miércoles, diciembre 14, 2011

Pobre en la ciudad




























Estaría muerta si fuera usuaria frecuente de los medios de transporte del DF, porque no es lo mismo morirse de hambre en Barcelona que aquí. Vamos, que tuve que pillar el Metrobús para llegar a un puto Coppel, no me pregunten por qué, y se me ocurrió, valiente inocencia, hacerlo al filo de las 18:30 horas. Pasaron, fácil, unos 25 metrobuses, uno tras otro desfilaron ante mi, vacíos los que no me servían, porque no iban para Indios Verdes, esos iban para Tepalcates, así que opté por cambiar la ruta. Iba con mi tostador bajo el brazo, porque ¡si! ¡Gané un tostador en la rifa de la chamba! Así que peor, con tostador en mano, fue peor que muerte anunciada. 

Para cuando llegué a mi destino, me temblaba el brazo, la mano, el ojo, más tarde me tembló el alma, porque los idiotas de Coppel, como era de esperarse, se rehusaron a darme un dinero que sí me correspondía, porque faltaba uno de mis nombres en su sistema. Salí, casi, casi llorando. Temblaba y deseaba sentarme a llorar. Respiré hondo y pensé, de menos ya no me toca Metrobús, nomás Metro. Me envalentoné y llegué a casa, esta vez no tocó ir como en lata de sardinas, nomás medio camino lidiando con el vaivén, con la gente, puta gente, con su puta mala educación y gamberrismo. Amé llegar a casa. Me comí la comida que no comí al medio día, porque sí, hoy me hicieron el día. Empecé tempranito, para luego derrapar en errores de tags y en no reparar que OTRA PUTA VEZ Peña Nieto la cagó, OTRA PUÑETERA VEZ. Porque cada vez que este idiota la caga todo el mundo se regodea de su idiotez en Twitter. Yo lloro, porque si como hoy, estaba yo con los muertos en Chilpancingo, los de la Normal de Ayotzinapa y no me entero, qué cagadero.

Y ya.

MEDIA LUZ: No es lo mismo. En Barcelona con 1 eurito me compraba algo pa' tragar, verdad de dios. Acá, con 1 pesito, quedará hacerse rico, digo, acariciarse o así, como decía mi verde ex, pero nada más. Por cierto, qué gordito me cae mi ex éste ligando babosamente con la Pablo del alma, la que escribe bonito, toma fotos bonitas y así. Pero no voy a decir más. Él sabe exactamente lo que significa. Y sí, cómo me cae gordo. Las palmas en pasivo-agresividad, las palmas total. Pero la vida es la vida y nos pone a todos en nuestro lugar.

4 comentarios:

Mandarina dijo...

Me conmovió y encantó la imagen tuya con el tostador, andando entre la hostilidad de la pobreza y la ciudad más ruda del mundo. Son horribles los días de vacas flacas, espero que se te pasen pronto. Yo vería ese regalito (el del tostador) como un presagio de una buena suerte que se avecina.

el7palabras dijo...

Completando la imagen de la mandarina, imagino la cara: "Te acercas y te parto la espina, hijoepu..."

Sólo de esa manera le dejan a uno en paz en la calle.
Pinche gente.

Y (otra vez) como dice la mandarina (o yo, ya no recuerdo) con chamba, con aguinaldo, con público y fánes... a ver.

mariana m* dijo...

Supongo que todo depende desde la arista que lo veamos. Hay días malos, hay días raros y hay días de risa y emoción. Todos parte del proceso de readaptación y duelo. Dejé mucho. Dejé. Pero aquí estamos, con chamba, aguinaldito, público y fánes, aunque eso de los fánes no me lo creo mucho, ¿eh?

el7palabras dijo...

Uf, esque no me ha visto cómo me tapo la cara cuando contesto estos mensajes. Fán from jél.

Y desde hace tiempo ¿eh?

En serio, leo este blog desde hace más de un año, y me fascina.
Es una historia de la vida real que ha tomado unos giros... no me culpen por favor, soy un chismoso. Qué le voy a hacer.