martes, enero 18, 2011

Hoy voy a cambiar

Aquí un breve esbozo de mi futuro marital. Si usted quiere saber cuándo ponerle, cuándo no ponerle o por qué dejar de ponerle, introduzca sus datos y sea, por llamarlo de alguna forma, feliz en el lecho.

Y ahora entre el antojo de una crema de zanahoria como la que hace mi mamá y bizcochos de queso de cabra, me voy a dormir de la mano de mi novio y gracias a skype (hoy no en su versión al desnudo). La semana pasada realmente lo odié durante los días del premenstrual profundo. Lo odié tanto, que temí que la cosa, mi sentir, quedara así. Mientras lo odiaba seguro llegaron mis lamentos hasta el cielo de los enamorados, porque, verdad de dios, ¿dónde vergas me voy a encontrar a alguien como él vasto, inteligente, divertido, nerd, guapo que te cagas, ponedor y hombre como él solo?

A veces me siento un poco mal: la versión "Mariana sólo piensa en sexo con Alejandro" me asusta tanto como me encanta, pero nada más porque existe la versión "Alejandro sólo piensa en el sexo conmigo" y eso me hace la mujer más plena, porque nadie nunca antes me había llevado al punto en el cuál podía darle rienda suelta a todo lo que tengo. Y pues sí, a veces es mucho y en más de una ocasión en el pasado tuvo que ser horrendamente reprimido.

Libre como el viento pues, me voy a dormir.

Y tan, tan.


4 comentarios:

RoS dijo...




qué lindoso!!!!

mariana m* dijo...

Lo he dicho antes: cuando toca, ¡toca!

Anónimo dijo...

¿Si saben que ese método es de los que más fallan? ¡Aguas!

mariana m* dijo...

¡No! El calendario es meramente orientativo, pero, algún día pronto, si procrear es lo que toca, seremos los más felices :-D