martes, febrero 22, 2011

Demasiado

Ayer me bañé para hacer como que todo era normal, lo hice incluso pensando en lo inútil que era gastar agua y jabón como remedio para hacerme sentir un poco mejor o bien o lo que sea. No voy a negar lo rico que se siente el agua caliente en la piel, pero es sólo una solución momentánea como lo fue el desayuno que recién me terminé hace un rato. Ahora tengo ganas de vomitarlo todo.

Me llama mucho la atención cómo puedo presenciar la caída sin hacer nada. Podría hacer todo, pero hoy no tengo ganas igual que ayer. Y justo cuando pienso que todo va a estar bien y que puedo salir, hacer una vida normal, se me llenan los ojos de lágrimas. Nada está bien. Llevo demasiado tiempo aguantando, esperando y sí, puedo más, pero no quiero.

Todo comenzó hace demasiado tiempo. Gracias a dios, perdí el celular.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué te pasa Marianica? estas bién?, animos se que hay momentos muy duros en la vida, pero al final uno se sobrepone, tienes que salir a que te de el aire, despejate, abrazos.

NTQVCA dijo...

¡Marianita! Pintate los labios, acuerdate de que eres bien bonita y chingona, sal a caminar un ratito, anímo!
¿Sabes? yo cuando tengo oportunidad le platico a la gente de tí, de lo valiente que me parece que estes allá solita, ya verás que pronto sale el sol.
Un abrazo!

Anónimo dijo...

No hay nada mejor que dedicarse a si misma todo el chiqueo del mundo, un paseo como bien dicen, una buena plática con amigos, un buen postre, tantas cosas que te puedes regalar un día común. Lo mejor de todo es que , aunque no lo veas como se ve desde afuera, sabes que tienes amor en tu vida. Lo demás son humanas aprensiones.
Animo.
Bomb

mariana m* dijo...

Gracias por estar ahí. En realidad, aunque parezca lo contrario, necesito contacto humano, el de neta, el de los compas que son como hermanos, el de los carnales de verdad, el de la familia...pero supongo que hay que tocar fondo para luego salir a flote y como si nada, vamos, nomás más fuerte luego de la mallugada ;-)

RoS dijo...

sí, más fuerte, que los golpesitos ah cómo friegan pero ni que no pudieras con ellos, ¡¡ánimo!!