viernes, noviembre 18, 2011


Imaginaos cómo me encuentro que hasta entré en una iglesia. Se me atraviesa en el camino, vamos, pero no pude sino entrar y escuchar algunas de las chorradas que el párroco escupía a unos que se estaban casando. ¡Ah! Y claro, sacar la foto.

PICOLINA: La misma iglesia, otro ángulo. Yo es que lo sé, porque lo sé y lo sé, pero necesito mencionarlo y sí, necesito encontrar mi lugar. Estoy a un paso de extinguirme así, de prestado. Ha sido genial, es sólo que todos tenemos un lugar. Tampoco es la muerte, mañana recibo las llaves del mío *respira profundo, hecha una lagrimilla y se va*.


4 comentarios:

RoS dijo...

Siempre me han gustado tus tomas.

Me da gusto lo de tu lugar.
Tú respira, y que se vaya, que se vaya.

mariana m* dijo...

Vieras, respirando pro-fun-do, porque hay que seguir y, como quiera que sea, es raro, muy raro a veces. Esto de cambiar de país, de llegar a una nueva ciudad y empezar a trabajar luego de mucho tiempo que no, es raro de cojones ;-)

Anónimo dijo...

Ya pronto, respire, resista. Usted es fuerte.

mariana m* dijo...

Y valiente.