martes, noviembre 22, 2011

Los mil y un issues


Tengo que admitir que he tenido unos días fatales. También tengo que admitir que eso de la fatalidad se me da bondadosamente. Pero vamos, que gracias a dios y al cielo se trataba -¡una vez más!- del tan típico y trillado premenstrual de mierda patrocinándome una linda semana. A eso, sumarle mi proceso de readaptación a la patria, el proceso de adaptación al laburo y mi actual estado "sin lugar" que esperamos pronto quede más que resuelto.

Paciencia me dije, acción que he llevado a cabal término. Porque no queda de otra. Es raro: en esta particular ocasión he acatado mi  orden. Raro como esto, una de Fellini. No es que de repente me haya convertido en la optimista del momento, porque no, no les voy a mentir; es sólo que sé que no queda de otra y no tengo ganas de patalear o hacer berrinche. Generalmente conmigo misma no soy así, pero en eso me convierto cuando tengo novios complacientes y eso, señores, será uno de los grandes temas de la terapia. 

Quizá no consiga un refrigerador decente para este semana, pero sí conseguiré hacerme de terapeuta fijo y así entramos en la etapa llamada "Mariana se compromete con ella misma y con nadie más", para acabar con la etapa "Mariana se relaciona con peleles porque no hace caso a todas las alarmas y chicharras de su interior". Al respecto, he pensado que podría seguir despotricando en contra de los baches, del pasado, pero ¿para qué? ¿Para qué coño blasfemar en contra de lo que ya no está aquí? Hay muchas respuestas: a) para desahogarse a gusto; b) porque es mi blog y en el hago, como siempre, lo que se me da mi rechingada gana; c) mejor abstenerse porque entonces voy a parecer una ardida; d) porque no tiene caso, y e) porque calladita, me veo más bonita.

Ya luego les digo qué decidí.

A veces me releo y me sorprendo mucho de las cosas que puedo ser capaz de enarbolar. Entonces pienso, ¿por qué no me hago ni puto caso? He ahí otro enormísimo y gran tema para el análisis de esta, su servidora, Mariana Issues.


PLOCK: Como siempre, con ganas de chingar. Como siempre, interpreten eso como se les dé la gana.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajaja...como siempre un placer leerte!!

mariana m* dijo...

:-)

Anónimo dijo...

Oh tocaya, ¡Cuántas coincidencias me he encontrado en este post, que van más allá de un nombre!