pueden, no quieren o lo que sea y te juzgan.
Neta, ¿quién puede decir si estás o no autorizado a tener hijos?

el7palabras dijo...

¿Acaso es buen juez alguien engüilado por su alfombra vomitada?

C'mon...