domingo, diciembre 30, 2012

La vida que pasa


Hay una ciudad que espera; otra, me tiene. Tengo sueño, sueños y tiempo para descansar. A nada, el final de un año que me gustó, a pesar de los golpes y los tragos amargos. 

Yo no soy de las que desea que el año se acabe ya, ni cuando pudo haber parecido que me fue de lo peor. No creo que el final de un año marque el final de un ciclo. Esos, van y vienen a placer. Así que no, no deseo que el 2012 se vaya a la verga, ni quiero que el 2013 esté aquí ya mismo. Todo a su tiempo.

Y no me detengo ni me congelo. Y me guardo el miedo de a poco. 

GRAFFITTI: La Atlántida en la Barceloneta una noche de verano del 2011. Me despido de este año con otra postal catalana. Desempolvar o morir. Eso hacemos que no queda de ostra.


miércoles, diciembre 26, 2012

Decembrero

Es diciembre y los días transcurren lentos: pasaron las navidades, pero las vacaciones persisten y nos recuerdan que existe el tiempo para procrastinar cualquier tema laboral para ocuparnos de ello en enero si acaso.

Me gusta esa languidez de los días, me encanta que el decorado permanezca casi igual, pero haya menos coches transitando por las calles, persianas cerradas y un calma casi total. Me encanta que sea tan difícil encontrar un taxi por las mañanas, que pueda ir en el colectivo al laburo, que no tenga que correr ni sentir estrés ninguno.

Diciembre se me resbala y casi se va. Me abre las puertas a mi cierre de ciclo, mi cierre personal. Me regala el asueto unos días, me deja, se va.

ANUNCIO: El hombre detrás del agua. Casi de casualidad y luego de un atracón de comida japonesa. Así las cosas por aquestos lares. Bien y de buenas, jo.

martes, diciembre 25, 2012

nostálgica.com



Hoy extrañé mucho a mi gran familia mexicano barcelonesa. Los eché mucho de menos haciendo piña en torno a una mesa llena de buenas viandas por el puro gusto de disfrutarnos, porque era así, reíamos, llorábamos, echábamos chal, mentábamos madres y refunfuñábamos en torno a nuestros hospederos catalanes a quienes queremos ya tanto.

Pasé una segunda Navidad en mi nueva ciudad y estuve rodeada de familia (no la mía, pero familia al fin), pero extrañé la familiaridad de esa gente que yo elegí para que fueran mis acompañantes en la vida, mis seres queridos por elección propia. Me sentí un pelín sola y sin recalentado navideño, pero agradecí a los dioses haber podido comer el más delicioso bacalao de los últimos tiempos. 

Elegí sacrificar las navidades con mi familia en el ranchito amado para poder disfrutar del último día del año con un chico de cabellos largos y besos de fuego que llegó a mi vida hace no mucho y me está pegando una revolcada emocional que no vean. Bueno, también en la cama, como el mejor de los amantes, lo cual me tiene contenta. Es así. Ya qué hace una.

Cuando conocí al chico éste supe casi de inmediato que se convertiría en alguien que cambiaría mi vida. No sabía cómo ni cuándo, pero sentí que no pasaría sin pena ni gloria. Me gusta mucho y no se parece en nada a mi prototipo de hombre: es moreno y lleva el cabello largo, pero me encanta que sea barbado y excéntrico para vestir. Único en su tipo, eso me encanta. Suspiros me arranca el hombre que, aunque casi de mi edad, se ve maduro, hombre pues. Me está enseñando un universo que no conocía y jamas me había ni siquiera preocupado por cuestionar. Eso me encanta: empezar a cuestionar costumbres y requerimentos sociales establecidos cuando pude creer que no había más nada que cuestionar en el camino del amor.

Intenso y hermoso, innovador y lleno de valentía, este hombre no podía pasar desapercibido. Tengo tanto que agradecerle a la vida.

Ya luego de este momento inspiracional total les vengo a contar cómo me fue en mi primer temascal. Ajá, Mariana va a temascales ahora. Y no, no soy hippie ni hostias, sólo esto un pelín enamorada y abierta a nuevas maneras de concebir la vida y así.

FLICKS: En el Boadas, en la Galería CMTV y en casa de Lulú, la última de las navidades catalanas. Los extraño, los quiero y añoro. Mi reino por pasar una temporada decembrina más en la bella Cataluña. Qué feliz era y qué feliz de tener todo eso vivido. Grandes, grandes amigos del alma.

miércoles, diciembre 19, 2012

Cul-de-sac


La mitad de las veces que siento que me topo con un callejón sin salida, no es así: tengo las mil y un posibilidades enfrente y a veces, como anoche, apesar del mal genio patrocinado por un premenstrual de mierda, salgo airosa porque elijo no sufrir.

Ha pasado demasiado en el último año, pero en positivo: amé vivir sola (y lo sigo amando); sobreviví la vuelta a una oficina y a la vida laboral ejerciendo mi profesión (y me sigue encantando), además de haber decidido no volver jamas nunca a repetir el horrible patrón de la dependencia emocional (y sí, sigo dando lata con el tema) y lo corono como uno de mis más grandes logros en mi experiencia de vida.

Usted, querido lector, también diga no a la dependencia emocional y emancípese de sus demonios, así como de usted mismo.

No hay callejones sin salida, sólo mucho miedo, pero hay más vida ;)

Y luego del momento Aplijsa, me voy a cenar con alguien muy, pero que muy especial al Mog (inserte aquí suspiros si gusta y llámeme una cursi de mierda). Creo que estoy algo así como un pelín enamorada.

LASTYEAR: Hace un año cenaba pozole sola en cualquier fonda. Hay cambios, ya no ceno sola, pero también me entraron ganitas de embarrarme de la mierda y lodo que flotan en el ambiente del DF. Ajá.

miércoles, diciembre 12, 2012

Misión: Salvaguardar el pellejo


Me es muy difícil trazar límites. Más difícil me es aún que las personas comprendan por qué lo hago, sin que esto quiera decir que no las quiero. Pero se traza límites para salvar la vida un poco, porque así como es necesario a veces ir y darse baños de pueblo, a veces no es cosa de dios permitirle al otro traspasar las fronteras del espacio vital.

El fin de semana fui al centro de un gran dolor, porque al delimitar mi territorio lastimé a alguien a quien quiero mucho, pero todo el tiempo tuve claro que no iba a poder ser de otra manera: siempre termino en el lugar en el que pedir respeto por mi espacio era mi única salvación. Esto no quiere decir nunca que no me haya dolido enormidades haber lastimado a mi paso. Y es un asunto que todavía tengo que resolver.

Siento que algo similar me está volviendo a suceder. A veces, la confianza, como bien dicen, apesta, porque nos lleva a transgredir espacios, límites, nos lleva a pensar que el otro necesita nuestro juicio de valor. Y es válido, por qué no, ir y decirle al otro qué opinamos de su vida, pero también es válido no aceptar ese rol de juez en el amigo, cuando sólo se está buscando alguien en quien confiar, alguien que te pueda escuchar, porque quizá ni una misma se entiende.

Siento mucho, pero mucho ser una intolerante de mierda y no aceptar según qué juicios y según qué chantajes. Pero es así: en esta casa no aceptamos hacernos responsables de los caprichos emocionales de nadie, incluyendo a los amigos, familiares y mascotas. Ahora sí que cada quien con su pan se lo coma y lave su ropita sucia en casa. 

El amor que se le tiene a la pareja, a los amigos, a la familia no es pase automático para aguantar cargas emocionales que no son de una. Yo ya me hago cargo de la mía. Y me está saliendo caro. Supongo que me estoy convirtiendo en algo así como una egoísta por conveniencia: quiero salvaguardar mi pellejo, porque si bien ya no estoy en el extranjero, en tierra propia bien se puede dormir muy cerca del enemigo. 

PIC: El estacionamiento de la Cineteca renovada. Ojalá un día pronto pueda encontrar boletos y entrar a sus bellas salas, como cuando fui estudiante becada acá en el DF, allá por el 2000, y me metía para ser la mejor procrastinadora del universo.

domingo, diciembre 09, 2012

Casi que viva


No tengo que hacer nada que no quiera, pero no estaría mal ensuciarme un poco de la ciudad que habito. Dejar la puta burbuja y vivir.

Llegué hasta esta conclusión luego de poder ver el encierro al que me he confinado voluntariamente, uno con muro de doble piel que hace las veces de escudo y lleva ahí mucho tiempo. Barcelona tiene todo qué ver, aunque la obra lleve mi firma al calce. No me niego.

Ensuciarme, salir, patear las calles, encontrar mi sitio. Y no lo hago, no lo he hecho en poco más de un año. Estoy quieta, tan quieta desde hace tanto, con miedo y dolor. He llegado a sentir que estoy como muerta en vida: casi que no siento, casi que nada me sorprende y casi que no me muevo. Algunas veces llegué a sentir que me iba quedando sin aliento hasta dejar casi de respirar. El casi me salva y ya es tiempo de que sea yo quien me salve por completo. O casi.

No sé cuánto tiempo más viva el duelo por cambiar de ciudad, por dejar toda mi vida catalana: se llega a querer mucho a los refugios también, como a los captores se les puede querer a veces.

Poco a poco voy haciendo: ya amo con locura y pasión comer nopales y cecina de Yecapixtla. Supongo que cuenta como avance, ¿no? Y, en particular, me gusta mucho un hombre del DF. Cero y van tres.

FLICK: A las afueras del Metro División del Norte y de mi caminata entre la estación Parque de los Venados, de la flamante Línea Dorada, y mi casa. Ésta naciente línea me transportó a un sitio en particular y me recordó a Barcelona. Pensé en irme a deambular por sus estaciones de sentirme nostálgica. ¡Los vagones son igualitos a los de allá! Jum.

miércoles, noviembre 28, 2012

Compañero de viaje


Va y viene. En los últimos días vino demasiado. Soñé su muerte y lo soñé embelezado por mi. Pero también sueño con su esposa y también recuerdo los tragos más amargos. El próximo enero serán 7 años desde que se fue casi para siempre, así que supongo que es ya demasiado tiempo como para guardarlo con tanto cuidado ahí adentro. Es y será parte de mi vida: buen bailador, cocinero, excelente relaciones públicas y aunque por instantes pararme en su recuerdo me lleve casi al llanto, entiendo por qué no está aquí. No podía ser de otra forma y está bien así. Sólo me pregunto por qué no lo dejo de extrañar tanto algunas veces. En terapia es fácil entender que lo utilicé casi desde el principio y cómo decidí que sería mi derrotero porque no tenía más ganas de hacer yo sola mi vida y él tenía muchas ganas de convertirme en la reina de su castillo. En fin, los colores de la codependencia también pintan las paredes de las más "bonitas" historias de amor. 

Se ve que se ha quedado casi sin pelo y que está entregado a ser padre. ¿Seguirá oliendo a lo mismo? Y sus manos pequeñas, sus pies perfectos. El tatuaje de la espalda. Todo está ahí, en algún sitio. En mi memoria está parcialmente desdibujado. Sus besos tan perfectos, su manera de hacerme ir. Todo eso estuvo ahí. ¿Por qué lo dejé por Barcelona? Porque tenía que ser así: ya lo había dejado tantas veces antes y por quién y por qué, porque sólo lo estaba utilizando. Tendrían que dar panfletos en la calle acerca de cómo la codependencia se paga tan caro.

Es terminar siempre en el mismo lugar, por más explicaciones que quiera encontrarle a la triste historia de cómo perdí al mejor de los partidos. No quiero ser codependencia de nadie, pero tampoco quiero una para mí. No quiero que cambien de país para estar conmigo, ni que mientan diciendo que aguardarán mi regreso del extranjero un año después. Así que lloramos si todo eso quedó tan lejos, pero estamos mejor así. Y equipamos la nevera. Ya si llega alguien especial a querernos acompañar en el camino de aprendizaje, será bienvenido. Nada más.

HOTEL: Sobre San Luis Potosí con un nublado fenomenal y con mejor compañía aún. Y más libre que nunca.

martes, noviembre 27, 2012

Credo



Cuando se trata de amor, no sé en qué creer. Tanto tiempo viviendo en la codependencia total, me hace dudar mucho de que es y qué no es amor. A la primera de cambios brinco, porque me da miedo que eso que veladamente parecería un cariñoso gesto, pueda ser la más sutil de las manipulaciones, patrocinio directo de mi ex, Alejandro. Y yo, a mi vez, no quiero ser codependencia de nadie. Quiero ser libre, pero también quiero pensar en poder construir de verdad un vínculo, si no permanente, sí duradero. Creo que antes que se abra la puerta de una relación de dos, para que sean tres o cuatro, tienen que estar bien plantados los cimientos. Creo también que el amor se debe sentir y debe ser más fuerte que la sensación de cualquier egoísmo natural en las personas. Creo en mi intuición y por eso me voy con tanto cuidado buscando las pistas que me indiquen si puedo creer y confiar. Y voy a seguir las indicaciones de esa alerta, porque no puede estar equivocada. Casi que nunca lo ha estado. Que yo no haya querido aceptar que las cosas han sido así, es otra cosa.

Quiero también que se trate de amor y quiero sentirme amada. Quiero sentir eso por lo menos una vez más, porque lo he visto en algunos ojos y he creído que lo sentía yo también. Y quiero no extrañar eso, sino sentir sólo lo que haya en el presente.  

Y después de estas fuertes declaraciones, me quedo más tranquila. ¡Ah! Tampoco voy a ser satélite de nadie ni me voy a subir al tren de otros. Yo ya no hago eso, porque estoy segura que los que se han de encontrar, andarán en caminos muy similares.

PIEL: Dicen que estoy desarrollando una dependencia con mi terapeuta. Yo digo que bendito dios que está ahí alguien que lo tiene un poco claro y me puede aclarar cuando pierdo a todas luces el norte. No me va a salir más caro el remedio que la enfermedad, eso seguro. Ya qué le hacemos.

jueves, noviembre 22, 2012

Manías, como el amor



El amor, esa manía. Mientras tanto, me duele el cuerpo, las entrañas. Como si de nomás desear engendrar, me viniera el cólico más hijoeputa para recordarme que los hijos duelen todo el puñetero camino. 

Y es que en mi eterna procrastinación se me ocurren cosas como agujerear un preservativo y darlo por bueno a la hora de follar. ¿Cómo para qué, se preguntará usted, amable lector? Pues son de las 25,500 pendejadas que se me ocurren por hora.  Pero es así, a veces pienso en cómo sería tener un hijo o hija: si saldría feo, roto, descompuesto o hippie, aunque entonces ya no quiero. 

En otras banalidades, estoy dejando las gafas por las lentillas y me he gastado demasiada pasta en demasiadas cosas que no tenía, pero me quiero gastar más en cosas que aún me hacen falta, así como para completar un episodio más de mujer, casos de la vida real.

También: soñé que Tomás se moría y en mi casa era su velorio. Todo terminaba con un ataque de ansiedad en el que casi no podía respirar. Y fue tema de terapia. Pienso mucho en él últimamente y me encantaría topármelo por la calle o en un mail que jamas nunca llegará ni de ida, ni de vuelta. El resto será soñado y nada más. Él sí que ya tiene la hija y la esposa en quienes pensar.

LUCES: Se mueven como yo quisiera. Esto viviendo uno de los capítulos más extraños de "Mariana en la ciudad", con cambios en el cuerpo, con constantes cuestionamientos, con nuevos conocidos, con viejos ex amantes y una vuelta de tuerca a la antigua usanza de lo que vienen siendo la típica relación. Soltar y no poseer son dos de las cosas más difíciles, pero lo sigo intentando. Ash. 

martes, noviembre 20, 2012

Agallas



No es que piense que es una pérdida de tiempo, pero a veces me pasa que siento que venir y escribir aquí es una tomadura de pelo básicamente porque me he vuelto una aburrida que apenas puede balbucear entre líneas lo que le pasa. Temo la cercanía con algo que considero demasiado y que es la opinión de los demás. Entonces vengo y me hago tonta y no hablo de cosas que realmente podrían ser divertidas hasta el cansancio como maldecir a según quién de la oficina y detallar el sinnúmero de razones por las que me parece la persona más hijoeputa del universo, además del mal gusto que tiene para vestir y del mal aliento que porta. Es así: me importa que venga un día por aquí y lea lo que pienso de ella. Soy una marica.

También me he vuelto una marica para venir y contar lo que realmente creo y pienso de los vínculos afectivos que he establecido en el último año. Vamos, siempre ha existido ese miedo a que el significant other en turno venga y constate lo que puedo llegar a pensar de él -o ella en su caso-, lo cual sí, es ridículo pero me importa. Me cago en todo.

Así que no vengo, no escribo. No alimento algo que tanta felicidad me ha dado, tanta satisfacción, tantos nuevos vínculos, tantas ilusiones. Vaya tela.

Extraño ese, mi estátus de anónima y completa desconocida ahora mismo, cuando apenas estoy logrando afianzar algunos buenos vínculos amistosos y/o románticos alrededor mío, lo cual también me importa, necesito tener amigos y gente en la que pueda confiar. Ni que fuera de palo.

Y así la vida en esta isla. No sabemos yo y todas las Marianas que habitan este mundo qué será lo que vendrá. Si venga y espepite un día todo lo que se cuece en mi interior o si le siga haciendo al marica y me esconda detrás de palabras bonitas e historias de antaño o en mis logros terapeúticos y blah, blah, blah.

A ver. Hagan sus apuestas, que en el fondo, tengo de marica lo que tengo de varón.

CINE: De la noche en la que ilusamente creí que encontraría un boleto para una de las funciones más demandadas en la muestra internacional en la Cineteca. Venga, que somos 12 millones en esta puta ciudad Mariana ¬¬

martes, noviembre 13, 2012

Las historias y el té


Tengo historias en el tintero del alma que no me gustaría ni imaginar para que sí fueran ciertas. Aguanto el aire para el buceo de esta noche, antes de conciliar el sueño. Luego me pasa que fantaseo con lugares y gente que se llevan a vivir ahí a sus esposas y nunca a mí. No quiero ser "esposa", pero sí la protagonista de mi propia historia. Ése, mi ego, quiere el script para él solito, aunque se trate de un té para tres o cuatro.

RAYAS: En homenaje a la Pablo, que con sus fotos me ha cautivado. Ese misterio da a pensar si uno se la ha topado o no en la calle. 

martes, noviembre 06, 2012

Menguar


Hoy compré una nueva almohada de plumas en el súper. Cociné un par de bisteces en poco menos de un litro de agua. Aparte, las verduras: espinaca, champiñones, brócolis. Maté un total de 3 cucarachas y sacudí la parte superior del refrigerador para evitar su presencia. Bailé, canté, me tomé la foto que acompaña este post y creí que era invencible, que el sueño no me alcanzaría, hasta que lo hizo. Leí un poco de Los Enamorados, de Javier Marías, el libro por el cual rechazó un importante premio acompañado de una importante cantidad de dinero. Pensé en mi tío, en por qué no lo he podido ver. Recordé mi vida en Barcelona. Visualicé el piso del carrer de Sors y a María, la vegetariana loca que no supe comprender en su momento. Tuve claro, al pensar en ella, que nunca podría dejar de comer carne o huevos o algún producto proveniente de un ser con ojos, pero la recordé flaquísima por hacer desintoxicaciones y curaciones del cuerpo dejando de comer según qué alimentos, tal y como hago ahora: no lácteos, no trigo, no azúcar, no alcohol, no café ni estimulantes. Llevo mes y medio; me quedan poco menos de 2 meses. Empecé con 66 kilos, ya voy en 61. Y faltan un pelín más yo creo. Extrañé eso que he perdido y sentí su ausencia en los shorts que vestía. Una talla o así he menguado. Menguar. Dejar pasar. Soltar. Eso es la libertad. No querer controlar, no querer poseer, no querer asfixiar o aplastar como a un tomate que sostienes con la mano. No depender ni de tus vicios, antojos o de tu respectivo en turno.

I[ZOMBIE]YOU: Acorde con las festividades, con la moda de los muertos vivientes. No soy fan de estas criaturas, pero sí de la zombie ésta en Tiffany's. Qué muera esa imagen puesta en mi cabeza. Qué muera el deseo por el anillo. Y no sé, lo dudo. Mi deseo por la cárcel, por el contrato, aflora con demasiada frecuencia. Procesos que le dicen. Aprendizajes que hacen falta completar.

martes, octubre 30, 2012

Bache


Las tuberías de casa están secas, no así mis ojos. Creo con vehemencia en el nuevo vínculo, pero me asustan mucho los fallidos finales que predigo en mi cabeza.

De esas veces en que me convierto en mi propio enemigo, de esas.

Repaso la cronología y me tropiezo con algo que me resulta lo más parecido al "amor bonito", para luego recordar cómo escuché la extraña propuesta y no dejo de pensar que debí hacer algo mal. Y como adolescente frustrada que se culpa por el divorcio de sus padres, me pregunto una y otra vez en dónde estuvo la falla; me vuelvo loca buscando el momento en que por mi culpa todo se fue al carajo y dejó de ser "amor bonito" para ser algo que de tan libre, da miedo. Y quiero lo otro, ser la única, fundirme y hacerme una con el otro, para darme cuenta un segundo después que tampoco puedo ir ahí sin haber terminado el curro interno. Lo minimicé, lo quise apagar, pero está ahí, arde y se erige enorme y lo quiero. Estoy apabullada. 

De esas veces en que me convierto en convulsión y en un no-entendimiento. 

Y pensar que cuando la multiplicidad de parejas era algo común y corriente, aun teniendo un vínculo "único e indivisible", todo me era mucho más fácil. ¿Por qué ahora que se plantea como algo hablado, razonado, como un acuerdo entre dos, me impone tanto? 

En el fondo creo que no importa si es abierta o cerrada, los compromisos me rebasan y, de repente, parece que estoy metida en uno, del tipo que sea, pero construyo algo con alguien, yo, la que se cree tan inútil, incluso para ir y hacer un castillo de arena.

PUENTE: El colgante de Guadalajara, un lugar en el que siento que todavía no podría sobrevivir las embestidas de esa vida tan provinciana. Siempre subestimando a Guadalajara, esa es Mariana. ¿En qué momento el 2012 se convirtió en el año de las experimentaciones? ¡Qué me lean mi carta astral y me expliquen! Porque yo hay veces que ya no entiendo nada. Y así, juar.

miércoles, octubre 24, 2012

Disyuntivas


Recuerdo cuando no existía la cosquilla que hoy me vuelve loca de alegría nada más de imaginarla. Fueron días de duda, incertidumbre, en los que la falta de sosiego me llevaron justo al borde del abismo: el confuso mensaje de un compañero de trabajo me llevó a plantearme una disyuntiva, a echarme un volado en lo que terminaría siendo el día en que la conocí.

La cosquilla es, sin duda alguna, un hombre, uno de los más extraños y complejos que he conocido, quien hace no mucho me presentó a su vez una divertida disyuntiva y acepté. Así que no me vayan a decir que no me lo advirtieron, pero sí: acepté a tener una relación abierta y/o libre, lo que sea que eso significa. Bueno, bien lo sé: podemos salir con quien queramos, según entiendo, respetándonos y procurándonos de igual manera que si fuéramos únicos e indivisibles. Y salgo así del closet de la hipócrita monogamia, aunque yo todavía no esté abrazando del todo la apertura de este vínculo y no sé por qué. Miento, sí sé: de últimas, se me complica eso de manejar más de una pista. Falta de costumbre, me digo y, si bien en el fondo no estoy convencida de compartir a "mi hombre", no me viene del todo mal no centrar toda mi energía e ilusiones en una "relación cerrada", en una sola persona, en LA cosquilla y ya.

No sé los recovecos de este hombre y de este tipo de relación a dónde me llevarán, pero mi concepción de la vida y el mundo me da a concluir que no podría ir tan mal una poca de honestidad brutal, bien podría ir por el mundo (viaja mucho este hombre) folleteando felizmente sin informarme; pero no, si lo hace, me avisa. Y, por extraño que parezca, todavía no sé si llorar o reír, pero yo sí prefiero la honestidad, aunque llegue unos días más tarde y luego de varios anuncios velados en cualquier tipo de red social (recuerden que no sólo tengo una aguda percepción, soy LA espía de la redes sociales, ato cabos en fa).

Fue gracioso cómo al tener las cartas bien puestas sobre la mesa, ambos nos relajamos y, según yo, nos permitimos fluir el uno con el otro. 

Temo, en el fondo de mi corazón, que este tipo de uniones las acepto porque sí, estoy todavía demasiado raspada como para ir y entregarme a uno solo. Ahora no tendría sino que entregarme a mí. Y en esas ando. Vaya tela.

VÍDEO: La Spektor con un cántico que sí sé por qué me habla del día en que partiré de esta relación y querré guardar un cachito de mi para este hombre. Sí, para siempre. Soy buena guardando según qué cosas.

lunes, octubre 15, 2012

En la infancia


Alguien se equivocó en los tiempos y en las formas. Alguien dejará de visitar este jardín, donde está el corazón de Mariana.

NIÑEZ: Del Bosque de Tlalpan. Estoy casi segura que debí haberme montado en este juego cuando tenía algo así como 4 años. Volví hoy después de 30.

sábado, octubre 13, 2012

In fraganti


El amor no es lo que duele. Lo que duele somos nosotros haciéndonos daño, llevándonos por caminos que no deberíamos transitar y aferrándonos a aquellos de quienes no debemos hacernos dependientes.

Al final, ¿qué es el amor? Sé que existe el amor entre amigos, hermanos, padres e hijos, pero ¿entre dos? Soy de las que temen tanto, pero tanto de su propia sombra, que no son capaces de entregarse ni aceptar aquello que es bueno y que se da con el amar. Me siento tan desgraciada por eso. O es que me estoy contando la historia de que no me puedo enamorar cuando ya lo he hecho. Como siempre, yendo de un lado a otro, a tontas y locas sin poderme definir.

DADOS: En el Museo del Chopo. Jugamos con ellos cuando somos pequeños y, como si no hubiéramos crecido para nada, nos ponemos en evidencia con frases como esta.

jueves, octubre 11, 2012

Lo que quiero





Mario tiene razón: las expectativas que nos generamos siempre son en positivo. En nuestros sueños guajiros nunca, pero nunca perdemos, lloramos, caemos bajo, nos arrastramos, no nos engañan. Nuestros co-protagonistas tampoco son unos patanes, cretinos, egoístas, hijos de puta, sátrapas y anexas. Pero la realidad es diferente e incluso aquellas personas a quienes sus amigos suelen llamarles con el epíteto "el buen" antecediendo su nombre, pueden dar sorpresas.

Eso es justo lo que no quiero. Es justo contra lo que lucho: mi debilidad por la basura cósmica. Mi pereza para esforzarme y ligar algo medianamente decente, algo que yo desee, no a quien me volteó a ver en la fiesta y se le ocurrió que podía llevarme a la cama. No queremos eso. Queremos querer a alguien. Queremos desear llevarlo a la cama. Queremos tener ganas de seducirlo. Mientras no vuelva a tener ni la más mínima intención de ser yo la que pone el ojo en alguien, para después poner la bala, la historia va a ser la misma. Me voy a repetir en esa espiral de sufrimiento y fatuo dolor sólo porque me da hueva mover un solo dedo, aunque sea, en busca de lo que sí quiero.

VÍDEOS: La hermosísima Pancha que se abrió ante mí de par en par y ¡aaaaagh!

miércoles, octubre 10, 2012

Karmas fatales


No quiero escuchar eso que tienes que decirme. Si llegaste a tocar o sólo moriste momentáneamente porque quisiste ir más lejos. 

No quiero estar ahí, no puedo. Tendría que tomar una decisión que prefiero dejársela a las bifurcaciones de nuestros caminos. 

De esas veces que no quieres ser bruja y sólo deseas devolver los polvos mágicos de la percepción a la vida, decirle "gracias, pero no quiero sentir esto que siento a la distancia y con tan pocas pistas, no quiero". La distancia que es daga y te hace esos cortes tan finos.

Pienso en los karmas, en que una vez yo me fui lejos, en el infierno que debió haber sido y no para mí.

Y regreso a ese lugar, donde está él: nunca me engaño así, él nunca lo hizo. Por eso regreso.

TRUCO: No voy a cerrar los ojos, aunque los cierre. Sólo me necesito. Sola me necesito.

lunes, octubre 01, 2012

Dislexias, paradojas y otras incoherencias


Es prácticamente imposible referirse a todas y cada una de las sensaciones que he experimentado este, que fue el primer año caminando una nueva vida en una nueva ciudad. Ni siquiera voy a hacer el intento, como signo de los últimos tiempos.

El hit de este año fue quebrarme en mis dislexias y paradojas, en toda la incoherencia de la que puedo estar hecha, en cada "no" que yo sola escribo como barrera o en esos "sí" a la inconsistencia fatua de la que creo estar hecha; pero la novedad fue también encontrarme con México y los mexicanos. Pareciera que hubiera dicho "ya pasé tanto tiempo lejos de mi patria, que me voy a dar un baño de ella" y ¡tómala barbón! Elegí DF como para no poderme hacer para ningún lado. Aquí sí que hay mexicanos de a montones, para mi desgracia, pero no se apuren, ya me acostumbré al hecho. O ya me resigné.

Y sin embargo, se mueve: recién alguien me hizo sentir unas ganas terribles de partir, regresar o, simplemente, volar y salir de este gran caos. Que sepan que a mí no me deslumbra el DF, ya no. Me sucedía cuando más joven, que visitaba la ciudad de mis ancestros casi con ojos de niña. Dejé que la ciudad me tragara y me encantó, cosa que ya no sucede. Como dicen, tantos años en el extranjero me malcriaron un poco. Es así.

FLICK: No sé por qué me recordó a Giger, aunque no sea nada más que algo que pudo ser vida atrapada en las garras del latex. 

jueves, septiembre 27, 2012

Barcelona, mi amor


La crisis en España me duele, por la gente querida que dejé ahí. Y porque al prestarme casa por algunos años en Barcelona se ganó mi cariño y un montón de sentimientos más, encontrados muchos de ellos, pero como sea, tiene un cacho de mi corazón. Gracias a dios, al cielo, a la conciencia de quién soy y en dónde estoy parada (además de toneladas de terapia que no tienen para cuándo terminar) y al tiempo, que veloz pasa, no tengo particularmente presentes los últimos días que por angas (llámese Alejandro) o  por mangas (la incertidumbre de aquellos momentos) no fueron del todo gratos. 

Ahí estaba hace un año justo haciendo maletas, peleándome con los kilos extras del equipaje, despidiéndome de los bocatas de jamón serrano o jamón dulce con queso semi seco con pan tomaquet, de mis amigos que fueron (y son) familia esos largos años de autoexilio.

Gracioso es que hoy, como hace un año, no voy a poder beber una gota de alcohol (mentira podrida, el año pasado burlé a la "autoridad" y me tomé unas buenas cañas) para celebrar el aniversario del cambio, de mis primeros 365 días de sobrevivir al DF; entonces porque mi ex me lo prohibió sutilmente, ahora porque he emprendido un programa de desintoxicación para equilibrar el metabolismo de mi cuerpo.

Y ahí está, Barcelona, haciendo palpitar mi corazón desde lejos. Me duele, porque sé que sufre una crisis despiadada, porque tiene hambre de justicia. 

Acá no es que sea un lecho de rosas. Al mes que aterricé tuve trabajo, un mes más tarde ya vivía sola. Pero hoy tengo un presidente "electo" que no me hace ni puta gracia y una propuesta de reforma laboral que suena más a perjuicio de los trabajadores que a otra cosa.

En otros asuntos, me enteré que Alejandro tiene novia y lo lamenté muchísimo, me dieron ganas de correr y decirle "huye, cuídate, protégete de él", pero qué puto caso me haría a mí (nadie escarmienta en cabeza ajena), a quien seguro han pintado como una ex novia ardida o dolida o algo (bajita la mano). Pero qué va. Pobrecita y que no digan que no dije que aguas o que al menos lo intenté.

Vaya enganche y vaya tela. Alguien alguna vez me dijo que los "barquitos" salían caros, porque te cobraban el doble el remolque. Y así es: por ser puta veleta, me ha costado casi la vida, en los diferentes casos, librar las experiencias.

Eso sí, háganle como quieran: sigo viva.

POSTAL: Desde el Park Güell, hasta la Barceloneta. Con su cuadrado Eixample o su rebuscado barrio de Gràcia. A Barcelona la bella la extraño. Un año, y contando, sin ti.

martes, septiembre 25, 2012

Un mixtape detrás de otro mixtape


You've always been ready to leave when you get your cue
and I guess I am no different I guess we are the same
and I guess that you are guessed it too.
I Wouldn't Want To
Citizens



Lo más extraño de estos tiempos va a ser que por fin entendí que jamas me he enamorado, que pasé de un enganche a otro como si de premio a la supervivencia se tratara. Algo así como que me he ido metiendo un cassete detrás de otro con tal de no quedarme con el vacío, conmigo sola en la habitación.

El primer paso es reconocerlo del todo: ya tenía una ligera sospecha de que así era, pero me encanta enredarme en esas "grandes historias de pseudo amor" y dejarme la piel, ahora sí que como si fueran a darme un Oscar tras la actuación, porque es así, una especie de actuación: me meto en el papelón de la loca a la que se le fue el tren (cuál pinche tren, ¡cuál!) o de la pobre víctima que sólo atrapa a la basura cósmica que pulula en el universo (claro, es más fácil echarle la culpa a la basura que asumir que sólo he dejado entrar basura en los últimos muchos años por hueva existencial o muy baja autoestima). No he logrado entrar realmente en el lugar llamado "amor" si es que existe (que internamente creo que sí). Difícil de entender, pero es todo un avance para mí.

Si quitamos el cassete y me quedo sin la "gran historia de pseudo amor", representaría tener que lidiar conmigo y poner orden en la casa; atender todos los desperfectos, las deficiencias, las mermas, es decir, poner atención a mi persona, cosa que no he querido hacer por años. La fuga, la gran fuga.

Paro aquí, porque explicar todo el proceso es muy doloroso. Ser la que tiró la toalla de repente y dejó de entender la vida, pero persiste como algo más bien parecido a un zombie, con todos los talentos anestesiados, no es algo que celebre con cava y petardos.

Sin embargo, se mueve. ¡Oish!

FOTICO: En fase Monalisa. En fase "vamos a poner pausa al puto cassette". Creo que la he puesto ya, aunque no sea maestra en el arte de parar la maquinaria y escuchar mi propia respiración, motivo por el cual se me hace bolitas el engrudo a veces. Pero resulta tranquilizador comprender que no es que NO me quieran para llevarme al altar y explorar la posibilidad de que a mí sólo me interesan para según qué cosas. Y así.

miércoles, septiembre 19, 2012

Segundos


El Periférico crece. Yo crezco en incertidumbre. 

Me meto un casette para no pensar. Y el dolor me embarga entonces. Me nulifica, pero me siento viva. Aunque deje de existir. 

Toda la vida cambiando de pistas y haciendo todo tipo de actos de malabarismo para no sentir.

No eres tú, soy yo y viceversa. Entonces no importa, porque si tú no me quieres, yo tampoco, pero sí. 

VISTA: Desde el hotel de mis padres. Por ahí está Tlalpan, el barrio que me vio crecer de recién nacida, de recién venida a este lugar. He vuelto y no me encanta, pero se hace lo que se puede con lo que se tiene y así.


sábado, septiembre 08, 2012

Página blanca


Me subí a un Clío azul marino y recordé exactamente el momento y el lugar: el Bar Calavera en pleno 2004. Vivía en un edificio gris en la esquina de Morelos y Atenas, a sólo una cuadra del más típico lugar de encuentro. Compartía el departamento con Lulú y casi no teníamos muebles, pero sí energía para irnos al bar cada jueves sin fallar, como si nos fueran a poner falta. Podías ir en miércoles, pero estaba semi desierto. Aún así me lo podía encontrar, bebiendo ron con Mario o Katia yendo yo acompañada de algún ligue del momento con quien me sentía segura porque no tenía que follar. Y así se lo decía y así me ponía los ojos de plato y así pasaba a despedirse de mí con un besazo en la mejilla. Hacía cosas que yo no entendí hasta mucho tiempo después como el cortejo que eran, uno demasiado ténue, quizá, o suficiente para que terminara todo como terminó.

Llegué a topármelo con su actual esposa y logré arrebatárselo entonces, por un rato, sin importar que yo fuera con el causante de muchas de mis lágrimas que su hombro bebió. Con ese lío, ni cómo.

Y todo por subirme a un Clío azul marino ayer y porque la noche de este sábado fue la última de El Calavera después de 12 años de servicio.

Y no, no tenía que haber estado ahí para ponerle candado a los recuerdos que ya sólo están ahí acompañando. Es raro saberlo así, pero me alegro: por fin la paz, por fin pasear por la calle de Querétaro o Nicolás San Juan y sólo repasar sin machacarme más no haber sido la mujer, la esposa.

Cómo es que no existen pasadores de página a domicilio, tanto que me hubiera ahorrado.

BANGS: El flequillo éste que tanto me encanta, una mierda de flequillo para mantener. Sobre todo si te trasquilan y cobran 280 pesos por una "obra de arte" que no le deseas ni a tu peor enemigo. ¡Me cago en tó!

viernes, septiembre 07, 2012

#ajá



Highlights de la semana: 

1) Ser jefa rules, pero sólo porque yo sí soy chida y quiero establecer una relación horizontal con mi subalterna #ajá

2) Volví a hacerle un favor a la humanidad y me fui a teñir de cobriza en honor a Tori Amos y porque quiero y puedo ser cobriza #ajá

3) Ya no me gusta atascarme de tacos y amanecer oliendo a tacos y sin querer volver a comer tacos en mi vida #ajá

4) Me caché dos veces, dos, haciéndosela de pedo plan víctima y reclamo a alguien por ahí. Mi terapeuta dice que hay que ser capaces de detectar el sentimiento y reprimirlo totalmente antes de ir por la vida haciendo el oso #ajá

5) Temo que los equilibrios que sentí volver, se rompan, porque me veo, me veo como siempre ser esa eterna fan de los conflictos, aunque sin ellos parezca tan feliz #ajá

6) Después de 10 meses en el periódico, me han activado eso de checar con la huellita digital, ternuritas #ajá

VÍDEO: La Santigold y su particular estilo ante todo. Por eso y con eso, del particular estilo, me he puesto las medias de encaje negro y las bambas rojas. Porque quiero y puedo #ajá

jueves, septiembre 06, 2012

Palizas y polizones


Desencuentros van y vienen, infinitamente. Vamos por la vida tan campantes sin notarlo apenas, aunque a todos nos pase y sea cosa del diario. No queda sino seguir, como dicen, tirando pa'rriba y pa'delante.

Estoy convencida de bien pocas cosas: cuesta tanto confiar luego de tantas palizas y polizones de por medio. En una misma, en los demás.

No se sangra si no se pelea (The National sic.) y esa es la cuestión. Tampoco es que tengan que haber peleas, pero la distancia... y no hablo de la física. Y yo intentando siempre ser tan respetuosa: la pereza infinita.

FLICK: Algo me está sobrepasando y no entiendo mi prisa o mi inmovilidad. No la entiendo aún. Pero les dejo está instantánea de una instalación de mi Pilarica que, ¡ay! ¡Cómo la extraño! Fue expuesta en un centro cultural en Sabadell por ahí del 2011 si no es que fueron finales del 2010. 

viernes, agosto 31, 2012

Historia de esta vida


Sigo escuchando aviones, pero el que me interesa, ya aterrizó.

En la historia de esta vida, agosto se nos fue de las manos, con novedades y mucho, pero mucho estrés laboral. Ahora, con septiembre voy a empezar la bella etapa en la que me convertiré en "jefa" de alguien. Y sabré lo que es estar del otro lado. 

Fue un agosto por demás especial. Agosto chico, infierno grande, dicen.

PAULA: Mi hermana, en Casa Vecina, donde trabaja Luis, a quien no felicité en su día. Saber qué nos depara la historia, porque es así, nada está escrito.

domingo, agosto 26, 2012

En las venas




Carrie Mathison es agente de la CIA. Está obsesionada con su trabajo y con echar abajo los temidos planes de Abu Nazir, temido terrorista y miembro de Al Qaeda. Hasta ahí, todo bien, porque Mariana ya se enganchó con la serie, Homeland, pero NO entiende algo básico para la trama, porque Carrie muy bien: es una mujer que si bien no tiene vida "personal", es sólo agente de la CIA (y no les voy a spoilear la trama). El problema y confusión para esta humilde servidora viene cuando se pregunta qué tienen en la cabeza las esposas de los militares para haberse casado con militares. Y así. No entiendo.

No sé por qué me da por las series drama y no por las series comedia. Lo que uno trae en las venas.

VÍDEO: De un grupo llamado Kashmir, suecos, cuya canción me recordó justo la idea en torno a la cual gira un poco Homeland con sus terroristas. 

sábado, agosto 25, 2012

#yomuybien




A según qué fotos es bueno dejarlas macerar, que con el tiempo agarran ese saborcito propio del recuerdo. Es con el paso de la correcta cantidad de días, meses o años que cobran la relevancia que les corresponde: a unas las desempolvamos y colocamos hasta en álbumes o marcos, otras las terminamos por desechar y aprovechar el paso del camión de la basura por nuestra casa.

Está terminando el verano con clima montañoso acá en el DF y la lluvienda sigue un día sí, otro también, y me ha dado por volver a viejas imágenes de otros veranos. Con la pena, pero terminé de eliminar la cara de Alejandro de mi iPhoto y anexas. Hablando del ex novio del mal éste, contarles que en su blog dice que tiene erecciones con orgasmo al término de sus triatlones. De lo que se entera una. Por el Twitter, se deja ver más delgado, pero con una papada horrible y unas gafas que no le hacen justicia, pero acentúan su cara de loco. En fin.

Yo, siento que siento. Y que ya no tengo miedo a irme a enamorar. De esos "sientos", tengo la horrible corazonada que algo se está gestando. No me pregunten por qué lo siento, pero es una energía extraña que me recorre y no me da yuyu, me una curiosidad enorme y eso se agradece luego de que un imbécil como Alejandro me pasara encima como una podadora inclemente y cortara toda, pero toda la confianza en mí misma y en la humanidad.

Así que, yo muy bien.

CCCB: Barcelona reflejada en los cristales del Centre de Cultura Contemporánia de la ciudad condal. Echar un vistazo por ahí, se cuecen cosas interesantes tanto más o tanto menos como acá. Decirles de lo graciosa que es la vida y entender, con el paso de los años, por qué se conoce a según qué gente para llegar al corazón de la montaña ❤.

miércoles, agosto 22, 2012

Mantra



La casa está limpia, puedes pasar.


FOTO: De mi Cuna de Moisés. Vaya nombre que se carga mi plantita, pero aún así celebro que haya florecido como nunca antes. Todo me parece que coincide y que es un signo de los tiempos que vivo ahora, en esta ciudad, en este cuerpo.


domingo, agosto 19, 2012

Las pérdidas que son ganancias


Ropa, amigos, novios, zapatos, fotografías, familiares. Soy persona de pocas personas y, siempre lo he creído así, si bien a la familia no se la elige una, sí se puede ir restando a aquellos con los que no se quiera tratar. Muchas veces me he preguntado de dónde salieron esos aparentes cortes de tajo, cuando me ha costado lágrimas, sudor y sangre romper vínculos por demás dañinos y peligrosos que he arrastrado como lastres por demasiado tiempo. La cosa es que con la edad, supongo, eso de cortar y dejar bien atrás relaciones inicuas, por ejemplo, me parece el mejor de los signos de la madurez. Cuesta, porque por morbo, costumbre, fijación o estupidez nos da por quedarnos ahí a veces. Así me ha sucedido.

Revisando fotos viejas me dí cuenta hace unos minutos de la cantidad de ropa que he perdido, donado o abandonado para seguir adelante, como metáfora de quitarse peso para seguir andando y superar la etapa o el obstáculo en turno. Algunas piezas de joyería han estado también en la lista de objetos a olvidar: creo que bien vale la pena no volver a ver al susodicho en cuya casa dejaste tu anillo favorito del momento con tal de no volver a pasar el mal rato.

La cuestión es que por más que la basura cósmica desee estacionarse en mi espacio, yo no la voy a dejar. Lo he dicho antes, lo digo ahora: aquí no es beneficencia pública, aquí ya no hacemos favores ni queremos salvar a cojos o tuertos.

Podría decirse que soy un poco más consciente de según qué cosas y también que desde hace una semana justamente me fueron entrando, poc a poc, unas tremendas ganas de tirar la basura de aquí y de allá. Del computador, del archivero de imágenes, de la memoria, de la cuenta alterna del Facebook que servía para espiar. 

Es extrañamente satisfactoria la sensación de tirar la basura en su lugar y que se vaya bien lejos, de ser posible.

FLICKY: Con la Gemma en una fiesta más de ADM. El Luis se asoma detrás. De las sorpresas de la vida sólo voy a decir una cosa y es que a mí me han prometido tomar medidas por ahí del 31 de agosto. Y no sé qué es lo que me está sucediendo, pero me está encantando la idea de perderme en la sonrisa del dragón.

domingo, agosto 12, 2012

Ticket to ride



Llevo días con The Maccabees en la cabeza y llevaba días con mucha basura también. Pero fui como el valiente a la guerra a enfrentar los absurdos inexplicables, a ver de qué estaban hechas las cosas.

Y gané y salí contenta y obtuve un ticket de entrada a una historia que pinta bastante bien.

MACCABEES: En mood sabroso y en nuevo disco. 

martes, agosto 07, 2012

Temporal


Era otro tiempo y otro lugar. Fuimos otros y es cierto: fuiste una mala elección. Puedo confirmar que vi todas las señales y te elegí como derrotero, salvaguarda, para que fueras castigo y cárcel. 

Paso.

GRÀCIA: Quien ha estado en este barrio catalán en pleno agosto, sabe lo que esta imagen puede significar. Hoy, para mí representa la felicidad de una última vez. Aunque no era feliz entonces, soy feliz ahora y fui feliz antes. Hoy recordé eso de ser superviviente a uno y otro y otro temporal. Y yo sin paraguas, coño.

Verdugo


Siempre lo he sabido: se es tapete hasta que uno quiere.  El problema, o no, de ser tapete es que te pueden beber, tirar, levantar, golpear hasta que caes de nuevo, hacer sanar tus heridas, amarte hasta que vuelves a creer... sólo para hacer todo otra vez.

Llegué al punto en que pensé que jamas volvería a ser eso. También llegué al punto en el que tengo la certeza de cuándo estoy a punto de serlo. Y no sé qué va a suceder. En verdad, no sé. No tengo ni idea si el siguiente paso será escupirme por la borda o tomarme por sopresa. No sé. Me estoy quedando de espectadora viendo al cazador hacer esa especie de acto dulce de cacería, plagado de sutiles halagos, de mortíferos dardos al ego que también sé tirar muy bien.

Ignoro si voy a jugar, si ya estoy jugando. No podría saber si es en sí un juego o la más inocente treta de la vida haciéndome dudar por el puro gusto de hacer saltar mi encefalograma plano.

Ni acabar de decir "yo no lo pedí, no es mío", para desear todo eso de lo que vengo huyendo desde hace tantos años. 

Parece que si no es un patrón, es el otro, pero en todos el verdugo soy yo misma.

SOUP: Miso, para el alma de esta pobre chica que peca de monja porque necesita urgentemente una actualización. Venga, que la vida sea buena y se la dé, que las técnicas y perversiones 2.0 la tienen muy abandonada.

martes, julio 31, 2012

Denominador común


Inventé a mariana m para ser como eva h o sandra uve. 
Y el invento se enrosca a veces, traslapa su propio pasado. 
Ella misma con ella misma en sucedáneo. Muy raro.

En los diferentes capítulos, con los abanicos y el vestuario de eso que tengo la sospecha que debo ser. 
La cosquilla debajo de la nariz es la que advierte que algo no va: el tesón.
Soy algo así como navegante de esos naufragios que para otros creo. 
Los arrojo en esa incontinencia: la moderación me aberra.

Pero no todo es ganancia, salir airosa, casi ilesa o exacerbada.
Hace un rato que no encuentro el botón para subir el volumen a mi voz y acentos.
Pasos de butoh.
Disfrazada.
Mariana.

FOTO: Las texturas de esta arruga. ¿Escuchan la risa? No cualquiera, ciertamente.

jueves, julio 26, 2012

Guiños virtuales II



Pienso en las ventanas, las pequeñitas y virtuales que abrimos al resto del mundo. Que se entiendan o no, que se traspasen o no, ya es otra cosa. Y es que llevo días pensando en mi yo virtual, en la cyborg que me convierto con esta extensión que es mi computador y que adoro. Mi yo virtual tiene muchas relaciones y lazos. Cuando de repente me sonrojo porque me siento observada en la vida real, me alegro. ¿Qué sería de mi si sólo me sonrojara por los guiños virtuales

Por cierto, a mi yo virtual le encanta pensar que tiene buena recepción: esas palmaditas en la espalda y aplausos que tan bien hacen a la autoestima. Conclusión: nos queda un largo camino en la terapia.

¿Existirá el dios del Internet que, con su mano invisible, estará ahí para protegerme? #juar #juar

CIELO: Mucho es que me topo yo con esta iglesia, como podrán ver. La luz de este día, ciertamente, no es cosa que suceda a diario. Poco a poco, supongo, es que cruzaré ese mismo camino sin pensar tanto en el pasado. El "como si nada" llegará un día para quedarse, supongo yo. 

sábado, julio 14, 2012

Carta


Querido capitán:

Necesitamos izar las velas, hacernos al viaje. Sin embargo, cigarrillo de por medio, sabemos que algo impide el desplazamiento del todo. Sepa, capitán, que haremos lo posible por aupar la movilización. No será, por ningún motivo, un echar en saco roto la tarea.

Si bien las cuestiones internas han interrumpido el desplazamiento natural o esperado de la situación, porque los ciclos de soledad han llevado por corrientes de agua que no van a ninguna red, bien, pues hemos tomado decisiones que sólo permitan avanzar a la barcaza. No queda de otra.

Que sepa que tengo la sensación de ser evitada: no han vuelto a cruzarse los cuerpos en pleno Adalid y Mancera, pero bueno, mejor eso a que me restriegue más esa historia que pude evitar hace años y no quise, porque no quise. Nada de eso, quizá, existiría si no hubiera tomado un avión un 23 de enero del 2010. Quedarme, representaba ser ahora la madre y la esposa. Irme, representó ser la amante de tantos más, la mujer libre, la persona que va y viene a placer, sin yugos o lazos. No sé qué es peor o mejor.

Tampoco, capitán, crea que soy la mejor amante, aunque algunos se obsesionen, aplico el "Amelié" sin mayor reparo y recuerdo aquellas veces en las que realmente me esforcé por el puro gusto de ser la mejor amante, para que me quisieran y amaran. De eso hace ya tanto tiempo. 

Capitán, me he enamorado de alguien prohibido y temo develar su identidad. ¿Cree en mis palabras? Yo no quiero. Ningún buen devenir puede tener esta empresa. Pero, capitán, quisiera contar con su buena voluntad, pero sé es el camino más tortuoso. Hoy vi unos ojos hermosos posarse ante mi, si bien ya los había visto antes. Y pensé que todo se vendría abajo. Porque entre mujeres y trabajo, capitán, es difícil decidir. Me cago en todo, como siempre.

Capitán, lo quiero, y me gusta que seamos amigos.

Quedo de usted, siempre,

hasta pronto,

marianaforever*

FOTICO: La Mariana con mascarilla, con cara de ratón y con ganas de cruzar líneas, como siempre y más allá. La pinche Mariana ésta, jodiéndole a los demás con la cubas que les tira encima y que nadie ve que tira. A chingar a su madre las especulaciones. A vivir a conciencia. Y ya.

martes, julio 10, 2012

La evaporación total del ser


Tengo, francamente, la sensación de haber estirado de más la liga. Y sólo yo sé que es lo que eso significa en esta ocasión. Vuelvo a ser habitante de un mundo que dejé hace tanto tiempo y, debo confesar, era mucho más feliz en ese otro de anonimato y aislamiento en el que viví hasta octubre pasado, porque soy una irresponsable que no quiere tomar consciencia de sus actos y cambiar. 

No puedo, no estoy lista y tengo miedo. Me quiero evaporar entre la gente, como canta Love of Lesbian (estoy enamorada de su nuevo disco y es lo único que escucho estos días).

Tampoco es que sea la única que le ha tirado la bebida a alguien en plena cara, si es que fue así. Y vaya tela. Yo, es que no me lo hubiera tomado nada bien, supongo, de haberlo recibido a bocajarro. Pero así es la vida, unas veces es dar y otra recibir. Nada más que ahora por dar, me mandaron a tomar por culo.

ESPEJOS: Que los charcos lo son y están gratuitos puestos luego de cualquier chubasco. Me gustan. Soy fan. Y entonces, pensamos, ¿qué se sentirá vivir cerca del ecuador, en una ciudad con playa? Eso pensamos. Mucho lo pensamos.

jueves, julio 05, 2012

6 años 6



Ahora los veranos son lluviosos y no húmedos por el calor. Y no hay sal, porque no hay playa. Hay viento fresquito por las tardes y, con él, recuerdos de mi infancia posándose en mi mirada: con abuelos, con juegos de niños después de una tormenta y elotes embarrados de mayonesa o crema y queso.

Estoy pensando en dar otro salto, pero me detengo porque me gusta demasiado DF. 

Y llegué a la conclusión: si la vida me pone lo que me pone enfrente es porque toca lidiar con lo que sea que ponga enfrente. Cantaban "si la vida te da palo, yo la voy a espabilar". Algo por el estilo. Espabilar y tirar pa'lante.

VÍDEO: Los Love of Lesbian encantando. Si se vale pedir, por qué no pedir un novio como Santi Balmes de guapo y con voz aguardentosa para que me hable al oído. Con canas, pero sólo si estas le sirven, eso de forever youngs...Es que escuchándolos, crean atmósferas con las que me dan ganitas de enamorarme. Nomás ganitas, ¿eh? Jum.

sábado, junio 30, 2012

Elecciones



Fue por ahí de marzo del 2005 que decidí que tenía que irme pa' Barcelona a cumplir uno de mis "sueños máximos": estudiar un doctorado. Y sí, me fui, pero no terminé ningún doctorado: tenía que trabajar un mínimo de 40 horas semanales. Eso y que me quedó grande la elección: un doctorado era un tareón que así, trabajando, no me daba la maceta para tanto. Pero las materias cursadas me dieron para que contara como un posgrado bastante decoroso. Y sí, me fui y dejé a Tomás que nunca fue capaz de decirme que en realidad no podía con la idea de que me iba. Prometió esperarme, aguantó lo que pudo. Todo se fue al carajo con la distancia. La cuestión es que de no haberme ido, no sería todo esto que soy. Punto.

El lunes pasado decidí ir, saliendo de trabajar, por mi ropa a la lavandería. Estaba lista desde el viernes, pero postergué la recogida, porque no me dio la gana salir de mi casa durante el fin de semana a eso. No fui ni al súper. Practiqué el ostracismo total. Luego, ese lunes me enfilé hacia Torres Adalid por el puente que corona Amores y División del Norte y me quedé unos instantes embelesada por el reflejo del atardecer en los cristales del World Trade Center. De no haber sido así, quizá ni me encuentro con Tomás unos pasos adelante. Quizá.

Una tarde de agosto del año pasado mi navegación online me llevó de nueva cuenta al perfil de Alejandro en Flickr sólo para constatar que ya no estaba emparejado, como lo había visto por ahí del 2007, cuando pensé "¡ah! ¡Me gusta! ¡Lo quiero para mí!" y así. Decidí hacerle un guiño virtual y lo demás fue historia, una que duró apenas un año y me costó 6 meses de duelo. Tuve el gusto de conocer con él el maltrato psicológico, el chantaje, la manipulación pura y dura, los cuales no quiero volver a experimentar. Cuando lo conocí, creí entender que la "elección Barcelona" era lo que me había llevado hasta él y me sentí tan afortunada que daba asco. Ahora no creo ni en lo uno ni en lo otro. Pero sin él no hubiera vuelto al DF, donde me he vuelto a encontrar a Tomás, casado y con hija.

Hay cosas que no entiendo, que no tendría ni qué. Todo es tan claro como el agua, si queremos verlo así, o no: lo enturbiamos y complicamos hasta el cansancio. 

De los anteriores hechos se pueden hacer mil lecturas, todas diversas. Y no quisiera masticarlas tanto: quiero, merezco y necesito pasar página. Eso sí: saber que el idiota de Tomás vive tan cerca, no ayuda mucho. Así que mientras decido, sí, miro aviones de tanto en tanto, esperando una señal.

Eso sí, si no gana AMLO esta elección de mañana, tendrá que ver para tomar providencias.

FOTICO: La marianaforever versión blog cumple 6 años este entrante julio. Se dice fácil, tantas historias, tanto dicho. Nunca pensé que tendría un blog, hasta que conocí a Pere y tuve un blog. Dice que creó un mounstro. Personalmente creo que el mounstro encontró uno de sus derroteros.

miércoles, junio 27, 2012

Miopía temporal de la razón


Si hablamos de un minuto, fue demasiado. Las arrugas surcándole los ojos, la ausencia de pelo. "Es que ya no es el mismo", pensé. No es el mismo que fue mío, por decirlo de alguna forma, por allá de 2004, poco más del 2005. Me resultó encantador y durante el encuentro en sí no sentí sonrojarme o el pulso acelerar. Pero el impacto de volverlo a ver, de interactuar, aunque fuera un puñetero minuto, me cayó de peso. No conozco a nadie más que me haga eso. No quiero conocer, por ahora, a nadie más que se meta en mi cabeza así y se quede viendo ahí adentro cómo me desarma y me deshago. Sé exactamente donde vive, porque soy una cotilla de mierda, porque veo las fotos en el Facebook ajeno y, es así, porque supe que se había convertido en mi vecino cuando un jueves cualquiera me crucé con su esposa y la hija dando un paseo matinal. Cambió la Roma por la Del Valle y yo, yo sigo mirando los aviones que vuelan a tan corta distancia arriba mío. Me entraron recién unas ganas locas de fugarme de ciudad otra vez. Porque no entiendo por qué la vida me hace esto: darme todo lo que me ha dado en tan poco tiempo y, como la cereza del pastel, ¿al ex novio del mal como vecino? Perdón, pero no entiendo. Lo único que sí me queda claro es que, a diferencia de en mis fantasías, le importo un pepino, como debe ser. Odio mis fantasías y mi estúpida incapacidad para YA haberme perdonado no ser yo la esposa y la madre, la mujer y la compañera, de un tan buen tipo, como tan buen partido. Me cagó en todo.

No voy a permitir la devastación de mi territorio. Será hacer el berrinche y buscar la solución. O superar el premenstrual de mierda que acompañó con su perfecto timing la mierda de encuentro y noticia de la semana. Me vuelvo a cagar en todo.

AVIÓN: A veces siento que son la señal. Pasan tan cerca, se escuchan claro y fuerte. Me encantaría que alguien me dijera que la familia perfecta, con las fotos perfectas, no son realidad. Que pelean y discuten y son infelices. No sé para qué. Me estoy cuestionando TODA mi vida y TODAS mis decisiones. Hoy fue un poco gris. Pero de peores tormentas he salido. Me recago en tó.

sábado, junio 23, 2012

Verano que viene


En resumidas cuentas: los machines deberían enviar flores como sms o mails quejosos. No sé, les voy a escribir una guía de "Cómo ligar en tiempos modernos" o algo así. 

Luego, hablando de quejosos, me señaló la señorita de NTQVCA que yo parezco una. Y pensé: quizá sí, pero no está tan mal la cosa. 

Si bien considero la acción de quejarse como un deporte, hay días y días. Quienes me viven a diario, lo saben. Un día puedo trinar de alegría, otros no tanto. Incluso me he llegado a llamar "quejosiraptor", no tengo empacho en admitirlo. Lo que sí es inevitable es la eterna comparación y reflexión de la ciudad como escenario, como espacio: la de México, me van a disculpar, pero es de a tiro rejega, difícil para vivirla plenamente, para disfrutarla, pero me queda claro que son cuestiones del tercer mundo que hay que trabajar mucho para cambiar. Al igual que la educación vial. Como peatón, lucho día a día porque me respeten los automovilistas rabiosos, porque no quiero ser una transeúnte rabiosa y malhumorada. 

Podría escribir un tratado al respecto, pero mejor, me lo guardo, porque calladita me veo más bonita.

Con el inicio del verano (hoy se festejó el Sant Joan en Cataluña), que no es más el verano que viví los últimos 6 años -lleno de sol, playa, festividad, humedad, cañas y tapeo-, me doy cuenta que me encanta esta ciudad en la que ahora elegí vivir. Siempre, desde muy niña, quise volver y hacerla mi casa. Me encantan los días lluviosos, los charcos en el camino, los cables como metáfora de las complicaciones en la vida. 

Sin la experiencia chilanga, mi vida ya no sería la misma, he dicho.

CHARCA: Fascinantes estos espejos callejeros. Sueño con tomar una foto preciosa del mundo reflejado en un charco. 

De cables y más complicaciones chilangas


Algo extraño pasa en México o, más bien, con los hombres mexicanos: estoy por convencerme que el llamado "one night stand" les parte la madre. No están acostumbrados a que una mujer acepte a hacerse a las artes amatorias con ellos para luego darles con la puerta en las narices. Es así de simple. 

En menos de una semana, a la "experiencia del norteño" se le sumó la "experiencia con el chilango": 38 tacos y una relación de 4 años recién culminada hace 5 semanas. Sus generales me daban a pensar que, como yo, no se engancharía de nada, pero ¡oh! ¡pinche sorpresa! No fue así. IGUALITO que el norteño, me insistió toda la semana para vernos, luego de la primera cita, y yo que soy una señorita muy ocupada de lunes a viernes, le decía que no y que no y que el viernes veíamos qué pedo. El jueves, con su permiso de ustedes, me fui al Pata Negra; sinceramente acudí a dicho congal por consejo del Cañas. Me dijo "si quieres ligar, vete al Pata" y ahí voy al Pata, porque, citas o no, yo estoy peinando el territorio y analizando las ofertas que alcanzo a vislumbrar. Total, voy al Pata el jueves con mis compas de la chamba y ¡tómala barbón! Ahí estaba el susodicho chilango y pos yo medio le di bola, pero no más, porque yo iba con mis compas y a otra cosa. Vamos, yo NO quedé con él esa noche. Pensé que el contexto de nuestra incipiente "relación" era más que claro. Pero no. No, señoras y señores, no. El día de hoy fue una lluvia en el chat, una bola de cuestionamientos que, en resumidas cuentas, evidenciaban un cierto chantaje y/o manipulación. Nomás porque me resultó divertido, le di bola al muchacho chilango y le contesté puntual a cada uno de sus cuestionamientos:

Chilango: hola, puedes platicar o estas muy ocupada?
 Yo: Muy, no, jaja, medio tranqui
 Chilango: bueno por lo menos contestas
 Yo: uy

Ya para comenzar, el reclamo a cual más. Pero luego vino el chantaje:



Chilango: jaja que complicado verdad? jaja
  te paso a ver hoy noche?Yo: no querido, hoy no tengo nadita de ganas, estoy cansada la verdad, mejor vemos si eso mañanaChilango: chale¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
  sabes que??? me retiro¡¡¡
 Yo: ok
  hablas de ahora o definitivo?
 Chilango: como sea
 Yo: ok
 Chilango: ok ???
 vale pues ahi tamos
 Yo: va
 Chilango: que mal pedo que mes sienta así contigo maryana, neta, no soy estupido como para no entenderte
 Yo: pues sí, debe ser mal pedo, no sé
 Chilango: sabes que me voy a la mierda¡
El tono, que no cambió mucho el resto de la conversación, fue de menor a mayor para luego convertirse en súplica porque le diera bola y hablara con él, sms y mensajes vía Facebook. Pero no, no voy a cambiar de opinión y, al contrario, agradeceré a mi amigo Cañas haberme advertido del hecho: malamente no le hice caso. Pero nadie escarmienta en cabeza ajena.
Es así: en México hay muchos machos y mucha ignorancia. Emprenderé una cruzada, si es necesario, para difundir la "Responsabilidad Emocional", porque, señores y señoras, a estas alturas de la treintena, más nos valdría haber aprendido algo en la puñetera vida. Sobre todo aprender que cada quien es responsable de su persona y de su pedo, el resto, pues el resto no importa. Vaya líos.
A ver cómo me va en esta viña "macha" del señor. Auguro buen sexo, malos vínculos. Vamos, que si siguen así de chillones los machines, yo no voy a jugar.
CIELO: Con tanto cable, cómo no embelesarse ante esa belleza citadina de enredos y caos. Cómo no y cómo sí y ni pedo, así es el DF, complicao.