jueves, abril 28, 2011

La mano invisible de dios

Mi camisón huele a un nuevo suavizante y gracias a que fue secado en un espacio interior, el aroma elegido perdura. Eso nos gusta. Atrás de mi, a pocos metros está mi novio. Eso también nos gusta. Más aún el hecho de que estamos a punto de pasar la segunda noche en el lugar que elegimos para vivir juntos. Estamos viviendo juntos. Eso no sólo nos gusta, nos encanta. Apenas y me lo creo. Valió totalmente la espera. TOTALMENTE. Es como un sueño hecho realidad. Ajá.

Apenas y vimos 4 habitaciones distintas, porque realmente no había muchas opciones en el rubro 'pareja'. La primera opción nos encantó, pero no pasamos la entrevista y alguna dupla mucho más carismática, enigmática y anexas se hizo del espacio que Xavi (quien lleva ese piso) nos pintó como las perlas de la virgen y que ni los 3 gatos que se asomaban por ahí me espantaron: yo, por mi parte, quería volver a vivir en el barrio de Grácia, pero coincidiendo con Alejandro, el lugar lucía limpio, ordenado, regido por el sentido común y la coherencia que exige la compartición de vivienda. Quizá fuera simplemente la mano invisible de dios apartándome del pelaje gatuno que podría traspasarse a mi vestimenta para hacerme rabiar de inmediato, quizá no, quién sabe. Así que la búsqueda continuó.

La siguiente parada estaba un tanto alejada del área que suelo manejar, pero nada se perdía con asistir a la cita, en una de esas encontrábamos el piso ideal, pero no, fue al igual que el siguiente piso un encuentro frustrado por compartir piso con brasileiros: pisos muy chulos, vamos, parquet, ventanas de aluminio, cocinas americanas, hasta piscina en el edificio, pero no, vivir junto a Zona Franca* no es lo mío. Ya en un punto un tanto triste y casi desesperada, hicimos contacto con Rubén, el feliz morador, junto a su chica, de un piso duplex en el barrio del Putxet, muy cerca de la zona alta de Barcelona, sí, parte de la zona pija de la ciudad condal y pues va a ser que además de haber hecho click desde un primer momento, puedo decir que babee por el lugar: pisos de madera que no crujen, cocina equipadísima con lavavajillas (dios que me mira sabe que en mi vida no he gozado jamas de este artilugio moderno), regadera empotrada a la pared con indicador de temperatura y luz, mucha, pero mucha, harta luz. Los que me conocen saben que me gusta dormir mucho, así que una habitación sin luz natural representa la muerte de Mariana porque pasaría a veces hasta 14 horas vegetando como había sucedido en mi anterior vivienda, así que la luz representa un bien muy deseado por aquí y lo hemos conseguido, en verdad te cambia la vida vivir beneficiado por la luz natural en pleno. Lo único malo de vivir en una zona pija es que los precios cambian, hay que pagar precio pijo si quieres gozar de sus barrios. Además, desde mi muy particularsísimo punto de vista, la gente pija es medio mamona, pero bueno, para complejos yo, tons no podemos asegurar que esto sea real y no una construcción personal basada en prejuicios puros y duros, lo cual en realidad da exactamente lo mismo: soy feliz, la más feliz.

Este medio día, hicimos el brunch en la terraza con vistas hacia un arbolado parque. Siento que todo es como un sueño. En una de esas es sólo que dios y su mano invisible están haciendo justicia a las malas experiencias que en el pasado tuve en el apartado 'compartición', al mal karma que me patrociné al romper la bella paz del piso de la calle Sors y que apenas el año pasado mejoraba al instalarme en Sagrada Familia. Eso o es simple y sencillamente que todo al lado de Alejandro es infinitamente mejor.

Al margen: anoche fui testigo de como la mano invisible de dios quiso hacer feliz a todos los culés y Messi, dejó claro a todos los vientos lo que es saber hacer futbol. Casi que amo a Messi. Pero es así, me declaro hincha del Barça total y descaradamente. Ahora ya puedo decir sin empacho alguno y con enjundia 'visca el Barça'. Dios, ¿en qué me has convertido? ¿Qué quieres de mi?

*Sobre todo porque en Zona Franca está el lugar de detención para inmigrantes sin papeles previo a la deportación #gulp.

FOTICO: Hasta hay buganvilias en la terraza, una monada. Reflexionando creo que dios quiere que aprenda a ser un poco más asertiva en mis relaciones con el prójimo, entre otras cosas, vamos, que crezca como persona que andaba volando bajo #chin.

3 comentarios:

Yunuén dijo...

Se ve que es un genial inicio de algo maravilloso!
Un sueño que es una absoluta verdad :)
Felicidades Mariana!

mariana m* dijo...

Como bien me dice una buena amiga, empieza una etapa en la que deberá reinar la paciencia, je, je. Pero la felicidad pesa más que cualquier otra cosa. ¡Gracias Yunuencita!!!!!!

denke dijo...

argh... satisfacción, babeo y demás al leer sobre Messi y el Barça en una barcelonesa de adopción (auuuuurasi)