sábado, septiembre 24, 2011

Undaiundeiro


Ayer bailaba al ritmo de Rita Indiana, hoy tengo agujetas por la clase de GAC. Fue el último viernes convertido en sábado. Nos estamos yendo pa' México papá.

FOTO: Rita Canelita, su grupo, su bailarín en el concierto que gratis ofrecieron como parte de los festejos por las fiestas de la  Mercé o, lo que es lo mismo, las fiestas de Barcelona Ciudad. Se puso suave pues.

martes, septiembre 20, 2011

Sueña, que al cabo es g-r-a-t-i-s



Hace días que ya no veo a Helga en el centro deportivo. En su lugar, puro espécimen un tanto lerdo, aletargado. Tenía pensado, al volver de las vacaciones, saludarla e incluso sacarle plática, hacer amigas nuevas pues. Al margen de esto, en mi corazón se agolpan los más diversos sentimientos debido a la proximísima partida. En mis más guajiros sueños, encuentro una y mil maneras de quedarme en Barcelona tan campante como hasta ahora, tipo me gano el cuponazo de la Once y hasta me alcanza para poner un changarro de elaboración de pasteles artesanales; darle la vuelta al mundo; ponerle casa a mi familia, amigos y sentarme a vivir la vida a la española con todas las siestas del universo, vacaciones todo agosto, esquí por navidades y así.

Hablando de sueños, mi novio me cuenta que una mujer que pasó por sus armas en el pasado remoto, recién le ha escrito un mail que decía: soñé contigo, me divorcié, soy campeona de kendo. Y, ¡me ha entrado el miedo! No hay que ser hermeneuta profesional para entender el mensaje, me tengo que poner trucha con el manejo de la katana, ¡me estoy bajando un curso ya mismo de la red! No dije mal cuando dije que quería ser samurai alguna vez, es sólo que pensaba más en el arte y la pura estética que en la violencia. ¡Viene a por mí, díganle que no estoy! Nomás la noticia de la vuelta de mi amado a su ciudad natal se está desperdigando, comienza ha emerger el maceterío. ¡Será cuestión de ver ahí, debajo de las piedras! Y mejor, no hablemos de mí. ¿Ven por qué no quería volver a México? Ja.

FLOCK: Punto de encuentro total y absoluto de todo viandante en Barcelona. La primera vez que me citaron ahí, junto a mi amiga Lulú, nos sentamos a beber una caña para luego enterarnos que cuando te dicen "nos vemos en el Zurich", es cosa de esperar afuera, que es un pelín caro. Novatadas de otros tiempos.

lunes, septiembre 19, 2011

Alguien nos mira


Tengo que escribir un mail aburrido y formal acerca de por qué actúo como actúo, de por qué estoy tan cabreada que ni ganas tengo de volver a casa, la que alguna vez fue mi casa.

Llegan momentos en la vida de toda mujer madura que se tiene que enfrentar a la primera autoridad y decirle, explicarle que los asuntos concernientes a su intimidad le afectan invariablemente a una. Que así es y punto. Que qué le hacemos y a dónde vamos. Que se le echan ganitas, pero no más.

Desde hace más de un año que no sé qué pensar. "En el caso Roman Polanski", me dicen. 

Por otra parte, no puedo evitar ser una cotilla profesional, echar un vistazo nada más y atar cabos. Así funciona mi deambular por los perfiles de facebook de la gente, su Google+, su Twitter, su blogspot. Sus fotos, sus comentarios en otras fotos, sus statements, sus descripciones personales: es genial, maravilloso, se encuentran nombres de cónyuges, hijos, gustos, aficiones, amistades. TO-DO.

FLACK: El mundo, que es un pañuelo, manquesea pequeño, siempre será un hermoso lugar, ja.

martes, septiembre 13, 2011

2068


No es que de un día para otro se produzcan ciertos cambios. Las cosas están bien pensadas, nomás que como todo en mi vida, dar el último estirón, tomar la decisión, me cuesta mucho más de lo que se imaginan. 

Voy a extrañar Barcelona, mucho. A los amigos que están aquí y que son como mi familia en estas tierras. Voy a recordar a sus pobladores y su mal genio; añoraré el pan de pagès convertido en un delicioso pa amb tomaquet decorado con jamón de cerdito bellotero; querré calçots con su romesco, una buena paella dominguera, gambas y rape incluidos, o simplemente desearé caminar tranquila cualquier madrugada por la calle que me venga en gana, qué decir de andar en bici de casa al trabajo o a la playa o a la recién denominada plaza Cateluña (por cate de mi corazón, cosas que me invento), pero llegó el tiempo de cambiar de aires, de decir hasta pronto y tomar un avión rumbo al DF.

Quizá 2068 días suenan a mucho, quizá no. 

Me mudo. Qué lástima, pero adiós.

Y, sí sé por qué, estoy contenta.

FIC: Santa María del Mar, sus turistas y gente situada en el bello barrio del Borne catalán. Me he estado pateando la ciudad a punta de clicks que me la quiero llevar entera en imágenes. Lo cierto es que ya me la llevo en el alma. 

jueves, septiembre 08, 2011

Vivir donde el pijerío


Ahora resulta que la oleada de mordaces mosquitos es única y exclusivamente un asunto de la zona alta de Barcelona ciudad, que lejos de ser territorio comanche -como bien sería L'Hospitalet del Llobregat- o tierra de hippies -como podría identificarse a un barrio como Gràcia-, es un lugar característicamente poblado por lo que vamos a denominar como "el pijerío".

El pijerío es un conglomerado de personas más bien pudientes, gente con dinero y/o linaje, alcurnia que le dicen. Vamos, que lo del abolengo es opcional, pero lo de la lana viene de cajón: pura casita o atiquito reformados; señoras perfumadísimas con mascada, alpargatas y Louis Vuitton auténtico al hombro que un domingo cualquiera se van a hacer el súper al Opencore, porque se les acabaron las galletas de animalito o la leche para alimentar a sus criaturas; club de tenis con 8 mil canchas para socializar con más pares pudientes, donde puro ñor ataviado con top sailers sin calcetines, bermudita blanca y polo Lacoste departe con toda la cara bronceada por los UVA del gimnasio; niñeras filipinas o latinas que apenas hablan acarreando a dos o tres críos rubicundos u ojiazules. 

Característico es que sean amables entre ellos, que desprecien a los que les han de servir. Me resultan vomitivos y les soporto, pero me saca ronchas su actitud, ronchas tan grandes y contundentes como la de estos moscos tigre del demonio. Sinceramente, prefiero a los pijipis de Gràcia con sus rastas nauseabundas. Pero, en este particular caso, como diría Cristina Pacheco, aquí me tocó vivir.

FLICK: Con las manos, el cielo. No se crean que es tan, pero tan malo vivir entre el pijerío. Como son clase privilegiada, se goza de la quietud de los parques, púlmones citadinos, que rodean sus caseríos. Además, las vistas resultan un regalo para la vista. Pero es el decorado, vamos, el aliciente. Los recursos humanos están pal perro, digo yo.

sábado, septiembre 03, 2011

Calata

No sé qué pensar de mi cuando confundo a Artic Monkeys con Animal Collective. No sé qué pensar de mi en los últimos tiempos. Difíciles, extraños, oscuros. Temo haber aburrido a más de uno. Tengo esa impresión, la más pura verdad en más de algún caso: la gente deprimida aburre a los felicillos, a los contentos, a los que sí tienen lo que quieren o que sí saben qué quieren de la vida. Nuestra negatividad les aburre, así como nuestro conformismo, autocompasión, apatía, indiferencia, incapacidad de reaccionar felicillamente. 

No me da igual, empero. Y ahí, como puedo, voy haciendo. Hago labor cada día, me desnudo y sueño cada vez que puedo dormir. Es un lugar seguro. Fatuo, pero seguro. 



PCTR: De la fatalidad, el dolor. No todo es gris, negro, colérico o encerrado. Hay momentos realmente hermosos y felices. Es sólo que eso de ser felicilla perpetua me sienta tan mal como el cabello negro, por ejemplo. Como que una se queja y queja de no tener y cuando una tiene, se queja y queja por cualquier otra cosa. Such is life me decían.