miércoles, octubre 05, 2011

El llamado "mexican way of life"



La increíble levedad de estar en casa: antes me debatía si comprar o no una bolita de queso Oaxaca en el colmado latino, porque costaba la friolera de 8 euros, qué decir de un buen paquete de tortillas o harina de maíz para armarse la torteada, todo era carísimo, representaba algo así como un gustillo dominguero que se daba uno de tanto en tanto. Pero ya no estoy en Barcelona y bastó con ir al súper ¡en pleno domingo!!!! y armarse del preciado queso, una delicia.  

Traigo todavía un jet lag del copón. En los últimos 4 días, desde que aterricé en DF, hay momentos que amanezco y pienso que ya la libré, otros no tanto. Se supondría que es mucho más fácil adaptarse al horario de casa, el que se ha vivido la mayor parte de la existencia. El punto es que hay instantes en los que me descubro inmersa en una somnolencia tal que flipo. Cuestión de esperar.

Dejamos atrás Barcelona, sus pequeños supermercados, su población variopinta y multicultural, con su calma y hermosa arquitectura modernista. Arribamos al DF  y a su rabioso frenesí, con sus mares de gente, sus gigantescas superficies impuestas como mercados, el tráfico, la contaminación visual, llenito de mexicanos. Y estoy contenta, pero intento no pensar tanto en mi pequeña vida a la catalana y en lo feliz que fui en todas mis desgracias o momentos cumbre, porque cuando me estaba yendo quise detenerlo todo, parar, no irme jamas. 

Tengo que agradecer a la vida por haberme dejado vivir ahí. También tendría que agradecer, más que el sólo hecho de volver a mi país de origen, que puedo dar inicio a una nueva etapa. Y heme aquí.

PCTR: Tesoros nacionales. Es que uno no sabe lo que tiene, hasta que lo ve en las estanterías de El Corte Inglés a precios de oro. Toca el consabido atracón de masa que todo mexicano exiliado debe darse cuando está de nuevo en casa.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

first!

estee digo, conociendo tu blog.

Disfruta el retorno. Ya vendran los ajsutes normales a la "antigua" forma de vida.

Saludos
K

Anónimo dijo...

wooorale con ir al supermercado los domingos... ahora tengo la certeza que era uno de mis más grandes placeres en México... aquí (en Barcelona) el domingo ni para que levantarse de la cama :s te quiero mil mija!

Lu

mariana m* dijo...

@K: muchas cosas vendrán además de los ajustes normales. Cosa buena que le dicen, incluida la Mariana que sonríe y toda la cosa.

@Mija, que yo recuerde, no te gustaba ir al súpermercado ni de chiste, más que de pisa y corre, jijiji. Besos!!!!

Mandarina dijo...

Tu corazón debe estar inmensamente dividido ¿cómo no enamorarse perdidamente de BCN? ¿cómo no intentar quedarse ahí para siempre? si encada rincón hay algún motivo para por lo menos hacer un mínimo esfuerzo de permanencia, pero bien dices, es caro en todos los sentidos.
Bienvenida a México, yo también estoy de regreso en GDL y aunque estuve muy poquito por allá, fue suficiente para rendirme a los pies de la increíble belleza de Barcelona. Gracias, un abrazote.

mariana m* dijo...

Dividida y un poco rota. Pero, sé cómo hacer para luchar, para no caer, para avanzar. ¡Un abrazo fuerte!!!!

Mandarina otra vez dijo...

No me queda más que manifestarte mi profunda admiración, ese tipo de movimientos tan radicales, sí que pesan en la maleta del alma, pero de igual forma, tu equipaje existencial se convierte en una especie de Mochila de Dora la Exploradora: hay de tocho para sobrevivir :P

denke dijo...

Confieso que cuando viajo a Mexico, lo hago para atascarme de comida. Me toca pagar las salsas, tortillas y quesos a precio de oro del Corte Inglés… así que cuanod llego a mi querido DF, no se decir que no a unas quecas, pastores o lo que se presente...