domingo, mayo 29, 2011

Principio y fin


Siento que se me han fundido un par de bombillas en el pasillo. Y no me van a creer, pero la oscuridad me asusta un poco. Me da miedo, con tan poca claridad, no saber dónde piso y si lo que sigue es una puerta de entrada y no de salida.

Aunque no veo bien del todo, alcanzo a sentir un gran "no sé" aplastándome un poco. No saber si confiar, si querer, si seguir, si estar, si reír. Entonces lloro un poco cada día, cada que me siento sofocada por tanta incertidumbre.

FOTO: Un perrito en su castillo. Hay quien dice que a las personas que no les gustan los perros, no son de fiar. Y yo no sé qué pensar.

2 comentarios:

Mandarina dijo...

Pues no es que el perro sea un parámetro de confiabilidad en sí, sino lo que representan ¿no? Algo así como el reflejo de nuestros demonios, dada su alta capacidad intuitiva. Saludos y *** unas cunatas estrellitas para iluminar noches de insomnio interrogativo.

mariana m* dijo...

¡Ey! Gracias a la vida que los insomnios van casi que de salida y sólo se aparecen de vez en cuando, anoche, por ejemplo, luego de mucho tiempo.