sábado, enero 28, 2012

Historia de la chica sin follar


Los sábados son días adorables para pasarlo distendida bajo los rayos del sol que se cuelan por las persianas. En un sábado como hoy, empero, no haré exactamente eso. Iré al centro, veré a un ex, ex, ex, ex, ex, ex, ex novio que viene de mi ranchito amado de visita y tomaré muchas fotos si el nublado nos deja.

Mañana que ya será domingo, tocará decidir cuál de los colchones vistos es la mejor opción para esta servidora que se quedó prácticamente en el suelo porque su colchón inflable se pinchó vaya usted a saber por qué. Necesito descanso, mucho descanso. Mis niveles de ansiedad están a tope porque me sigo recriminando los mil y un issues de una chica sin follar. Porque sí, una no puede estar en paz, satisfecha: si folla, porque folla mucho y ¡uy! ¡qué pedo! Si no folla, porque no se come ni una rosca y¡ah! ¡qué miedo!

La verdad, es que las pocas recientes veces que he estado a una de comerme la rosca, me paralizo. En mis fantasías en esos momentos me tendría que convertir en una fiera e ir a por todas, pero no es así. En la pinche realidad, sentada hombro a hombro con alguien especial me pandeo y no soy capaz de dirigirme hacia el lugar de los besos, las caricias y eso que ardo en deseos. No puedo.

Tras la despedida ni siquiera es cuestión de reclamarme: me pierdo, vencida, en el horizonte de las posibilidades por existir, perdida en la fantasía, para no aniquilarme con la realidad: la impotencia de no concretar, porque tiemblo como gelatina.

DIENTE: De león, de Montjuic, del verano pasado y durante un día de campo con pay de manzana, Lulú, Chiara, Álvaro y Fabio. También el innombrable y declarado psicópata que nos sigue alegrando por momentos con su trinante TL. Estoy segura que Chiara sostenía el diente de león. Soplamos muchos. Y como toda buena dañada, aunque no lo crean, extraño por breves espacios al Verde. ¡Uh! Costumbre y soledad al mismo tiempo.


6 comentarios:

Eve*kamikaze* dijo...

Con el tiempo irás percibiendo que el "Verde" ya no estará presente ni en el pensamiento. O por lo menos lo concebirás de una forma diferente. Es más, hasta su tono se modificará. Y sí, supongo que esa sensación es parte de esta cosa tan curiosa y endemoniadamente dura llamada "duelo". Disfruta este confrontamiento que estás teniendo contigo misma. Creéme, la impotencia de no concretar se irá diluyendo. Usted "namás" disfrute de la caída libre. Bonito inicio de semana mujer!

Mandarina Concupiscente dijo...

Querida, creo que es cuestión de tiempo, a veces se arriesga más de lo que uno cree en ese tipo de encuentros (y no en cuestión moral, ni física), supongo que una solita se suelta ya que se está lista.
Me encanta tu diente de león, es sencillo y hermoso *_*

NTQVCA dijo...

Marianita, yo creo que un dildo, cuando uno extraña a los que ya es mejor que se queden atrás, ¡es la solución!

Anónimo dijo...

Todavía no entiendo porque te regresaste a México, yo no lo hubiera hecho.

Anónimo dijo...

y porque sigues con esa codependencia con el verde, que hueva das......

mariana m* dijo...

Sí, qué hueva. Pero no es codependencia, son ganas de chingar más bien. Hay cosas que me dan corajito, como que para él, la que estaba mal era yo y cosas así. Lo bueno es que eso se quita jodiendo poquito, aunque no sea lindo. La codependencia, esa sí está cabrón quitársela y ps no, el Verde ya no despierta tanta pasión por aquestos lares n_n

Y regresé a México, porque no había mucho qué hacer en Barcelona. Acá en un mes tenía chamba chida y al siguiente ya vivía sola. Eso, no tiene precio, aunque sí, Barcelona es una chingonería. Y soy la más afortunada por haberla disfrutado durante 6 años.